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Para reflexionar


Los Cinco Cinturones de Un Intelectual
Por. Rav Noaj Weinberg ztz"l



Obtener definiciones claras y objetivas, es el primer paso para llegar a una honestidad intelectual. Aplicar esas definiciones a la vida diaria es lo que realmente determina la grandeza.

¿Eres un intelectual?

Antes de que empieces a buscar las cajas en el ático donde están tus exámenes de IQ de la preparatoria, trata de contestar otra pregunta:

¿Puedes definir el término “intelectual”?

Intelectual no es sinónimo de inteligente. Un intelectual es alguien que usa su cabeza para dirigirse en la vida, en lugar de ser guiado por su corazón. El IQ es irrelevante respecto de un intelectual.

Ser Un Intelectual

¿Por qué el ser un intelectual es tan importante para una vida exitosa?

Si tu auto no ha funcionado bien, lo llevas al mecánico. El mecánico "siente" el cofre de tu vehículo y proclama que necesita un carburador nuevo.

Tú le preguntas: "¿Cómo sabes que necesito un nuevo carburador?".

“Sencillo. Pongo mis manos en el cofre y siento que necesita un nuevo carburador”.

¿Los “sentimientos” del mecánico son suficientes como para que gastes $300? Lo dudo. Quieres hechos, no sentimientos.

Irónicamente, cuando se refiere a los asuntos más importantes de la vida, la gente comúnmente sigue sus emociones, en lugar de su cabeza - inclusive que nuestras emociones tienen la tendencia a nublar nuestra percepción de la realidad.

Entonces, ¿qué hacemos al respecto? En Karate existen diferentes colores de cintas denotando los diferentes niveles. En el judaísmo también existen cinco cintas - representando los cinco niveles del refinamiento intelectual.

Cinta Blanca: Obtén Definiciones

No puedes empezar ningún proceso intelectual a menos que tengas una definición.

“¿Eres un bafoostik?”.

“¿Qué es eso?”.

“Sólo responde la pregunta: ¿Eres un bafoostick o no?”.

“No se de qué estás hablando”.

Hasta que obtengas una definición objetiva, no puedes formar una opinión inteligente.

“¿Eres una buena persona?”.

“Sí, siento que soy una buena persona”.

Para contestar realmente esta pregunta, primero necesitas definir el término “buena persona”. Una vez que tengas una definición objetiva, puedes ya determinar si estás viviendo coherentemente con esa definición. La falta de una definición adecuada no es solamente tonto, sino que también puede ser peligroso. Mucha gente ha sacrificado sus vidas por causas que pensaron que eran buenas. Inclusive Hitler parecía tener una meta de “hacer un bien” - de eliminar del mundo “el insecto Judío”. Pero de alguna manera, algo salió mal.

Si realmente deseas ser una buena persona necesitas más que tus emociones para determinar si estás logrando tu objetivo. Necesitarás una manera clara de medirlo.

El Juego "Yo-Tú-Él”

El judaísmo tiene un concepto llamado “yo-tú-él”. Está basado en la premisa de que cuando nos referimos a nosotros mismos pintamos nuestra mejor cara. Cuando discutimos con alguien pero no queremos insultarlo en su cara lo pintamos de gris. Y cuando estamos hablando sobre alguien que no está aquí para defenderse lo pintamos de negro. “Yo” soy blanco. “Tú” eres gris. “Él” es negro.

Eres el pasajero de un auto que va a 90 millas por hora cuesta abajo, en la cornisa de una montaña. Mientras temes por tu vida, te volteas al conductor y le dices: “¿No estás siendo un poco temerario?

“¿Yo? No, soy valiente. No le temo a nada!”.

Si tienes la suerte suficiente como para salir de ahí vivo para contarlo, dirías, “Ese chico es un tonto imprudente”.

El conductor se refiere a si mismo como “valiente”. En su cara lo llamas temerario y cuando hablas con una tercera persona lo denominas como un “tonto imprudente”. ¿Cuál es la realidad?

Trabajando con definiciones objetivas podemos analizar la situación sin que emociones personales se interpongan en el camino:

Valiente: Toma riesgos necesarios para un propósito que vale la pena. (Ej.: Correr a un edificio en llamas para salvara niños que están atrapados).

Temerario: Toma riesgos innecesarios, sin embargo, todavía con un propósito noble. (Ej.: Corre para salvar a los niños, pero sin un equipo protector).

Tonto Imprudente: Toma riesgos innecesarios sin ningún propósito que valga la pena. (Ej. Correr al edificio sólo para ver las llamas).

Ahora vamos a regresar al auto que va a 90 millas por hora. Te volteas a ver al conductor y le dices: "¿Para qué estamos poniendo en peligro nuestras vidas? ¿Cuál es el propósito de manejar así de rápido?".

El conductor tendrá que aceptar que es un tonto imprudente.

Eso es ser un intelectual. Guiarte en la vida con la cabeza en lugar de guiarte sólo con emociones. De otra forma, siempre estarás atorado en el nivel de: “Soy valiente, y él es un tonto imprudente”.

Cinta Naranja: Aplica Tus Definiciones

Caminando por el bosque, el rey se da cuenta de que muchos árboles tienen una flecha en medio del blanco pintado en los árboles. Entonces el rey ordena que busquen a este arquero talentoso y lo que encuentran es a un niño de 10 años de edad!

El rey le pide que le enseñe como tira, y el niño orgullosamente acepta. Toma una flecha y la tira al árbol. Después toma pintura y pinta el blanco alrededor de la flecha.

Una cosa es tener definiciones y otra cosa es utilizarlas!

No aplicar tus definiciones es como tirar una flecha y después pintarle el blanco. Tenemos una definición intelectual pero no coordinamos con aquello que decimos. Debemos asumir que lo que sentimos está “en el blanco”.

Un intelectual con cinta naranja no sólo tiene definiciones, sino también se enfoca en descubrir que tan lejos o cerca está del blanco, antes de dejar volar la flecha.

Cinta Roja: La Mente Guía a las Emociones

Aparece en todos los anuncios de cigarrillos, en cada uno de los anuncios gigantes justo debajo de la imagen de la pareja atractiva fumando, y en la cobertura de cada caja de cigarrillos: "El Ministerio de Salud ha determinado que el fumar cigarrillos es peligroso para la salud".

Entonces ¿por qué hay millones de fumadores? Será posible que no están conscientes del riesgo a tener cáncer en los pulmones y la enfermedad de corazón causada por fumar?!

El deseo de fumar obscurece la realidad. “Yo sé que es dañino, pero igual me gusta fumar”. El entendimiento intelectual no controla las emociones y por lo tanto, al final, el conocimiento práctico es derrotado por las emociones.

A veces, toma una mayor dosis de realidad - como un ataque cardiaco - forzar a las emociones a que se aliñen con el entendimiento, y finalmente dejar de fumar.

Para ser un intelectual de cinta roja, los pensamientos y las ideas deben influenciar la manera en que actúas. En otras palabras, fumar se debe convertir en algo que no “sientes” hacer.

Si tu percepción dice la “verdad”, introdúcelo a tus emociones.

Cinta Marrón: Usa Tu Mente Para Planear Tu Vida

Tu mente es una linterna que te lleva a través de la obscuridad hacia la realidad. Vivir solamente bajo tus emociones es apagar la luz y emprender tu camino en la obscuridad.

Al usar tu mente para iluminar asuntos importantes, creas una manera de vida más efectiva:

¿Cuáles son mis metas en la vida?

¿Qué quiero lograr?

¿Para qué vivo?

Ten conciencia constante de todo lo que haces.

Cuando vuelves a casa después del trabajo, y estás con tus hijos, pregúntate: ¿Para qué estoy aquí? ¿Estoy aquí para escaparme de las presiones de la oficina y convertirme en un saco de papas o quiero pasar un buen tiempo con mis hijos haciéndoles saber cuánto los quiero?

Sé proactivo, no reactivo. Tener las prioridades claras es sólo el primer paso. Planea por adelantado lo que vas a hacer, cómo y por qué. Después, al acabar el día, evalúalo y haz correcciones para el siguiente día.

Examina tu vida trabajando constantemente en las áreas que necesitas superación. Nuestros Sabios dicen: “Si ves a una persona sabia (un verdadero intelectual) cometer un error en la noche, no pienses mal de él en la mañana, porque seguramente ya corrigió su error”.

El intelectual con cinta marrón usa su mente para planear y estar seguro de que vive acorde con ese plan.

Cinta Negra: Vive Con lo Trascendental

El nivel más alto de un intelectual es cuando usa su mente para vivir en la suprema realidad; la realidad de la existencia de D'os. Ha llegado a tomar una perfecta conciencia de que D'os siempre lo está observando, ayudando e instruyendo. El intelectual con cinta negra se pregunta siempre: ¿Qué mensaje me está enviando el Todopoderoso a través de este evento?

Primero investiga las pruebas y determina que D'os está ahí. Después lucha para elevarte y llegar a ser uno con Él. Camina con D'os. Comparte Su poder y que la fuerza este contigo.

Biografía del autor:

Rav Noaj Weinberg fue el fundador y director de Aish HaTorah Internacional. Por más de 40 años con sus programas educacionales atrajo a cientos de miles de Judíos de vuelta a su herencia.

Que la lectura de este artículo sea un mérito para elevar su alma.





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