Judaismohoy
Buscador . . . . . . . . . . . .
 







Vida judía


Valorando a la mujer en el Judaísmo
Por. Rav Salomón Michan



Somos especiales

El rol que Dios definió para la mujer judía, constituye un vehículo de crecimiento personal constante y de satisfacción inmensa. Una mujer conocedora y comprometida puede construir una magnífica estructura eterna, un hogar amoroso y estable, donde se vive la Torá y se siente la gracia de la Presencia Divina.

¿Qué es lo que las mujeres judías –las esposas y madres judías- verdaderamente quieren de la vida?

En muchas comunidades alrededor del mundo, se ha descubierto que las aspiraciones de nuestras mujeres son, en esencia, las mismas: quieren hogares estables y tranquilos, así como buenos hijos que continúen los valores y tradiciones de sus padres.

Y, sin embargo, muchos padres de familia descubren que es cada vez más difícil educar y criar a sus hijos como ellos quisieran. Incluso los hogares más finos, sanos y prometedores no siempre tienen éxito en dotar a sus hijos de los principios que han formado la vida de sus progenitores.

¿Por qué es así?

Amamos encarecidamente a nuestros hijos. Esperamos que vivan como nosotros vivimos, de ahí nuestros esfuerzos de educarlos; pero de alguna manera, esto no siempre funciona. Quizás no nos percatamos de que esta falta se debe a que decimos una cosa y hacemos otra muy diferente.

La influencia de la sociedad que nos rodea es tan fuerte que apenas lo percibimos. Asumimos que es natural aceptar o adaptarnos a una cultura que es extraña, incluso incompatible, a nuestra herencia y a nuestros principios judíos. (Extraído de La Reina que esta en Ti, Rab Yaakob Hilel)

Nuestro trabajo en este mundo, sin diferenciar entre hombres o mujeres, jóvenes o ancianos, clase baja, mediana o alta; es ser para el mundo un ejemplo de educación, respeto, buenas cualidades, recato, humildad, formación, fidelidad, entre otras cualidades.

Debemos inculcar a nuestros corazones el saber que afirma que somos especiales y debemos tener mucho cuidado en no dañar, por medio de malas influencias erróneas, nuestra esencia pura.

Antes de que Hashem nos diera la Torá, dijo: “Y ustedes serán para Mí un pueblo de reyes” (Shemot 19, 6). Con esta frase, Hashem nos da una introducción de por qué en la Torá existen restricciones: Él quiere un pueblo de reyes. Un rey no puede vestir como quiere, ni comer como quiere, ni tampoco ir a donde quiere. Para que el rey se distinga entre los demás, debe comportarse diferente a los demás.

En un mensaje que mandó el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, al Pueblo Judío con motivo de Rosh Hashaná del año 5771 (8 de septiembre del 2010), dijo: A lo largo de la historia, el Pueblo Judío ha sido “Luz para las naciones”.

No nada más Yeshayahu afirmó que Israel es “Luz para las naciones”, si no que uno de los hombres más influyentes del mundo - no judío - también lo reconoce.

¿Gracias “que no me hizo mujer?

Una de las preguntas más frecuentes que se hacen las mujeres es: ¿cómo es posible que exista una Berajá, que es recitada cada mañana por los hombres, que diga: “Baruj… Sheló Asani Ishá”, “Gracias Hashem…, ¿que no me hiciste mujer”?

Aparentemente esto parece algo degradante y ofensivo para las mujeres. Pero vamos a explicar el significado real de esta Berajá y nos llevaremos un gran mensaje.

Analizando la realidad profundamente, el rol que ella desempeña es mucho más difícil que el del hombre, ya que la mujer depende de su intuición y de valores internos para mantener una real perspectiva de la voluntad de Hashem. La reglamentación de la vida del hombre de acuerdo a horarios y reglas muy concisas, le facilita enormemente salir victoriosos en la batalla con sus inclinaciones negativas.

Esta es una de las razones expuestas del por qué el hombre agradece a Dios por haberle dado la tarea más fácil: la de ser soldado raso y no general.

El hombre tiene mandamientos específicos adicionales que lo ayudan a conquistar sus tendencias negativas. La mujer debe actuar como un general y cuenta con muy pocas instrucciones para planear sus batallas; ella tiene que utilizar en su esfuerzo espiritual la intuición y la inteligencia en mayor grado que el hombre, por lo que su tarea está repleta de mayores riesgos.

En otras palabras, la mujer tiene una responsabilidad más grande que la del hombre y consecuentemente, su recompensa será muy alta.

 




Tus comentarios:
Nombre
Apellido
EMAIL Dirección obligatorio
Mostrar mi email?
Si   No
Resumen (en una línea):
Comentarios obligatorio

Campo validacion 1+2=:

Judaismo para Hoy en español
Copyright © 1995-2013 Todos los derechos están reservados a judaismohoy.com
Queda prohibida la reproducción de todo el material escrito y dibujos usados en este sito sin la autorización de judaismohoy.com
Por favor no leer el contenido de este sitio en Shabat y en las Fiestas judías



[ CONTACTENOS ]

[Vida Judía]    [Nuestras Fuentes]    [Cocina Judía]    [Festividades]   
[Entendiendo el Judaísmo]    [Para Reflexionar]    [Januca]   
 
 suscripción
 direccion email:
  Clik

Semana a semana
Perlas
Visiones
Brainstorming
Temario semanal
En profundidad
Actualidad
Selecciones
Haftara semanal