
Parashat Ki Tavó
"Maldito el que desvíe el juicio del extranjero, el huérfano y la viuda, y dirá todo el pueblo Amén"
(Dvarim 27, 19).
Este versículo puede ser comprendido en dos direcciones totalmente opuestas y sin embargo complementarias!
Por un lado, podemos decir que el versículo se refiere a desviar el juicio de modo tal que el desvío actúe en perjuicio del extranjero, el huérfano y la viuda.
Y esto sería algo muy grave pues, encima que ellos de por sí ya se encuentran en un estado de mayor debilidad por la circunstancia de vida que les toca vivir, estaríamos siendo doblemente crueles hacia ellos, al aprovecharnos de dicha de debilidad, perjudicándolos por saber que carecen de apoyo para defenderse (pues el extranjero está sólo no teniendo en quién apoyarse, y el huérfano al perder a su padre y la viuda a su esposo, perdieron el apoyo y la fortaleza de aquel que podría haberse ocupado de ellos).
Las segunda dirección posible es no desviar el juicio de modo tal que el desvío actúe en beneficio del extranjero, el huérfano y la viuda, perjudicando a la parte que está en litigio con ellos, lo cual tampoco sería justo.
Es decir, si por compasión hacia ellos por su situación el juicio fuese desviado, ello sería un acto de injusticia y eventualmente crueldad hacia aquel que salga perjudicado por causa de dicho desvío.
Y también aquí viene la Torá y advierte que no se puede desviar el juicio, siendo por ellos que ambos "extremos" son totalmente complementarios, siendo el común denominador que la justicia debe de ser aplicada con justicia; siendo cuidadosos de no perjudicar a nadie injustamente, pero tampoco favorecer a nadie injustamente!
"Maldito el que haga equivocarse al ciego en el camino, y dirá todo el pueblo Amén"
(Dvarim 27, 18).
Si bien este versículo menciona al ciego que es engañado por un vidente que le hace errar en su camino, en forma más amplia se refiere a toda situación en la cual una persona se aprovecha de la ignorancia de otra para engañarla, ya sea por "diversión" o para obtener algún tipo de beneficio.
Y la verdad es, que quien así actúa evidentemente que se está haciendo un gran "gol en contra" a si mismo, pues entra bajo la maldición de la Torá a quién así actúa, sufriendo tarde o temprano las consecuencias de su insensible y engañosa conducta!
Y toda persona que vende u ofrece cosas a otra, debe de ser muy cuidadosa en dar la información fidedigna de lo que está vendiendo u ofreciendo, haciéndole saber sobre defectos que no son visibles y que pueden llevar a la otra persona a no querer comprar o adquirir aquello que se le ofrece, ya sea un producto o una relación con alguien que tiene una condición o cualidad no visible, que debería darse a conocer (en toda situación de beneficio para evitar un perjuicio al otro)!
"Maldito el que no levante estás palabras de Torá para que sean cumplidas, y dirá todo el pueblo Amén"
(Dvarim 27, 26).
Es decir, que la maldición no fue dicha en relación a aquel que no cumple con los preceptos de la Torá, sino en relación a aquel que no se esfuerza por levantar la importancia que tiene el cumplimiento de las mitzvót a los ojos de los demás; para que también ellos las cumplan!
¿Y por qué esto es así?
Porque en el pueblo de Israel no es suficiente con abstenernos de hacer el mal, sino que debemos procurar hacer el bien!
Y si las enseñanzas de la Torá no son expandidas para que la gente cumpla con los preceptos, la consecuencia de ello será que el bien se debilitará en el mundo, haciendo que la presencia de Hashem se aleje de él, dando lugar a que lo opuesto a la bendición gane terreno en él.
Y la tarea de buscar fortalecer a la Torá, cada cual debe de hacerla desde el lugar donde se encuentra, según las posibilidades, capacidades y recursos que tiene; no siendo una tarea exclusiva de maestros y rabinos que se dedican a ello, sino de cada miembro del pueblo de Israel por su condición de tal!
"Y te enloquecerás de las imágenes que tus ojos habrán de ver"
(Dvarim 28, 34).
Uno de los castigos mencionados en esta parashá para quienes adrede se alejen del camino de Hashem, es que sus ojos se enloquecerán por las imágenes que habrán de ver sus ojos!
Y la verdad es, que en una época mediática como la que nos encontramos, la única salvación para no enloquecernos a partir de lo que ven nuestros ojos, sobre todo a través de todo tipo de pantallas, en todas sus versiones y manifestaciones, es justamente evitando ver lo que no debemos de ver y lo que nos hace mal ver!
Y debemos de tomar consciencia que no es "mitzvá" mirar imágenes sangrientas que nos hacen daño emocional y psicológicamente y es obviamente malo mirar imágenes de agresividad o de falta de recato, que perjudican a nuestras almas, distrayéndonos de Hashem...
La Buena Acción del Día
Estudiar Orot HaTeshuvá!
El Rabino Avraham Itzjak HaCohen Kook en su monumental obra "Orot Hateshu-vá" (Luces de Teshuvá), trata sobre diferentes aspectos relacionados con la corrección de nuestras almas y el retorno a Hashem.
1) Al principio de la Creación, antes del "pecado original", el gusto del tronco y el gusto del fruto eran idénticos. Después de dicho pecado ello cambió y al final de los días volverá a ser así otra vez.
2) Y debemos de entender que, mientras que el tronco representa lo superficial y exterior, el fruto representa a lo profundo e interior. Y la transgresión original no fue otra cosa que romper con la coherencia entre lo exterior y lo interior, siendo la Teshuvá lo que ayuda a "recuperar" dicha coherencia, haciendo que lo interior y lo exterior, lo profundo y lo superficial, la ética y la estética vuelvan a estar otra vez en armonía y equilibrio. Y nada quedará afuera de la Teshuvá y toda la vitalidad será encausada de la forma más satisfactoria y beneficiosa para todos.
3) La Teshuvá incluye todo desde el pasado hasta el futuro, y cuando el pasado se corrige, el presente y el futuro también se corrigen. Y cuanto más alta es la Teshuvá más claridad adquiere la persona para observar su vida y mejorarla.
4) Y después de cada despertar de Teshuvá, el individuo debe sentirse lleno de alegría, de satisfacción y de vitalidad.
5) Hacer Teshuvá implica comprender que Hashem es bueno para todas las cosas, y que todo proviene de Hashem que es el máximo bien y que todo retorna a Hashem que es el máximo bien.
6) Y todos los mundos aspiran a unirse a Hashem y somos nosotros, quienes a través del cumplimiento de los preceptos, unificamos a todos los mundos, haciendo que todo retorne a su raíz en Hashem!
7) La Teshuvá influye interiormente en la persona, el mundo y la congregación de Israel. La Teshuvá renueva y recrea al mundo. La Teshuvá es anterior a la creación del mundo, motivo por el cual incluso antes de que se manifieste la transgresión, ya está pronta la Teshuvá de dicha transgresión.
8) El objetivo de la Teshuvá es ayudar al individuo a que logre concretar en su vida la naturaleza de su alma. (Es decir la Teshuvá no es un escape de uno mismo, sino que es la forma más auténtica y verdadera de ir hacia uno mismo, cumpliendo el eterno mensaje de Lej Lejá!
9) El ir en contra de los mandamientos de Hashem es un descenso moral tremendo, a pesar que muchas veces las personas no sienten ni son conscientes del mismo!
10) La Teshuvá se realiza desde abajo hacia arriba. En otras palabras la Teshuvá es comprender que el modelo está "arriba" y nosotros tenemos que subir a él, en lugar de vivir nuestra vida tratando de adaptar el modelo "superior" al "inferior", profanándolo y debilitando con ello a nuestra alma.
11)Cada transgresión genera temores y tensiones en el alma, las cuales eventualmente pueden traducirse en falta de armonía en los demás ámbitos del quehacer y de la existencia humana!
12) Las transgresiones congelan la fuerza de voluntad del hombre, motivo por el cual la persona tiene que hacer Teshuvá para devolverse a si misma su vitalidad y retornar más intensamente a la vida! Y solo a través de la Teshuvá la sabiduría vuelve a ser utilizada en la forma correcta, para fortalecer la vida de acuerdo al verdadero potencial del individuo.
13) Sin embargo, si la persona esta "enterrada" en sus transgresiones y se acostumbra a ellas, entonces no las podrá sentir; y cuando ello sucede lo que generalmente necesitará la persona es un "temblor de tierra" que la "desentierre" y la haga reaccionar para corregir así su vida!
14) El Judaísmo educa a la voluntad y una buena voluntad lo es todo; pues la buena voluntad existe en forma permanente en el alma, es la que tiene el poder de dar vuelta a toda la vida y a toda la realidad para bien!
15) La fuerza de voluntad que se despierta como consecuencia del deseo de retornar a Hashem, es la fuerza de voluntad más fuerte y profunda que existe en el ser humano. Y las almas (nuevas vidas) que las personas que hacen Teshuvá traen al mundo, son almas que provienen de la raíz absoluta del bien, en las cuales la luz del ideal de la santidad está imbuida en ellas.
16) La voluntad de la Teshuvá penetra y envuelve a todos con vida, paz y bendición, revelando toda la belleza y bondad que hay en el mundo!
17) Muchas personas cometen el error de incluir en el despertar hacia la Teshuva también a las cosas buenas que hacen o que hicieron, siendo por ello imprescindible realizar una tarea adecuada de discernimiento, para no cometer el error de anular aquellas cualidades y acciones positivas que la persona sí debería de esforzarse por revelar y manifestar!
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