EL SIUM DEL BOXEADOR
Y la persona que traiga su sacrificio... (Vaikra 2,1)
Hay un sacrificio que se hace con vacas (el sacrificio del rico), hay sacrificios que se hacen con corderos (para la clase media) y hay sacrificios que se realizan con aves (el sacrificio del hombre pobre). El pasuk que estamos tratando se refiere al sacrificio que se acerca con harina, el sacrificio que trae el hombre más pobre de todos los pobres. Y preguntamos: ¿qué es más caro, el aceite con harina o un pájaro que podemos encontrar en la calle? Seguro que harina y aceite es más caro, pero la Tora nos dice que el hombre más pobre debe traer ese sacrificio y no un ave, ya que el aceite y la harina este hombre lo recibe gratis. Leket, Shijeja, Pea veMaaser Ani (las tres cosas que el productor del campo deja en el campo para que recoja el pobre, y el diezmo que se entregaba también al pobre), dijo Hashem que es para el pobre, por eso que el pobre traiga de lo que tiene...
Si el hombre más pobre puede traer un sacrificio de harina, ¿qué sucederá si un hombre rico que lo ve piensa que sería bueno para él traer un sacrificio igual y quiere hacerlo, ¿es posible?
Dice la Guemara (tratado de Keritut, 28 y tratado de Arjin, 17): el rico que trae un sacrificio como el que trae un hombre pobre no cumple con su obligación.
De aquí aprende el Jafetz Jaim una enseñanza que nos conduce en todos los aspectos de la vida. Hoy en día, que estamos obligados a dar caridad en lugar de los sacrificios que no se pueden traer porque, por nuestros pecados no tenemos el Beit Hamikdash, un hombre rico no puede cumplir con su obligación de Tzedaka con el pequeño monto que puede dar un pobre, sino que cada uno está obligado de acuerdo a sus posibilidades, y el rico no puede cumplir su obligación con la misma donación que entrega un pobre.
Otra cosa podemos aprender de aquí:
Muchas personas se sienten conformes al comprobar que son mejores que otras. Por ejemplo, en una clase, un alumno que tiene facilidad para los razonamientos se “manda la parte” frente al resto de sus compañeros diciendo entiende todo lo que explican en la clase y que realiza las tareas muy rápido, quedándole más tiempo para jugar. Y eso lo hace sentir contento y seguro de sí mismo.
Pero se equivoca, porque su capacidad, el regalo que Hakadosh Baruj Hu le dio, que tenga esa facilidad de aprendizaje que no tienen sus compañieros lo obliga a mucho más. Ahora tiene más exigencias y no puede conformarse con el solo hecho de ser mejor que los demás. El rico no cumple la obligación con el sacrificio del pobre...
Y así en todos los ámbitos. Una persona que se ocupa de las necesidades de la comunidad, se “agranda” frente a su vecino, porque sus actividades traen bienestar a muchas familias de la comunidad. No existe iehudi en toda la tierra de Israel que trabaje como él por el iahadut. También se equivoca..
Unos comerciantes viajaron a un gran mercado y compraron mercadería a crédito. En el camino de vuelta uno de los comerciantes mira a otro en forma despectiva y le dice: vos compraste solamente doscientos kilos de trigo. Mirá mis paquetes, yo compré diez toneladas de trigo!
Otra equivocación. ¿De qué se enorgullece este “gran” comerciante? Se enorgullece de la gran mercadería que tiene pero se olvida de la terrible deuda que adquirió. El otro debe solamente el valor de doscientos kilos y el debe diez toneladas...
En la Guemara en el tratado de Berajot (hoja 44) dice algo así: todo el que es chico se achica, pero cada alma satisface su alma... Es decir, si una persona come algún fruto que no alcanzó su maduración, esto no es sano. Pero el que come un fruto “completo”, que alcanzó su máximo crecimiento, aunque sea muy pequeño, esto sí es sano.
Nos lo aclara el rab hagaon Shalom Meir Bloj Shlita: una sardina, puede ser tan pequeña, mucho más pequeña que una merluza que todavía no creció, sin embargo, la pequeña sardina alimenta y esta merluza que es mucho más grande, no es sana.
Lo que nos enseña que una persona no puede alabarse por ser más grande que su compañero, todo depende de sus condiciones, de lo que el Bore Olam le dio, ya que de acuerdo a sus posibilidades también tendrá distintas obligaciones...
Decía siempre el Saba Mikelem, cuando un hombre puede bendecir sobre un pan completo, pero pequeño, con la segunda posibilidad de bendecir sobre un pan grande, pero roto, la ley le exige bendecir sobre el pan completo.
El Maran, hagaon rabi Moshe Fainstein ztz”l llamó a su sobrino el rab Mijael Fainstein Shlita y le dijo: podés felicitarme! ¿Qué pasó?, preguntó, ¿nació un bisnieto? No, hoy terminé por vez número trescientos el estudio de toda la Guemara!
En Nueva York, en el barrio en que vivía el rab hagaon Moshe Fainstein ztz”l, vivía un iehudi que no tenía ningún nexo con el iahadut. De profesión era boxeador. Un día, llegó el fin de su carrera pugilística, y empezó a dar vueltas por su casa como un león encerrado. De pronto vio a su hijo - un baal teshuvá- había “retornado” al judaísmo y que pasaba todo el tiempo leyendo libros.
El padre le sugirió: ¿por qué no me enseñás lo que está escrito en tus libros?
Porque es muy difícil, papá, esta es una Guemara, y está escrita en “aramit”-araméo.
No importa, quiero intentarlo, le pidió el padre.
Y así, empezaron a estudiar juntos, padre e hijo, con asombrosa continuidad, y al cabo de un año, llegaron a completar el estudio de una hoja de Guemara!
Muy bien, dijo el padre, ahora que terminamos de estudiar una hoja de Guemara, tenemos que hacer un “Sium”!
Pero papá, un Sium se hace cuando se termina un tratado completo, o, al menos un capítulo, no se hace Sium por una hoja...
Yo quiero hacer un Sium por mi hoja de Guemara, insistió el padre.
Muy bien, sugirió el hijo, podemos preguntarle a nuestro vecino, rabi Moshe. Le preguntó, y el rab dijo que había que hacer el Sium y que él mismo asistiría a la fiesta...
Y así fue, el rab Moshe Fainstein ztz”l asistió al Sium y dijo unas palabras en honor a este hombre que dejó los puños para empezar a usar su cabeza... Al día siguiente, el ex-boxeador no despertó de su sueño. En la “levaia”, rabi Moshe dijo unas palabras en honor a este hombre. Existe la persona que “compra” Su Mundo en una hora, y también existe la persona que compra Su Mundo CON UNA HOJA!!! El mismo, el rab hagaon Moshe Fainstein ztz”l, que dijo estas palabras, el mismo que estudió toda la Guemara trescientas veces! Y no existe ninguna contradicción, ya que cada persona es exigida de acuerdo a sus posibilidades, a su capacidad, la regla general es que el rico no cumple su obligación con el sacrificio del pobre.
Esh Dat
Leiluy Nishmat
Alberto Abraham ben Amalia ?"?