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┬┐pasar desapercibido?

Un día domingo, quisimos salir con nuestra pequeña hija a visitar el zoológico de Santiago. El parque está en un cerro en un barrio popular bastante pintoresco, pero... un barrio que también puede tener sus sorpresas.

En los tiempos que visitaba Santiago -- Esto sucedió hace varios años, ¡mientras se podía todavía viajar!, antes de la pandemia--

me sucedieron varias anécdotas, algunas gratas y otras no tanto, por lo que ese día, decidí cambiar mi forma “habitual” de vestir --traje negro o azul, camisa blanca, kipa negra sobre la cabeza y mis tzizit a la vista.

Me puse ese día una camisa de color y un jockey en la cabeza, para pasar un “poco” desapercibido, pero… estábamos llegando cerca de la entrada y uno de los vendedores ambulantes me grita “rabino quieren sacarse una foto con la llama”… 

Dice el profeta Isaías (61-9) “Conocido entre los pueblos, su cimiente y descendencia dentro de los pueblos, todos los que lo ven los reconocerán, por cuanto ellos son una cimente que bendijo HaShem.

Sobre estas palabras comenta el RADA”K* Serán conocidos por los pueblos: Cuando vayan a los países de los “goyim”—de otros pueblos-- para pasear o para hacer negocios, aunque no se necesite, serán escrutados y reconocidos por la gran honra y la grandeza que tenían, y andarán con ropas “libres” y bordados (no la vestimenta clásica de un judío), dirán sobre ellos, estos son los hijos de Israel, estos son de una cimiente bendita por HaShem…”

Terminamos de leer el Sefer Bereshit – el libro de Génesis, el primer libro de la Torá el Shabat pasado, y esta semana comenzamos a leer el Sefer Shemot.

Vimos en la parashá Vayeji, la última de Bereshit, como la familia de Iaacov, que contaba con apenas 70 “almas” tiene que abandonar Cnaan, la Tierra de Israel, por la hambruna causada por la sequía y bajar a Mitzrayim, a Egipto, donde los espera Yosef, el hijo de Iaacov, el monarca y sus hijos, quienes  tenían preparado un lugar especial de la tierra para que se mantengan y prosperen en ella, Eretz Goshen .

Tenemos que entender que este viaje no es sólo un cambio de lugar físico de una familia a un territorio de “paso”, es también el comienzo de la dura esclavitud que los Hijos de Israel tuvieron que sufrir hasta la redención 210 años después, y lo mas importante, la creación de Am Israel en ese lugar tan adverso. ¡Si!, en Egipto se formó este pueblo. Egipto en hebreo se dice Mitzrayim, y viene de la palabra MEITZAR – estreches. En ese lugar de opresión, esa familia de 70 personas, se convierte en un pueblo inmenso, como lo vaticina la Torá, pero que al final del periodo de esclavitud sale como una multitud, en dirección a la Tierra Prometida dirigidos por Moshé Rabeinu.

Al bajar Iaacov con su familia, estos son recibidos de una manera importante y con mucha honra, “mas que mal”, se trata del padre del virrey y sus hermanos. Pero al pasar los años, Yosef y sus hermanos fallecen en Egipto, y al “nuevo” rey se le olvida Yosef y todo lo que el hizo para la salvación y prosperidad de su país, que también estaba pasando por la gran sequía.

Recordemos que Yosef pasó de la “noche a la mañana”, de ser un esclavo recluso, a “ni mas ni menos” que a ser el virrey de Egipto, al interpretar los sueños del Faraón sobre los 7 años de abundancia y a continuación los siete años de sequía y hambruna.

El relato extenso y detallado en la Torá sobre Yosef es asombroso. Yosef es un personaje importantísimo en la historia de Am Israel, porque aparte de haber salvado la situación, él pone las bases para el desarrollo y la prosperidad de un pueblo que se va creando en la adversidad, y a pesar de todo subsiste, crece y no se mezcla con los locales, esto por si solo es un milagro.

Pero hay una parte de la historia que es sorprendente y hay una razón para esto; a pesar de que aun no tenían un líder formal, no tenían una organización como pueblo ni leyes que los rigieran, eran esclavos de un rey cruel y malvado que les imponía un duro trabajo y los privaba de volver a sus hogares, sin embargo milagrosamente se multiplicaron enormemente.

Los valores de ese pueblo que se estaba desarrollando provenían de la casa de Iaacov, que lo recibió de su padre Itzjak y a su vez el los recibió de su padre Abraham. Nuestros patriarcas inculcaron a sus hijos la moral, el amor por el prójimo, y ser fiel a HaShem por sobre todo.

Incluso estando en Mitzrayim eran “SHALEM” (que significa completos) – como lo vemos en las iniciales de las tres palabras que los caracterizaban, SHEM: cuidaron que sus nombres sigan siendo hebreos. LASHON: cuidaron su idioma, y MALBUSHIM: cuidaron sus ropas, las ropas que caracterizan al judío, recatadas por su forma y en su color.

Hoy en día también tenemos estas características a pesar de la gran asimilación que ha sufrido el judaísmo. Pero en los núcleos de judaísmo observante, veremos las vestimentas que nos caracterizan, nuestros nombres hebreos y nuestro idioma, el que usamos incluso fuera de Israel para nuestro estudio de Torá y la tefilá  --el rezo judío.

Refiriéndome nuevamente a la analogía que hace el Profeta Isaías “…Conocido entre los pueblos, su cimiente y descendencia dentro de los pueblos, todos los que lo ven los reconocerán…”

Por que si nos comportamos y vestimos como judíos, no nos mezclamos con los otros pueblos, no cambiamos nuestros nombres por nombres gentiles, guardamos nuestras leyes especialmente las de Kashrut, cuidamos el Shabat, y nos vestimos recatadamente podemos hacer un gran kidush HaShem, podemos en gran medida santificar el nombre de Di-s por que somos el pueblo que HaShem eligió, como dice el pasuk (Yeshayahu 33-21) “Am zu yatzarti li, tehilati yesaperu” – “Este pueblo Lo formé para Mi, Mis alabanzas van a contar”. Explica el RADA”K: Lo Creé para que sea Mi pueblo y ellos contaran Mis alabanzas por los milagros que Les hice cuando Los saqué de la diáspora.

 

*RADA”K Rav David Kimji

Rabbi David Kimchi – RaDa”K

(4920-4995; 1160-1235)

El gran gramático y erudito Rabino David Kimchi, era miembro de una familia famosa que enriqueció enormemente nuestra literatura talmúdica y hebrea. Se dijo de esta familia, (Donde no hay Kemaj - harina [pan] no puede haber aprendizaje deTorá), 'si no fuera por los Kimchis, no habría Torá', un dicho basado en la similitud de el nombre Kimchi con la palabra hebrea Kemach.

El padre del rabino David Kimchi, el rabino Joseph Ben Isaac Kimchi, vivía en el sur de España. Sus escritos fueron de los primeros en introducir el estudio de la gramática y la cultura hebreas en Europa. Bajo la cruel persecución de los almohades, el rabino Joseph Kimchi emigró al norte de Narbonne en Francia.

El rabino Joseph Kimchi se llevó a su familia. Se llevó consigo la gran tradición del estudio del Talmud español, el idioma hebreo y el pensamiento hebreo, que le había dado a la comunidad judía española la 'era dorada' durante tantos años, y estableció su nuevo hogar en Narbona.

El RaDa”k, escribió comentarios sobre los Profetas, Salmos y Crónicas, y también sobre el Pentateuco, aunque del último de estos, sólo se conserva la sección del Génesis. El comentario de RaDa”K gozó de una popularidad casi tan grande como la de Rashi. De hecho, tiene una naturaleza y un estilo cercanos a los comentarios de Rashi, ya que sus interpretaciones también se basan en el razonamiento y la regla gramatical, en contraste con el otro gran comentarista bíblico español, Nachmanides, quien incluyó significados cabalísticos más profundos en sus comentarios. Los comentarios del RaDa”K fueron muy apreciados por todos los que estudian los textos judíos.

 

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