YO PROMETO QUE NO MIENTO
?Un hombre que acerca su sacrificio para Hashem? (Vaikra 1,2)
¿Por qué se utiliza aquí, la palabra hombre? Así como Adam Harishon no ofrendó nada proveniente del robo, ya que todo le pertenecía, también nosotros, cuando traemos una ofrenda debemos cuidarnos de no acercar nada que provenga del robo. Y así está escrito (Ieshaia 61,8) ?Yo, Hashem, odio el robo?? (Rabenu Bejaie). No quiero recibir en forma de donación, ningún objeto que sea robado. Y decía sobre esto el Jafetz Jaim:
Veamos cuánto nos hemos alejado del camino de la Tora. Supongamos que nos hablan sobre dos personas adineradas que construyeron sus riquezas oprimiendo y engañando, despojando y robando.
Uno de ellos tiene un corazón de piedra, y lo único que piensa es en hacer más y más dinero, a partir de la injusticia, aumentando su honor, riqueza y propiedades.
En cambio, el segundo, a pesar de que gana su dinero en forma ilegal, tiene su mano abierta a toda cosa de santidad: construyó un Beit Hakneset, donó un Sefer Tora, mantiene una Ieshiva. Dicen que con sus buenas acciones corrige en cierta medida sus pecados. Y se dirigen a él como perdonándolo, y hasta, en cierta forma, lo honran.
Pero los escritos dicen lo contrario: ?Yo, Hashem, odio el robo??, y no cabe ninguna duda de que a esto se refiere.
¿Y por qué? Porque haciendo el cálculo con el pensamiento de la Tora, el daño que hace el segundo es mucho mayor. Porque perdemos mucho más de lo que podemos llegar a ganar con él. Porque esto está escarbando por debajo de las bases de la justicia, lo que puede hacerla colapsar, porque pretende mostrar que está permitido el robo y el engaño, rompe todos los principios y aumenta o incentiva los robos. Y esto puede llegar y descender muy profundo?
En nuestra perasha leemos también sobre el castigo para el que promete mintiendo. Vale la pena traer un hecho que ocurrió en los días del gaon hakadosh rabi Moshe Jaim Mibagdad, abuelo de rabenu Haben Ish Jai ztz?l. Veremos de qué forma una persona debe evitar hacer este tipo de promesas y no aceptar dinero que proviene del engaño.
El gaon rabi Moshe Jaim ztz?l fue el principal de los rabinos de Babel, entre los años 5547 y 5597. Además, conducía una gran Ieshiva donde, entre sus alumnos, se contaron grandes sabios como rabi Eliahu Ovadia, rabi Abdalela Somaj, rabi Reuben David Nawi ztz?l y muchos otros grandes de la Tora, que alumbraron con sus enseñanzas y con sus cualidades a la comunidad de Babel.
Una vez, llegaron a él dos hombres, que querían hacer un juicio, por una discusión sobre dinero. Rabi Moshe Jaim entendió que la persona que llegó con el reclamo tenía razón, mientras que el demandado había jurado en falso. Rabi Moshe Jaim decidió disuadirlo de la promesa que hizo y que desista de retener en su posesión dinero que no es propio.
¿Qué hizo? Le dijo: ¿acaso supones que te voy a hacer jurar sobre un Sefer Tora? ¡No y no! Debes saber, que te haré jurar sobre las dos Tablas de la Ley.
Enseguida llamó a su ayudante y le ordenó llevar al demandado a sumergirse en el baño ritual para purificarse, y traer las dos Tablas de la Ley.
Cuando escuchó esto, el farsante se estremeció. No estaba preparado para soportar algo así, sostener las dos Tablas de la Ley como lo hizo Moshe Rabenu, y ¡jurar en falso! De inmediato se levantó y reconoció haber mentido. Se comprometió a devolver el dinero y más tarde preguntó con la voz temblorosa si podía ver las dos Tablas de la Ley.
Seguro, contestó rabi Moshe Jaim, y señaló a su ayudante que entraba al cuarto y en sus manos tenía el libro ?Shnei Lujot Haberit?, las dos Tablas de la Ley, escrito por el Shla Hakadosh?
Así, el gaon rabi Moshe Jaim consiguió hacer prevalecer la verdad, evitando que la persona que juró en falso se lleve dinero que no le pertenecía.
Traducido del libro Maian Hashavua.
Leiluy Nishmat
Israel Ben Shloime z?l
Lea (Luisa) Bat Sabri Aleha Hashalom