Adaptación Rav Gabriel Guiber
La Hoja

Gracias de corazon

GRACIAS DE CORAZON     Y Hashem le dijo a Moshe, le dirás a Aharon… (Shemot 7,19) ¿Por qué, Moshe, debe decirle a Aharon? – pregunta el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l – ¿acaso Moshe Rabenu no puede tomar la vara,
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GRACIAS DE CORAZON    

Y Hashem le dijo a Moshe, le dirás a Aharon… (Shemot 7,19)

¿Por qué, Moshe, debe decirle a Aharon? – pregunta el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l – ¿acaso Moshe Rabenu no puede tomar la vara, solo, e inclinarla sobre las aguas de Egipto?

 Explica Rashi: el río protegió a Moshe Rabenu, a los tres meses de edad… ¿Y qué va a pasar si lo golpea?, se hará sangre. ¿Acaso el río va a sufrir por eso?, ¿acaso el río entiende algo? Yo no entiendo sobre las cosas ocultas de la Tora y la profundidad de la Voluntad de Hashem, pero: tú no golpeas al río porque tuviste provecho de él.

¡Agradecimiento!, al agua y a las piedras…

Quiero contarles – dice rabi Reuben – un relato sobre el Staipeler, rabi Iaacov Israel Kanievsky ztz”l. Un relato muy adecuado para rabi Israel Salanter ztz”l. Y sepan que es un relato verdadero, porque lo escuché de un gran sabio, rabi Iosef Greinman – que fue compañero de estudio del Staipeler durante decenas de años…

Había un iehudi muy querido – nacido en los Estados Unidos – llamado Dardak, que vivía en la calle Ierushalaim, en Bnei Brak. Yo todavía lo recuerdo… En esos días, el Staipeler tenía muchas privaciones con el sustento (no hablamos de sus primeros días en la tierra de Israel, cuando era tan pobre, que un Shabat sólo comieron pan negro, sino tiempo después, que, aunque tenía algo más, todavía necesitaba ayuda).

sabido, que el Staipeler escapaba de recibir dinero de gente desconocida, al no saber si el dinero que recibía no fue ganado con absoluta limpieza. El rabino Dardak quería ayudar al Staipeler en forma honorable, y le propuso lo siguiente: yo tengo un hijo en los Estados Unidos, usted puede enviar por mi intermedio paquetes de libros “Kehilot Iaacov”, allí recibirán los libros y enviarán su valor en dólares… El Staipeler aceptó.

Y en efecto, el Staipeler le entregaba los paquetes y el padre los enviaba a su hijo en el extranjero. El hijo los vendía y enviaba el dinero. Como el hijo era un estudiante de Tora, cuando enviaba el dinero, lo acompañaba con una carta, con observaciones y preguntas al libro. El Staipeler leía – y respondía con otra carta. Cuando enviaba otro paquete de libros, adjuntaba la carta que respondía a las últimas preguntas, y así siguieron, con el paso de los años – paquetes con cartas de palabras de Tora.

Pasó el tiempo, y el Staipeler ya no tenía la necesidad de otros tiempos, pero el “negocio” con Dardak continuaba… pasó más tiempo, el Staipeler estaba muy anciano, y no tenía ya fuerzas – siquiera – para escribir cartas. Hasta que un día, dejó de escribir por completo. Y es conocido lo que escribió al comienzo de algunas ediciones del “Kehilot Iaacov”: pobre la persona sobre la que el mundo se equivoca pensando que es un Tzadik (y en realidad no lo es) y también conmigo se equivocan y me envían cartas y preguntas…  Allí también se disculpa porque ya no tiene fuerzas para responder a quienes le envían preguntas…

Pero, cuando un día, el hijo del rabino Dardak le envió su carta desde el exterior, el Staipeler pensó: yo estoy obligado a responder esta carta, sobre las palabras de Tora que me envía… Se sentó, se esforzó y escribió su carta.

Y no sólo eso, salió fuera de su casa, caminó por la calle Ierushalaim hasta la casa de Dardak, y le entregó – al padre – su carta de respuesta.

Pasaron varios días, era un día viernes por la tarde, y el Staipeler llegó – jadeando – a la calle Ierushalaim, golpeó a la puerta de la familia Dardak (este detalle lo escuché del dueño de casa, el rabino Dardak – “el Staipeler llegó aquí, jadeando”), y preguntó: hace unos días traje una carta, ¿acaso usted ya la envió? -No. -¡Qué bueno!, deme la carta, por favor – le pidió el Staipeler – yo le traeré otra carta, en su lugar, en unos días…

Pasaron unos días, y – tal como lo dijo – volvió el Staipeler con una carta nueva en su mano. Dardak le dijo: seguramente, el rabino encontró algún pequeño error en la respuesta anterior… -No – respondió el Staipeler – no había ningún error. -¿Es la misma carta que el rabino se llevó? -No, es una carta nueva. -¿Pero debe de haber algún cambio? -No, no cambié nada. -Entonces, ¿para qué – el rabino – necesitó molestarse – ir y venir a mi casa – y escribir una carta nueva?

Explicó el Staipeler, y dijo (y puede ser difícil de creer, pero así lo dijo rabi Iosef Greinman, el compañero de estudio del Maran Staipeler): -Me llegó una observación de su hijo, y yo, hace tiempo que no escribo ni respondo a las cartas, porque – no tengo fuerzas… Pero, pensé, cuál es la sensación de una persona, cuando no responden a sus cartas, ¿qué puede pensar su hijo? Desde luego, su hijo es un hombre justo y no pensará para mal, pero, de todas formas, el primer pensamiento puede ser: cuando él estaba en una situación no buena, lo ayudé tanto, ¿y por qué – ahora – no contesta mis cartas?… Por esto, me esforcé mucho y escribí. Pero, la verdad, es que yo necesito escribir, no porque si no lo hago no queda bien, sino porque tengo la obligación de brindarle mi agradecimiento por todo lo bueno que hizo conmigo, escribiendo con un sentimiento que agradece, por eso, descarté la carta anterior y volví a escribirla, con ¡el sentimiento de reconocer el favor!… 

¿Entendimos cuánta sensibilidad?… decir ¡impresionante!, es poco… Hashem nos ayude a fortalecernos y fortalecer a otros, y esto no es un cuento, un hecho real… que comencemos a ver a ver el mundo de otra forma y reconocer los Favores de Hashem y de nuestros semejantes… Prohibido olvidar…

Ieji Reuben.

LEILUY NISHMAT

Israel Ben Shloime ztz”l

Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l

Shlomo Ben Simi ztz”l

Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l

 

Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom

Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom

Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom

Iemima Bat Abraham Avinu  Aleha Hashalom

Olga Bat Rosa Aleha Hashalom

Clara Bat Elías Aleha Hashalom

Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom



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