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No Creer en Ningún Otro Poder
Por. Rav Noaj Weinberg ztz"l



Las Seis Constantes Mitzvot

Mitzvá 2
No Creer en Ningún Otro Poder

Por el Rab Noaj Weinberg

“No tendrás otros dioses” es la prohibición en contra de creer que existe cualquier otro poder en el universo fuera de D-os.

Es entendible que una acción positiva - como tener conciencia de D-os o amar a D-os - pueda ser una mitzvá constante. Pero ¿cómo puede ser una mitzvá constante un “no tendrás”?

Toma el ejemplo de comer algo no kosher. Si al agente de viajes se le olvidó ordenarte una comida kosher, y en el vuelo de ocho horas están sirviendo jugosas carnes asadas, mientras que lo único que tienes son unos cacahuetes y una coca dietética, entonces realmente estás cumpliendo la mitzvá de no comer comida no kosher.

Pero ahora mientras lees este artículo, ¿estás cumpliendo la mitzvá de no comer algo no kosher? No. Pues para cumplir una mitzvá negativa se requiere de una situación en la que estemos enfrentados con la tentación de violarla - y nos sobrepongamos al deseo de transgredirla.

Por lo tanto: Si “no tener otros dioses” es una mitzvá constante, eso significa que la tentación de no creer en otros dioses es también algo constante!

 

¿Por Qué es Esta Una Tentación Constante?

En los Salmos dice el rey David: “No debe de haber dentro de ti un dios extraño”. ¿Qué tipo de dios extraño reside dentro de un ser humano?

El Talmud (Shabat 105b) dice que el dios extraño es el ietzer hará – la inclinación auto-destructiva dentro de cada ser humano que lo incita a alejarse de D-os. El ietzer hará constantemente trata de distraernos del hecho de que D-os es el único Poder en el universo.

En un sentido práctico, los “poderes del universo” son aquellas cosas que creemos que son la fuente de nuestro éxito.

Maimónides explica que la idolatría no es simplemente un paso, sino que, por el contrario, es un proceso. Al comienzo, las personas realmente no tuvieron la intención de alejarse de D'os cuando hacían idolatría. Ellos sólo querían alabar a D'os por haber creado al sol y esculpían una piedra en Su honor. Pero antes de lo pensado, ellos se alejaron de D'os olvidándose de que fue Él Quien creó al sol y terminaron idolatrando al sol mismo como a una fuerza ajena a D'os. Ellos terminaron creyendo que algo fuera de D-os era una fuente suprema de fuerza y salvación.

Al comienzo las personas pueden estar conscientes de las prioridades de la vida, pero después se descarrilan.

Hoy, aunque la idolatría clásica ya no es un gran problema, no es difícil creer que el dinero, la fama, las acciones en la bolsa, una computadora rápida, o una buena mirada, es la fuente de la plenitud y de la felicidad. Y eso es idolatría!!!

Hoy en día tenemos un desafío aún mucho más grande: ¿Atribuiremos nuestro éxito a D-os o a nosotros mismos?

 

Atribuirte Poder a Ti Mismo No Te Da Más Poder

Probablemente, vas a comer y llenarte, vas a construir casas y te vas a establecer... vas a hacerte rico y vas a tener mucho de todo. Y después te podrás hacer arrogante; olvidándote del Todopoderoso.... Y después podrás decir, “Mi poder, la fuerza de mi mano, hizo toda esta riqueza”. (Deuteronomio 8:12-17).

Soy inteligente. Soy fuerte. Soy rico. ¿Quién necesita a D-os?

Pensar que lo hiciste solo es “creer en otros poderes fuera de D-os”. ¿Por qué es esto tan destructivo? Porque el atribuir nuestro éxito a nuestro propio poder nos limita el poder alcanzar más. Cuando algo se hace demasiado difícil o doloroso, dirás: “No puedo”. Aclamarás: “todo lo que he hecho hasta ahora, lo he hecho con mi propio poder. Lo que se me pide ahora - cambiar el mundo, perfeccionarme - eso es imposible!”.

Cuando la gente deja de tratar, es porque cree en el “dios extraño” dentro de si, el ietzer hará que dice: “Es todo mi propio poder. Sin mi, nada se realiza”.

¿Cuál de estas aseveraciones es precisa?

“Puedo amar a la humanidad, puedo respetar shabat, puedo estudiar Torá diariamente, puedo cumplir con las Seis Mitzvot constantes”.

“No puedo amar a la humanidad, no puedo respetar shabat, no puedo estudiar Torá diariamente, no puedo cumplir con las Seis Mitzvot constantes”.

La aseveración de “No puedo” es mucho más precisa. Porque es verdadera, “Yo” no puedo hacer nada. Sólo porque D-os me da el poder soy capaz de atarme mis zapatos en la mañana!

No creas que tomar crédito por tus logros te va a dar la confianza de realizar más cosas. Por el contrario, vas a renunciar más rápido.

Cuando nos demos cuenta de que todo lo que logramos es un regalo de D-os, esto nos dará el poder de entender que no hay límite para lo que podemos lograr. Ya que el Todopoderoso está detrás de nosotros, no hay base para el “no puedo”.

Esta es la razón por la cual "no tendrás otros dioses" es una mitzvá constante. Toma un esfuerzo enorme y continuo el evitar decir: “Mira lo que he hecho, mira lo que soy…”. Si tomas crédito por lo que has hecho, tu conexión con el Todopoderoso se perdió...

Vamos a examinar las tres áreas donde la gente se toma crédito inapropiadamente: 1) habilidades naturales, 2) logros, 3) bondad.

 

Tomar Crédito Por Tus Habilidades Naturales

Imagina que alguien te dice: "Levanta una mano y después te voy a probar lo inteligente que soy diciéndote si es la mano derecha o la mano izquierda".

"¿Qué?! ¿Quieres que me impresione por tu inteligencia?!".

Así de ridículo como esto, la gente suele tomar crédito por las habilidades naturales con las cuales nacieron. Un genio tiende a pensar que es superior a todos los demás. Pero, ¿él es mejor que alguien con una visión de 20/20 en un cuarto lleno de gente utilizando lentes? O si cuando tienes fiebre y tus dientes están temblando, y tu compañero de cuarto dice: “¿Yo? Yo nunca me enfermo! Tengo una constitución de acero!” - ¿qué dirías?

La gente que es bonita o inteligente tiene gran tentación de ser arrogante, ya que la sociedad le da gran valor a estas cualidades. No estamos sugiriendo que la gente bonita se debe afear, pero, ¿cómo puedes tomar crédito por algo que no trabajaste para desarrollar?

Nunca dejes que tus habilidades naturales se conviertan en una fuente de arrogancia. En lugar de eso, dale gracias a D-os por el regalo.

 

Tomando Créditos Por Tus Logros

Imagina que alguien te dice: “No vas a creer lo que logré el día de hoy. Abrí mi correspondencia y había un cheque de un millón de dólares. Un viejo tío se murió y me dejó toda la herencia. Cobré el cheque y ahora soy un millonario. No soy increíble?!”.

¿De qué está orgullosa esta persona? No hizo nada para ganarse el millón de dólares!

Es lo mismo cuando hacemos realidad nuestro potencial. Estamos aplicando nuestros talentos naturales a algo que queremos lograr, a algo que tenga sentido. Es como si estuviéramos cobrando un cheque de un millón de dólares.

Tanto el artista, el cirujano cerebral y el músico están usando los talentos que les dió D-os para “cobrarlos” haciendo una gran carrera. Si el Todopoderoso no les hubiera dado el talento de pintar, el equilibro de la mano de un cirujano o un oído especial para la música, ellos no hubieran podido haber llegado a nada.

Claro que para lograr resultados, la persona debe invertir mucho esfuerzo. Pero la materia prima - y las circunstancias que permiten que sean aplicadas - son otorgadas por D-os.

Es muy tentador decir: “Mira lo que hice!”. Pero eso es tomar crédito por “cobrar un cheque”. En lugar de eso, agradécele a D-os por la oportunidad.

 

Tomando Crédito Por Ser Bueno

La arrogancia más grande que hay es decir: “Mira que bueno soy. Estoy haciendo lo que es correcto”.

Imagina que alguien te dice: “¿Sabes lo increíble que soy? Tenía un deseo terrible de cortarme la nariz. Fue terrible, un deseo incomparable. Ahí estaba yo con una navaja sobre mi nariz. Peleaba conmigo mismo, de un lado a otro. Finalmente, me sobrepuse al deseo y tiré la navaja. ¿No soy un ser humano maravilloso?”.

Tú le dirás: “¿Estás orgulloso de ti mismo? Estás loco! Sólo hiciste lo que es bueno para ti!”.

Imagina a un joven estudiando en la Universidad de Harvard. Sus padres pagan $20,000 al año por una educación de alto nivel. Pero el muchacho se emborracha, se queda dormido hasta tarde, ignora sus estudios, y ahora está porreprobar. Su padre está desesperado y hace un trato con su hijo: “Si te sacas una ´B´ de promedio, te voy a comprar un BMW nuevo”. Este muchacho quiere tanto este coche que se esfuerza mucho y se saca la ´B´ de promedio.

Mientras va manejando a la Universidad con su nuevo BMW, uno de sus amigos dice: "Wow! ¿Cómo conseguiste ese coche?".

“Fui premiado por mis logros académicos”.

¿Qué está diciendo este muchacho? Él trabajó fuerte para su propio beneficio - para tener una buena educación! Claro, el BMW fue un incentivo, pero si hubiera entendido el valor tan grande de la educación, esa hubiera sido una motivación suficiente.

Cuando haces una mitzvá, estás haciendo algo bueno. Los seres humanos desean significado y un placer espiritual. Por medio de las mitzvot el Todopoderoso nos da la oportunidad, la habilidad, el incentivo, y la recompensa suprema. Todo lo que tenemos que hacer es usar las virtudes que nos dió D-os para aprovechar la oportunidad.

Entonces, no tomes crédito por ser bueno. En lugar de eso, agradécele a D-os por el regalo. Después de todo, ¿no es ese nuestro placer?

 

Logro y Potencial

Una manera de evitar el orgullo inapropiado es poner nuestros logros en perspectiva.

Imagínate que un hombre compra una propiedad destruida por $10,000 dólares. Invierte otros $10,000 para nivelar el lugar y la vende por $80,000 dólares como un estacionamiento. El hombre está estremecido. No puede dejar de presumir por lo astuto que es para los negocios. Hasta que escucha que el dueño del estacionamiento le vendió el estacionamiento a una empresa que construye centros comerciales por 10 millones de dólares!

Ahora bien, ¿cómo se siente el primer hombre? ¿Todavía va a presumir por su gran sentido para los negocios?

Nos sentimos orgullosos porque damos caridad, porque honramos a nuestros padres o porque estudiamos Torá. Somos como aquel hombre que presume por haber vendido su tierra como estacionamiento. Cuando finalmente lleguemos arriba y veamos lo que hubiéramos podido alcanzar, nos vamos a dar cuenta de que lo que hicimos es sólo una gota de agua. En lugar de sentir orgullo, sentiremos arrepentimiento.

¿Debemos tener placer de lo que hemos hecho? Claro!! Pero no al punto de convertirte en alguien presumido y complaciente - olvidando lo mucho que puedes llegar a hacer todavía. Nunca puedes estar seguro de que has hecho inclusive un porcentaje mínimo de lo que es posible.

 

Haciendo el Esfuerzo Vs. Confianza en D'os

A pesar de que D-os es el único responsable de todo lo que ocurre en el mundo, parte del sistema que implementó es que tenemos que hacer nuestro esfuerzo. Es un delicado equilibrio! Tenemos que trabajar duro para ganarnos la vida, pero al mismo tiempo darnos cuenta de que D-os es el que provee. Creer que el trabajo duro te hará rico es creer en otros dioses.

La pregunta es: ¿Cuánto esfuerzo tenemos que hacer y cuánto podemos depender de D-os para que algo ocurra? En hebreo esto se llama hishtadlut Vs. bitajón. Si el Todopoderoso quiere que sea rico, voy a ser rico. Si quiere que sea pobre, seré pobre. Entonces ¿cuál es mi función en todo este asunto?

La cantidad precisa de esfuerzo depende de cada persona. Un esfuerzo que es correcto para una persona puede ser por demás inapropiado para otra persona. Es una escala que varía de acuerdo a la confianza de uno en D-os.

Vamos a tomar el ejemplo de comprar un boleto de lotería. Para una persona que ve al boleto de lotería como una cosa sin sentido y dice: “Necesito trabajar duro, esa es la forma de ganarme la vida”, comprar un boleto de lotería no sería un esfuerzo honesto. Las probabilidades de ganar para esta persona no son grandes.

Una segunda persona dice: “El Todopoderoso dirige este mundo. No necesita que invierta un dólar para hacerme rico. Voy a rezar y estudiar Torá y D-os se hará cargo de mis necesidades”. Si una persona realmente ve la supervisión de D-os con tal claridad que sabe que no hay tal distinción entre el esfuerzo y el resultado, entonces no necesita invertir ni siquiera un dólar para el billete de lotería.

Considera la historia de Iosef en la cárcel. En el capítulo 40 de Génesis, Iosef estaba en la prisión de Egipto junto con el mayordomo del Faraón. Mientras que el mayordomo estaba a punto de ser liberado de la prisión, Iosef le pide que hable con el Faraón por su liberación. El Talmud dice que por cuanto que Iosef cometió el error de pedirle que apele por él, Iosef tuvo que permanecer en la cárcel otros dos años. Como está dicho: “Mejor confiar en D-os y no en actividades vanas” (Salmos 40: 5).

¿Qué significa esto? ¿No era Iosef un tzadik que confiaba con todo el corazón en D-os?!

Si tú o yo le hubiéramos pedido al mayordomo que interviniera por nosotros, hubiera sido apropiado. Pero el entendimiento de Iosef sobre el poder absoluto de D-os era tan intenso que usar otros medios que no fueran D-os para obtener su liberación era un error. Para Iosef, pedirle favores al mayordomo era tan absurdo como agarrarse de una hoja para no ahogarse.

Entonces, ¿debes ir a comprar un boleto de lotería? Depende de tu nivel de claridad acerca de que D-os dirige el mundo. Eso determinará tu posición en la escala de esfuerzo vs. confianza en D-os.

 

El Esfuerzo Apropiado Incluso Sin Resultados Directos

Mi tío, el Rabino Abraham Weinberg (que después se convirtió en el Rebe de Slonim) vivió en Israel durante la Primera Guerra Mundial. En ese momento, la situación en Israel era tan mala que algunos judíos inclusive murieron de hambruna. Mi tío vivía en Tiberias, donde era casi imposible ganarse la vida. Entonces le dijo a un amigo: “Tenemos que hacer un esfuerzo razonable. Vamos a caminar de un lado al otro del mercado, y regresemos”.

Fueron al mercado y caminaron de un lado al otro. De regreso, alguien se le acercó al amigo de mi tío y le ofreció venderle mercancía. Nadie se le acercó a mi tío y por ende se regresó a estudiar Torá. Cuando llegó a casa, estaba un árabe esperándolo con tres bolsas de trigo. El árabe le dijo que tenía que dejar la ciudad y que necesitaba depositar con alguien de confianza su trigo. Le dió el trigo a mi tío y le dijo: “véndelo y te voy a dar un porcentaje” - ganancia instantánea.

Cuando contaba esta historia, mi tío decía: “La gente puede pensar que ir al mercado ayudó a mi amigo, pero no a mi. Pero eso es incorrecto. Tú no le tienes que decir al Todopoderoso cuándo y dónde tiene que responder a tu esfuerzo. Tú sólo haces un esfuerzo y el Todopoderoso trae los resultados”.

Tenemos que hacer un esfuerzo razonable. En el nivel en el que estaba mi tío, caminar por el mercado era un esfuerzo por demás razonable.

 

Esfuerzo Ilimitado Para las Mitzvot

Cuando se refiere a las mitzvot, ¿cuánto esfuerzo debemos hacer? Debemos hacer un esfuerzo ilimitado.

El Talmud (Avot 5:26) dice: "lefum tzaará agrá - de acuerdo al esfuerzo es la recompensa". Esto significa que cada esfuerzo que haces para hacer una mitzvá es recompensado. Entonces, pon todas tus fuerzas! Inclusive que parezca que no estás conquistando tu objetivo, no puedes dejar de intentarlo. Y uno nunca sabe... El Todopoderoso puede hacer un milagro para ayudarte a lograr aquello que parecía imposible.

La Torá nos relata la historia de Batia, la hija del Faraón, quien encontró a Moshé flotando en el Nilo. Batia trató de estirar su mano lo más posible para rescatar a Moshé, inclusive que la canasta estaba lejos, en la mitad del río, mientras que ella estaba parada en la orilla. D-os recompensó su esfuerzo y el brazo de Batia milagrosamente se extendió y pudo salvar a Moshé. (Exodo 2:5 con Rashi).

¿Por qué Batia estiró su mano cuando parecía que era imposible llegar hasta Moshé? ¿Ella estaba haciendo el esfuerzo inapropiado esperando un milagro?

No. No estaba esperando un milagro. Vió a un bebé en el río e instintivamente estiró su mano para salvarlo. Fue una reacción natural de preocupación. Si vieras a un niño corriendo frente a un coche, estirarías tu mano inclusive que el niño estuviera muy alejado. Si te importa, reaccionas. Y D-os recompensó la preocupación de Batia con un milagro que le ayudó a lograr su objetiv.

Cuando se refiere a hacer mitzvot no hay límite de cuánto esfuerzo tienes que hacer. Batia sólo tenía un momento para reaccionar, entonces lo único que podía hacer era preocuparse. Pero en general, necesitamos usar nuestra cabeza para pensar de una manera sensible por medio de la cual podamos lograr el objetivo. Debes trabajar dentro del sistema, porque a D-os no le gustan los milagros si no necesita hacerlos.

Usa tu cabeza - y el Todopoderoso te ayudará a encontrar una solución.

 

Niveles Más Profundos de Humildad

Cuando todo ya está dicho y hecho, hay algunos señales para saber si estás cumpliendo la mitzvá de “no creer en otros dioses”:

Si has adquirido humildad.

Si ya no estás batallando con tu ego.

Si entiendes que todo es un regalo.

Si te das cuenta de que finalmente no tienes ningún poder independiente de D'os.

El Talmud dice que hay tres niveles de humildad - es decir, tres niveles de entendimiento de que no existe otro poder en el mundo fuera de D-os.

El Rey David representa un nivel. Dijo: "Anojí tolaat velo ish - soy un gusano, no un hombre". El rey David se vió a si mismo como una criatura viviente sin importancia. El gusano es prácticamente indefenso, excepto por el poder que le da D-os para protegerse. Como rey, David también tenía que planear estrategias y tomar decisiones usando su cabeza. Entonces, todavía se veía como “algo” inclusive que fuese solamente un gusano.

Abraham es el siguiente nivel de humildad. Dijo de si mismo: "Anojí afar vaefer - soy polvo y cenizas". Abraham reconoció que su función en este mundo era enseñarle a la gente cuánto que D-os los amaba. Se vió a si mismo como un conducto, como un objeto inerte. Era polvo de la tierra - manteniendo todavía una función como intermediario, sin importar su insignificancia.

El nivel más elevado de humildad fue Moshé, quien dijo: "Anajnu ma - ¿qué somos?”. Él llegó al entendimiento de que no existe nada más que D-os. No se consideró ni un gusano, ni el polvo de la tierra. Moshé recibió la Torá de D-os, y se la transmitió al pueblo judío. Como tal, Moshé no podía permitirle a su "yo" corromper el mensaje puro y verdadero de la Torá.

Un objetivo primordial en la vida es lograr llegar al entendimiento de que no existe otro poder fuera de D-os, y que cualquier cosa que hemos logrado es porque D-os ha querido que así sea. Esta es al esencia de “No tendrás otros dioses”. Y es una mitzvá constante porque tenemos el constante deseo del ietzer hará trabajando en contra nuestra.

Que tengamos la fuerza y la claridad para sobreponernos a él.

Biografía del autor:

Rav Noaj Weinberg fue el fundador y director de Aish HaTorah Internacional. Por más de 40 años con sus programas educacionales atrajo a cientos de miles de Judíos de vuelta a su herencia.

Que la lectura de este artículo sea un mérito para elevar su alma.





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