Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 







Para reflexionar


Amarás a tu prójimo como a ti mismo-Parte 2
Por. Rav Salomón Michan



Untitled Document

Saludar a todos, lo salvó de suicidarse

La historia que relataremos, fue contada por Rab Toisig.

Es posible que ustedes piensen que es una narración imaginaria, incluso, muchos se sonreirán y dirán que se trata de una fantasía, pero conocemos la fuente, y garantizamos su credibilidad.

En Yerushalaim vivía un Yehudi que falleció hace varios años. Un Yehudi merecedor de todo título honorífico que queramos darle. Su nombre era Rab Mendel Geftner, poseedor de grandes cualidades, cuya capacidad de hacer favores no tenía límites.

Vivía en Meha Shearim, y cuando caminaba por la calle y pasaba a su lado un niño, no esperaba a que este lo saludara, sino que se adelantaba a hacerlo él mismo diciéndole:

- ¡Buen día, dulce niño!

Cuando él saludaba: - ¡Gut Shabes!, no decía ¡Gut Shabes! nada más.

Decía: - ¿Como estas?, ¿Está todo bien en casa?

Rab Mendel Geftner iba todos los días a hacer Tefila al Shtiblaj (lugar de oración, donde hay quórum para rezar muchas veces en el día) de Mea Shearim.

Un día pasó a su lado un Yehudi a quien nunca había visto en su vida, y al pasar junto a él, como era su costumbre, con su cara iluminada por una franca sonrisa lo saludó: ¡Buen día apreciado Yehudi!

El Yehudi, que caminaba cabizbajo, absorto en sus pensamientos, se sobresaltó y se quedó pensativo diciéndose a sí mismo: ¡Quién sabe es mi tío y no lo conozco, a lo mejor es pariente mío y no estoy enterado!

- ¡Buen día!, le respondió desganadamente y siguió caminando.

También Rab Mendel siguió caminando y entró al Shtiblaj, se vistió su Talit, su Tefilim, y comenzó su Tefilá con gran emoción y sentimiento. En medio de la Tefilá, observó que el Yehudi que había saludado hacía unos momentos daba vueltas a su alrededor.

Pasó un minuto… pasaron dos… como no podía interrumpir la Tefilá, le hizo una seña preguntándole si lo necesitaba.

- ¡Si!, le contestó. Rab Mendel le indicó con otra seña que lo esperara.

Terminó su Tefilá, se sacó el Tefilim, y se acercó al hombre.

- Sí estimado Yehudi, ¿en qué te puedo ayudar?

Sin poder contenerse más, el hombre estalló en llanto: ¡Rab Mendel, debe saberlo: Mi vida no es vida! ¡Los sufrimientos materiales y espirituales son insoportables! ¡Sustento no hay… en casa hay paquetes y paquetes de sufrimiento!

Debe saber, Rab Mendel, que ya dejé una nota en mi casa en la que pedía que nadie se sorprenda por el paso que di, y estaba en camino al edificio del ministerio de educación, para terminar con mi vida (Quien visite Yerushalaim, podrá observar que al final del barrio de Meha Shearim, en la calle Shibte Israel, hay un edificio enorme que pertenece al ministerio de educación. Un edificio muy alto…).

¡Ya no puedo más! Pero pasé por aquí, y tú me saludaste: ¡Buen día apreciado Yehudi!

Seguí mi camino, y luego de unos pasos comencé a pensar. No sabía quién eras, pero pregunté y me dijeron que eras Rab Mendel Geftner. Hasta ese momento yo sentía que no había nadie en este mundo a quien le importara algo de mí, y un anciano Yehudi, que ni siquiera me conoce, me dijo con una sonrisa desde el corazón: ¡Buenos días apreciado Yehudi!

Llegué hasta el edificio, me detuve allí, y me dije: ¡Un momento! Dejé una nota en mi casa diciendo que a nadie en el mundo le importaba de mí, y no es cierto. Hay una persona que no te conoce, y que te saludó con tanto interés.

¡Entonces sí hay alguien a quien le importa de ti!

Debes saberlo: en ese momento decidí volver hacia atrás en el paso que iba a dar, y venir hasta aquí para decirte: ¡Quien salva una vida, salva al mundo entero!

Rab Mendel, conmovido por la historia, encargó a sus allegados que se ocuparan de solucionar las urgencias relativas al sustento de esta familia, se interiorizaran de sus problemas y los asistieran en lo que fuera necesario.

En la actualidad este Yehudi, vive rodeado por muchos hijos, los cuales le han dado muchos nietos, algunos de los cuales ya están en edad de casarse…gracias a solo dos palabras: buenos días.

 

Visitar al enfermo

Así como Hashem visitó a Abraham Abinu luego de su circuncisión, de la misma manera nosotros debemos visitar a quienes se encuentran enfermos.[31]

Hashem visitó al enfermo, tal como está escrito: “Y Hashem apareció ante él (Abraham)”. De la misma manera, también tú debes visitar al enfermo.

¿De qué manera se debe visitar a los enfermos?

La mitzvá de visitar al enfermo consta de varias partes. Algunas de ellas son:

·        Ocuparse de cualquier necesidad que tenga el paciente.

·        Reconfortarlo al saber que otras personas se preocupan por él.

·        Rezar por él. [32]

·        Cuidar a su familia.

Alegrar al novio y novia

Una mitzvá de los Jajamim es alegrar al novio y a la novia. Y esto se considera guemilut jasadim que se realiza con el propio cuerpo.[33]

Cuenta la Guemará que Rab Shmuel bar Itzjak bailaba (delante de la novia) haciendo malabarismos con tres ramas de mirto. Rabi Zeira dijo: “¡El anciano nos está avergonzando (degradando el nivel de los sabios de la Torá)!” Cuando falleció el Rab Shmuel, se formó una columna de fuego – un signo de elevación y unicidad – entre su cuerpo y quienes lo rodeaban. Rabi Zeira dijo: “¡Las ramas del anciano lograron algo en su favor!”.[34]

Si no hay respeto, es preferible no entregar la Torá

Sabemos lo que pasó en el tiempo de Rabí Akiba, y la tragedia que pasó con sus alumnos. Murieron 12,000 parejas de compañeros de estudio, que todos eran alumnos del gran Rabí Akiba. La Guemará menciona el motivo del por qué murieron, y la Guemará dice “por cuanto que no se dieron el respeto el uno al otro”.

Preguntan los Jajamim: ¿Cuándo encontramos que la falta de respeto al compañero sea digno para un castigo tan fuerte?

Contestan los Jajamim un mensaje muy bello y real. Rabí Akibá era el encargado de esa época de transmitirles la Torá a todos sus alumnos. Rabí Akibá sabía que al transmitir la Torá, es necesario que exista un compañerismo y amor de quien lo va recibir. Es lo que la Torá nos pide.

Por eso fue un castigo tan grande. Por cuanto que la Torá nos pide querer, respetar, amar, a nuestro compañero, no era correcto recibir la Torá cuando no había ese amor entre ellos.

Y es por eso que el mismo Rabí Akibá dijo: “Esta es una regla muy grande en la Torá: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

¿Por qué escapó Moshé Rabenu?

Nos cuenta la Torá, que Moshé Rabenu vio que dos hombres hebreos peleaban (hablaban mal entre ellos).

Moshé le preguntó a uno de ellos: ¿Por qué lo golpeas? Y este hombre le contestó: ¿Quién te ha puesto como hombre, ministro y juez sobre nosotros? Moshé temió y dijo: “Ajen Nodá Hadabar” – “Así que el asunto se ha sabido” y Moshé escapó de Egipto.[35]

Pregunta el Midrash: ¿A qué se refirió Moshé Rabenu cuando dijo: “Así que el asunto se ha sabido”?

Contesta el Midrash, que Moshé Rabenu tenía la duda y se preguntaba en su corazón: ¿por qué precisamente el pueblo de Israel está esclavizado en la tierra de Egipto?

Después que Moshé Rabenu vio que dos hombres hebreos (Datan y Abiram) peleaban y hablaban Lashón Hará entre ellos; entendió porqué el pueblo de Israel está esclavizado y no ha llegado la redención. [36]

[1] Rambam Halajot Deot 6, 3.

[2] Sifrí 2, 12.

[3] Rambam Halajot Deot 6, 4.

[4] Vayikrá 19, 18.

[5] Rab Noaj Weinberg.

[6] Vayikrá 19, 18.

[7] Yerushalmi Nedarim 9, 4.

[8] Mijtab MeEliahu 1, 45.

[9] Masejet Shabat 31a.

[10] Sefer Hajinuj Mitzvá 243.

[11] Vayikrá 19, 18.

[12] Vayikrá 19, 18.

[13] Vayikrá 19, 18.

[14] Vayikrá 19, 34.

[15] Debarim 6, 5.

[16] Debarim 11, 1.

[17] Vayikrá 19, 18.

[18] Alenu Leshabeaj Debarim 2, 243.

[19] Sobre el Rambam en Halajot Deot.

[20] Vayikrá 19, 18.

[21] Masejet Sanedrín 52b.

[22] Vayikrá 19, 18.

[23] Masejet Pesajim 113b.

[24] Sefer Hamitzvot Hagadol 9.

[25] Yerushalmi Nedarim 9, 4.

[26] Masejet Sanedrín 27b.

[27] Radbaz Halajot Mumarim 2, 4.

[28] Kalá Rabatí 6.

[29] Masejet Shabat 31a.

[30] Orá Shel Torá de Rab Pinjas Fridman (Bené Tzión Perashat Ajaré Mot – Kedoshim”.

[31] Masejet Sotá 14a.

[32] Rab Itzjak Silber Mishpate Hashalom 159.

[33] Rambam Halajot Abel 14, 1.

[34] Masejet Ketubot 17a.

[35] Shemot 1, 14.

[36] Shemot Rabá 1, 35.




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 6+1=:

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2013 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Festividades]   
[Entendiendo el Judaísmo]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal