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Vida judía


CUARTO MANDAMIENTO: Shabbat, Lo que quiero vs. Lo que necesito
Por. Rabino Iosef Bitton



Recuerda el día Shabbat para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra. Pero el día séptimo [será un día de] reposo, [dedicado] para HaShem tu Dios. No harás ningún trabajo.... (Éxodo, Shemot, 20: 8-11)
 
De todos los mandamientos, el relativo al Shabbat parece ser el de mayor alcance práctico.  Debemos dejar de trabajar, de ocuparnos de procurar nuestro sustento, un séptimo de nuestras vidas.   Teniendo en cuenta también en el trabajo nuestra relación de dependencia con HaShem. De esta manera hacemos del Shabbat un día "sagrado", especial, diferente y espiritual.
 
La espiritualidad del Shabbat comienza por entender por qué debemos abstenernos de trabajar en este día. Y la clave, creo, se encuentra en el texto que nos cuenta acerca del "Man", el primer indicio que tuvimos como pueblo acerca de la esencia del Shabbat.  
 
Veamos. Después de la salida de Egipto, el pueblo de Israel sufrió la escasez de agua y alimentos en el desierto.  HaShem hace que el maná (en hebreo "Man", un alimento especial que tenía todas las propiedades nutritivas necesarias)  descienda desde cielo. En ese momento HaShem le explica al pueblo de Israel cómo deben comportarse respecto del Man. Estas instrucciones son esencialmente educativas.  Nos enseña al pueblo judío cómo manejarnos con lo material.  
 
Hay tres instrucciones fundamentales de las cuales podemos aprender una gran lección de economía espiritual judía. Y todas estas lecciones están relacionadas con el Shabbat.   
 
¿DE DÓNDE LLEGA MI COMIDA?  En primer lugar el Man nos enseña que la comida, la satisfacción de nuestras necesidades materiales, llega del cielo (=Dios).  Eso no significa que no debemos trabajar para ganarnos el pan. De hecho, el cuarto mandamiento prácticamente nos ordena trabajar. Lo que la Torá quiere, entonces, es educarnos a la idea fundamental de que en última instancia nuestro sustento (parnasá) está determinado desde "los cielos".  El campesino puede trabajar de sol a sol sembrando su tierra, pero si "el cielo" no provee la lluvia, no tendrá lo que comer. Un empresario puede ser muy inteligente y trabajador, pero si sufre un accidente, o es víctima de una enfermedad terminal, no podrá seguir trabajando. Nuestro trabajo tiene que estar acompañado por la Emuná (=convicción) de que en última instancia es HaShem quien determina lo que voy a tener para comer. Esta es la idea principal del Shabbat: que nuestro sustento, como el Man, depende de HaShem. 
 
NO ACUMULARÁS: La segunda lección tiene que ver con el rechazo a la acumulación compulsiva de bienes materiales. En el desierto, estaba prohibido acumular "Man". Cada uno tenía que recoger solamente el Man que necesitaba para ese día. Si alguien recogía más Man de lo que necesitaba, el Man extra se pudría. La lección es importantísima: en el mundo hay comida para todos.  Como judío, no tengo necesidad de mirar a mi vecino como mi rival, como si cuanto más tiene él menos tengo yo, o viceversa. Desistir del aprovisionamiento desproporcionado representa una expresión de confianza, aprecio y gratitud por la generosidad de HaShem. Debemos trabajar para recoger el "Man", pero sabiendo que lo que recogemos es un regalo de "los cielos".
 
EN SHABBAT "NO": El día viernes se debía recoger doble porción de Man, para el viernes y para Shabbat. ¿Por qué? Porque el Man no descendía durante Shabbat. No había que salir ( y no se podía salir) a trabajar/recoger la comida en Shabbat. Todo judío que observa el Shabbat conoce muy bien la importancia de esta lección.  Uno puede perder muchas ofertas de trabajo, sólo por no estar dispuesto a trabajar el séptimo día de la semana. En muchos casos un comerciante judío debe sacrificar potencialmente un 20% o 25% (o a veces más) de lo que vende durante la semana, porque en Shabbat no puede continuar sus negocios.  Cumplir Shabbat, como algún vez observaron los Romanos, no es una idea comercialmente conveniente.  pero, ¿existe acaso una mejor forma de expresar mi confianza en HaShem? ¿De demostrar mi convicción de que no por trabajar más voy a tener más de lo que HaShem habrá de determinar para mi y para mi familia? 

Los dos aspectos del Shabbat

 
זכר ליציאת מצרים La noción de "descanso" o "reposo" asociada con Shabbat puede llegar a ser un poco confusa. La gran mayoría de las traducciones de la Biblia presentan al Shabbat como un "día de descanso" que el Todopoderoso concede a la humanidad. Pero, ¿es el Shabbat un día de descanso semanal que nuestro Todopoderoso CEO nos concedió para que su empleados trabajen de manera más eficiente y más productiva durante la semana siguiente? Esta podría ser la idea de Shabbat una sociedad de esclavos (o una sociedad extremadamente materialista) donde la razón de la existencia humano es el trabajo, y el objetivo del descanso es mejorar la productividad. 
 
Como ya hemos explicado, el Cuarto Mandamiento, la observancia del Shabbat, nos indica "abstenernos" de nuestro trabajo. Pero esa falta de actividad no está destinada al descanso físico sino a expresar, a través de nuestra inactividad, la convicción de que nuestros medios de vida provienen, en última instancia, de HaShem. Desde este punto de vista, Shabbat nos recuerda Yetsiat Mitsrayim, la salida de Egipto. Una vez fuera de Egipto, como lo aprendimos del maná, dejamos de estar bajo la jurisdicción del Faraón e ingresamos bajo las alas de la Supervisión Divina. Shabbat NO es el medio (=descansar) para llegar a un fin (=trabajar mejor). Todo lo contrario: Shabbat es la finalidad de la semana. Trabajamos duro durante toda la semana para celebrar y disfrutar al máximo el día de Shabbat. Ese es el significado de la bendición del séptimo día en Génesis 2:3: HaShem "bendijo el séptimo día y lo santificó" es decir, lo estableció como el día más importante de la semana.  
 
זכר למעשה בראשית En el contexto de Bereshit,  por otro lado, Shabbat expresa una noción diferente, la culminación de la creación. La idea principal que transmite Shabbat en Bereshit es que en el séptimo día Dios finalizó (vayikhal) Su trabajo creativo y detuvo (vayishbot) "para siempre" el proceso Creación.
RaDaQ explica muy claramente que el Shabbat marca el final del proceso de Creación. ונגמרו כולם ביום הששי ומכאן ואילך אין כל חדש ... שלא ברא אחר יום הששי דבר "Y a partir de este momento [después del Sexto Día] no hubo nuevas creaciones... porque [Dios] no creó nada  nuevo después del Sexto Día "(Génesis 2: 1-2)".
Vamos a explorar el significado más profundo de las palabras de RaDaQ. 
¿Por qué los cristianos celebran la Creación el día domingo, los musulmanes el viernes y nosotros los judíos en Shabbat? A primera vista, pareciera que tiene más sentido conmemorar la creación en el primer día de la semana, que celebra el inicio de la Creación. O bien el Sexto Día, el último día de la creación. La Tora, sin embargo, indica que debemos celebrar el acto de creación en el séptimo día, cuando Dios "terminó" Su Creación. ¿El día que no hubo Creación para celebrar la Creación? ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia entre el proceso Divino de la Creación y la naturaleza? Si la materia y la vida hubieran sido producidas por la naturaleza, la naturaleza NO podría dejar de seguir creando. La naturaleza no puede parar su curso "natural". Debería haber continuado la creación de átomos y células, materia y seres vivos. A pesar de lo que digan algunos científicos seculares, cuando un evento ocurre sólo una vez, no se lo puede considerar  un evento de "natural". Es más bien un evento "sobrenatural". En este sentido, según lo explicado por los rabinos del Talmud, la observancia del Shabbat es nuestro testimonio de que Dios, y NO la naturaleza, creó el universo. Que nada surgió de forma espontánea o natural. 
La conclusión del proceso creativo, es decir, el Shabbat, es lo que hace que la Creación haya sido un fenómeno único e irrepetible, algo que sólo ocurrió una vez, durante un período particular y singular llamado "Los Seis Días de la Creación".  Shabbat, "zejer lema'asé bereshit", celebra el acto de Creación. Nuestro testimonio de que Dios, y NO la naturaleza, trajo a nuestro mundo a su existencia.
 

Rabino Yosef Bittón
Sitio web: www.halaja.org

 




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