
IDEAS OPUESTAS
Darás, ciertamente le darás, y tu corazón no se pondrá mal...
(Devarim 15,10)
La Tora nos da la seguridad, que con el mérito del precepto de la Tzedaka, la persona recibe bendición en todo lo que hace.
Pero, la Tzedaka incluye dos formas de dar: el comienzo del versículo – nos habla de dar dinero, y continua con una segunda entrega – y no se pondrá mal tu corazón al dar, hace falta que la entrega del dinero la hagamos, o que salga del corazón, con buen semblante, o con palabras bonitas a los oídos del receptor.
En resumen – dice el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l – debemos entregar el corazón, y esto no es menos importante que todo el dinero que podamos dar.
Dijeron nuestros sabios, en el tratado de Baba Batra (hoja 9b): todo el que da una moneda a un pobre, recibe seis bendiciones, y el que lo consuela con palabras, recibe once bendiciones. Con las dos cosas, diecisiete bendiciones.
Dijo el Gaon Mivilna ztz”l, que resulta ser una señal: porque a causa de esta cosa – esta (haze-???) suma diecisiete, es decir, dando las dos cosas – el dinero y el corazón – Hashem nos bendice en todas las cosas que hagamos...
Cuando una persona da – dice el rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita – no sólo que se salva del Juicio del Gueinom, sino que, al dar, hace que se cumpla la realidad de que haya ricos y pobres en el mundo, y provoca que – también – los pobres se salven del Juicio del Gueinom, gracias al mérito de los sufrimientos y desprecios que soportan, debido a su difícil situación.
¿Dónde aprendemos que los sufrimientos perdonan los pecados del hombre?
David Hamelej dijo (Tehilim 27,1): Hashem es mi Luz y mi Salvación... y disertaron nuestros sabios, en el Midrash: mi Luz en el mar, y mi Salvación en el mar...
El Ialkut Haguershuni explica que estamos hablando del Iam Suf (el mar de Suf, o mar Rojo), sobre el que está escrito que escapó (el mar), cuando vio la Baraita de rabi Ishmael, donde dice que la Tora se explica con trece métodos diferentes (como los que utilizamos en la Guemara, por ejemplo, Kal Vajomer, una deducción de lo simple a lo más complejo, Guezera Shava, cuando la misma palabra la encontramos en dos lugares, aprendemos la ley de un lugar y la aplicamos en el otro, etc., etc.)
¿Qué vio el mar?, ¿y por qué el mar se escapa de esta visión?
Se escribió mucho para explicar este Midrash. El Ialkut Haguershuni lo explica de acuerdo a las palabras de la Guemara, en el tratado de Berajot (hoja 5a), donde trae dos fuentes, que nos afirman que los sufrimientos traen el perdón:
Una, de acuerdo a rabi Iojanan, que lo deduce con un Kal Vajomer: así como el diente o el ojo – que es uno de los órganos del cuerpo – un esclavo sale en libertad (si el patrón le saca un diente o un ojo), los sufrimientos que se sienten en todo el cuerpo del hombre, con seguridad traerán el perdón.
La segunda, de acuerdo a Resh Lakish, que lo estudió de una Guezera Shava: está escrito Brit (pacto) en la sal, y está escrito Brit en los sufrimientos. Así como sal, endulza (en realidad hace apta) la carne, también los sufrimientos, nos limpian de los pecados...
Entonces, estudiamos que los sufrimientos limpian los pecados del hombre, o por Kal Vajomer, o por Guezera Shava.
Cuando los egipcios perseguían al pueblo de Israel dentro del mar, vino el ministro (Angel) de Egipto y dice: ¡Señor del Mundo!, ¿por qué Tú hundes en el mar a los egipcios, y, en cambio, a los iehudim, los haces pasar?, sabemos que ¡éstos son idólatras, y éstos son idólatras!
Contestó Hakadosh Baruj Hu: es imposible comparar a estos dos pueblos. El pueblo de Israel soportó sufrimientos terribles, y éstos, limpiaron sus transgresiones. Los egipcios – sin embargo – no tuvieron que soportar nada.
Encontramos, que el mar se abre delante de Israel, como consecuencia de la Baraita de rabi Ishmael, que la Tora se puede explicar de trece formas diferentes, entre ellas, las dos que estudiamos, donde vemos que los sufrimientos tienen la fuerza para perdonar por los pecados...
Entonces, viene David Hamelej, y le dice al Creador: Hashem es mi Luz y mi Salvación... Hakadosh Baruj Hu me protege, mi Luz y mi Salvación como el mar.
El mar se partió delante del pueblo de Israel – a pesar de que habían pecado – por todos los sufrimientos que pasaron, y provocaron el perdón para ellos... así también yo (dice el rey David), tuve el mérito, debido a los sufrimientos que pasé, y fui perdonado por el pecado de Bat Sheva...
Y diremos: también cuando afirmaron nuestros sabios: todo el que dice que David pecó, ¡se equivoca!...
De todas formas, David – con su rectitud y con su nivel espiritual tan elevado – siente que para él es un pecado, y para traer el perdón, recibe los sufrimientos que Hashem le manda, con amor. Estuvo enfermo de lepra durante seis meses, el Sanhedrin (tribunal de ancianos) lo apartó, como así también se alejó de él, el Ruaj Hakodesh...
Vemos, que los sufrimientos hacen que los pecados sean perdonados, y por sus méritos, nos salvamos del Juicio del Gueinom – y por este motivo, Hakadosh Baruj Hu, que quiere sólo el bien de los pobres, creó el mundo con esta fórmula tan precisa.
Y justamente – ésta es la esencia de la respuesta que dio rabi Akiva al malvado Turnusrufus – el precepto de la Tzedaka vino al mundo para salvar del infierno, tanto a los que dan, por el mérito de dar, y tanto a los que reciben, los pobres, que sufren, soportando su situación.
Pero, para Turnusrufus, todavía había más preguntas.
Si Hakadosh Baruj Hu hizo pobres a estas personas – objetó – al parecer, El quiere que ellos sean pobres.
Entonces, ¿por qué las personas se mezclan en los planes de Hashem, y hasta los estropean?, ya que alivian el sufrimiento de los pobres...
Esto se compara con un rey que se enojó con su sirviente, y lo encerró en la cárcel, sin darle comida. Vino una persona, sintió pena por él, y le dio comida y bebida.
Cuando el rey escuchó esto, se enojó mucho.
Y ustedes – continúa Turnusrufus exponiendo sus ideas – son los servidores de Hashem, como está escrito (Vaikra 25,35): porque para Mí los hijos de Israel son mis sirvientes...
Le respondió rabi Akiva:
Yo te voy a traer un ejemplo, pero más detallado y más exacto: se compara con un rey, que se enojó con su hijo y lo encerró en la cárcel, sin comida... vino un hombre y le dio comida y bebida...
Cuando escuchó el rey, se alegró mucho y le agradeció porque se ocupó del bienestar de su hijo. Y nosotros somos hijos del Creador...
Como está escrito (Devarim 14,1): ustedes son los hijos, de Hashem, vuestro D-s... Y, desde luego, gracias a que somos Sus Hijos – todo el que ayuda al hijo del Rey, será el amado del Rey...
La línea de pensamiento del malvado Turnusrufus, se basa en que el mundo debe conducirse, de acuerdo a como fue creado, sin que las personas alteren su funcionamiento...
Esta forma de pensar – del malvado – se manifiesta también, en la discusión que tuvo con rabi Akiva, al que le preguntó: ¿qué es mejor – el hecho de una persona o el hecho de Hashem?
Dijo rabi Akiva: lo que hacen las personas...
-No es posible... ¿acaso tú puedes crear los cielos y la tierra? – preguntó
Turnusrufus.
-No me vengas con cosas que yo no puedo hacer... nosotros no recibimos – del Creador – la posibilidad de Crear Mundos... pero, Hashem puso en cada uno de nosotros ciertas fuerzas, y debemos aprovecharlas... Por ejemplo, Hashem creó el trigo, nosotros hacemos nuestra parte – sembrar, cuidar el campo, y cosechar – y Hashem nos da Su Bendición: las espigas. Entonces, el trigo es una de las creaciones de Hashem, y las personas, transforman el trigo en panes, Jalot, tortas y galletas...
-Hashem creó a los hombres con “Orla” – cuestiona Turnusrufus con su teoría – ¿y por qué ustedes hacen el Brit Mila a sus hijos?
-Sabía que llegarías a esa pregunta, y por ese motivo, te hice el ejemplo con el trigo... Debes saber, Hashem nos dio el mundo, que debemos completar con el cumplimiento de los preceptos, y en esto se asocian todas las creaciones.
Veamos, si en el campo, en lugar de crecer espigas de trigo, florecerían los panes y las tortas, se levantaría una persona, que podría matar al resto de las personas, para sentarse solo y disfrutar de los panes y las tortas...
Por eso, Hakadosh Baruj Hu creó el mundo, donde todos se necesitan el uno al otro...
Uno prepara el arado, el segundo – ordena las semillas, el tercero siembra, otro cosecha. Este muele y este otro hornea – hasta que, finalmente, se completó toda la creación, con la asociación de todas las creaciones...
En la selva, la vida se rige por una regla: la ley del más fuerte... Cuando un león ve a su compañero herido, se apresura a devorarlo... los débiles no tienen el mérito para seguir viviendo...
Pero, en nuestro mundo, dentro del pueblo de Israel, hay otras reglas, completamente diferentes. Somos los hijos de Hashem y hacemos Su Voluntad,¿cómo?... brindando nuestra ayuda, unos a los otros... cumpliendo los preceptos que obligan a reunirnos... y así, con el mérito de nuestras acciones, nos salvamos del Juicio del Gueinom...
Ieji Reuben y Umatok Haor.
Leiluy Nishmat
Israel Ben Shloime ztz”l
Shlomo Ben Simi z”l
Rab Itzjak Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom
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