
GUEULA CON EMUNA
…Yo Soy Hashem (Shemot 6,8)
Moshe Rabenu, cuando acepta ser el enviado de Hashem Itbaraj para redimir a Israel, el Creador le dice (Shemot 3,16-17): ve y reúne a los ancianos de Israel, y les dirás: Hashem, el D-s de vuestros padres, se me presentó… y Yo los recordé y sé qué les han hecho en Egipto, y he dicho: los haré subir de la opresión de Egipto a la tierra del knaani, jiti, emori… a la tierra donde fluye la leche y la miel…
Y es necesario aclarar – dice el rab hagaon Jaim Friedlander ztz”l – ¿qué significa este anuncio, cuando les dice que los subirá a la tierra en que fluye la leche y la miel?, ¿acaso, los hijos de Israel quieren una tierra donde fluya la leche y la miel? Lo único que quieren, es que Hakadosh Baruj Hu los libere de esa esclavitud tan fuerte, de tanta opresión sobre ellos, y – con seguridad – poco les importa a dónde va a llevarlos, lo principal – por el momento – es salir de Egipto…
Entonces, junto a esto, también debemos aclarar lo que está escrito a continuación (Shemot 3,22): puse gracia en el pueblo a los ojos de los egipcios, para que no se vayan de Egipto con las manos vacías…
Y pedirán (prestado) a los egipcios, objetos de plata y oro, vestimentas, etc.
Volvemos a preguntar sobre esta noticia, que anuncia la liberación, ¿les interesa salir con riquezas?… seguro que no… ellos sólo quieren salir, no importa cómo, ¡sólo salir de la terrible esclavitud!
Está escrito, antes de la plaga de los primogénitos (Shemot 11,2): por favor (Na), hablarás a los oídos del pueblo y pedirá, un hombre a su compañero…
Y nos dice la Guemara, en el tratado de Berajot (hoja 9a): dijeron en la Ieshiva de rabi Ianai: la palabra “Na” no es sino una expresión de pedido (como escribimos, más arriba: por favor). Hakadosh Baruj Hu le dijo a Moshe: te pido por favor, ve y dirás a Israel, por favor, pedirán a los egipcios objetos de plata y objetos de oro, para que no diga ese justo (Abraham Avinu): que serían esclavos y oprimidos se cumplió en ellos, y que después saldrían con un gran patrimonio no se cumplió en ellos… Y el pueblo dirá (a Moshe): ojalá que salgamos de aquí, (lo más rápido posible, inclusive sin nada).
Esto se compara con un hombre encerrado en la cárcel, al que le dicen que lo liberarán, pero quieren esperar al día de mañana, para darle mucho dinero. El hombre les dice, por favor, sáquenme ahora, y no voy a pedir nada…
Porque el versículo que dice “habla, por favor” fue después de que terminó la esclavitud, después de la plaga de los primogénitos, cuando el faraón exige que los iehudim salgan de Egipto…
De todas formas, Moshe Rabenu debe pedir al pueblo que cumplan con la Voluntad del Creador, que pida un hombre a su compañero (egipcio, en realidad no tan compañero), para que se cumpla la garantía que Hashem le dio a ese justo… mientras que el pueblo le responde a Moshe: ojalá que salgamos ahora y con lo puesto, no pensamos, en absoluto, en los objetos de plata y oro.
Entonces, es seguro, que cuando estaban en plena esclavitud, dura y terrible, trabajando con barro y ladrillos, estaban muy lejos de pensar en la posibilidad de salir de Egipto. Tampoco ahora, no veían en el horizonte una luz que les indicara, que los egipcios serían castigados por todo el sufrimiento provocado…
Y Moshe Rabenu, viene a anunciarles la Gueula, por eso se preguntan, ¿qué clase de noticia es ésta, que tienen que pedir objetos de plata y oro?
Hay más cosas que entender: Moshe Rabenu cumple las órdenes del Bore Olam y le dice al faraón, que deje salir de Egipto a los hijos de Israel. La consecuencia de este pedido fue endurecer aún más la esclavitud, como está escrito (Shemot 5,6-9): y salió el faraón… y dijo a los capataces… no darán más paja al pueblo… Y Moshe vuelve con Hashem con una queja (Shemot 5,22-23): ¿por qué le haces este mal al pueblo?, ¿para qué me has enviado?, desde que comencé a hablar al faraón, todo empeoró y tampoco liberaste a Tu Pueblo…
Y Hashem le responde a Moshe, entre otras palabras (Shemot 6,6-8): por eso, dirás a los hijos de Israel: Yo Soy Hashem, y los saqué de la opresión de Egipto, los saqué de la esclavitud, y los redimí con el Brazo extendido, y con grandes señales, y los tomé para Mí como Pueblo, y fui para ustedes vuestro D-s… y sabrán que Yo Soy Hashem, vuestro D-s, el que los saca de la opresión de Egipto, y los trae a la tierra en la que alcé Mi Mano para entregarla a vuestros padres, Abraham, Itzjak y Iaacov, y la entregaré a ustedes por herencia, Yo Soy Hashem…
También aquí necesitamos entender, ¿qué clase de consuelo es esto para los hijos de Israel? En un momento en que la opresión aumenta sobre ellos, y no ven ningún destello de luz, y entre varias de las garantías Hakadosh Baruj Hu da por sentado, como si ya hubieran salido de Egipto, de la esclavitud y de la opresión, para ir a recibir la Tora en el Monte Sinai, convertirse en el pueblo de Hashem y entrar a la tierra que Hashem prometió a Abraham, Itzjak y Iaacov…
Pero todo esto aún no pasa, y no sólo que no se alivia la opresión sino que ésta aumenta… ¿Entonces? ¿Acaso ésta es la respuesta a la queja de que la opresión es mucho mayor?
Hakadosh Baruj Hu debería abrir una puerta de esperanza, mostrarles el comienzo de una salvación, como un alivio en la opresión, y de esa forma, el pueblo no iría con quejas a Moshe, y tampoco Moshe presentaría sus quejas frente a Hashem…
El Saba Mikelem, agrega y pregunta más: después de que Hashem le ordena a Moshe Rabenu, ir a Egipto para liberar a Israel, Moshe dice (Shemot 4,1): ellos no me van a creer y no escucharán mi voz, porque dirán: tú no viste a Hashem…
Y Hashem le da a Moshe varias señales que deberá realizar frente a los ancianos y el pueblo, para mostrar la veracidad de su misión, y después, como está escrito, cuando hagas las señales a los ojos del pueblo, ellos creerán y escucharán tu voz, porque creerán que Hashem los recordó… vio su aflicción y ellos se inclinaron frente a Hashem…
La Tora nos sigue contando: después llegaron Moshe y Aharon y le dijeron al faraón: así dijo Hashem, el D-s de Israel: envía a Mi Pueblo para que me sirva en el desierto…
La presencia de Moshe y Aharon frente al faraón, ya es un gran milagro. Las puertas del palacio estaban bloqueadas por fieras salvajes, como lo relatan nuestros sabios en el Midrash (Ialkut Shemoni 176), que cuando Moshe y Aharon llegaban a una de las puertas – había que atravesar cuatrocientas puertas para encontrarse frente al faraón – dos cachorros de león, con cadenas de hierro, impedían la entrada o la salida de cualquier persona…
Sólo podían pasar con el permiso del faraón. Apenas se acercaron Moshe y Aharon fueron encadenados, pero Moshe alzó su vara, los leones los liberaron y hasta los acompañaron con el faraón con mucha alegría – como los perros que acompañan felices a sus dueños…
Cuando el faraón ve a Moshe y Aharon, acompañado por sus fieras salvajes, se asusta, ante la investidura de estos hombres, que parecen “hijos” de D-s… Entonces, el faraón pregunta qué quieren, y le dicen: Hashem, el D-s de los iehudim, nos envió a ti, diciendo: envía a Mi Pueblo para que me sirvan… El faraón se enojó mucho, y les dijo, vayan hoy, y vuelvan mañana, y haré como la Palabra del Rey…
Pregunta el Saba Mikelem, al parecer, el orden de las cosas está invertido: al principio debieron entrar Moshe y Aharon con el faraón, y la congregación de Israel sabría sobre el gran milagro que Hashem hizo con ellos: ¡cómo entraron al palacio real sin temor! Después, ellos vendrían al pueblo para darles la gran noticia de la salvación… Así, el pueblo creería en las palabras de Moshe, y no serían necesarias las demostraciones con señales para que todos crean que Moshe es el verdadero enviado del Creador…
Y responde: el versículo dice “y después, vinieron Moshe y Aharon”. ¿Qué significa después?, ¿después de qué? Solamente después de que “el pueblo creyó”, porque gracias al mérito de la fe, Moshe y Aharon pudieron entrar frente al faraón… Si el pueblo de Israel no hubiera creído, Moshe y Aharon no habrían podido entrar al palacio, no se habrían presentado frente al faraón y tampoco pedirle al faraón que envíe a los hijos de Israel…
La Salvación comienza por el mérito de la fe, y sólo después de que Israel confía en que Hashem los salvará, a pesar de no ver ninguna puerta abierta que los lleve a la salvación, resulta ser el primer paso hacia ella, con los milagros que permiten a Moshe y Aharon presentarse ante el faraón.
Así entendemos que toda la “negociación” entre Hashem y Moshe, para que vaya con el faraón, fue una prueba de fe, muy difícil, a tal punto que Moshe pregunta: ¿por qué haces mal con este pueblo?, ¿para qué me enviaste?…
Y Hashem vuelve a enumerar todas las garantías que ya había dado en el pasado, sobre la salida de Egipto, la entrega de la Tora, y la entrada a la tierra de Israel… todo esto, para aumentar la fe, para que crean en estas garantías, y con el fortalecimiento en la fe, comenzaría la salvación, en la práctica.
Así también fue el comienzo del envío de Moshe, cuando Hashem le asegura que sacará al pueblo para llevarlo a la tierra de leche y miel, sólo la fe, como cuando después les pide llevar objetos de plata y oro, para aumentar el nivel de fe, y crean que Hakadosh Baruj Hu cumplirá con todas las garantías…
Sifte Jaim.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Shlomo Ben Simi ztz”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom
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