Rabino Richard Kaufmann
Reflexiones

Parashat Ki Tetze

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"Cuando formules una promesa a Hashem tu D-s no demoraras en cumplirla pues te lo habra de exigir Hashem tu D-s de ti y sino habra en ti pecado. Y si te abstienes de prometer, no habra en ti pecado" (Dvarim 23, 22-23).

Es decir, si deseamos tomar un compromiso en términos de promesa para así obligarnos a cumplirlo, debemos de asegurarnos previamente que tenemos realmente las intenciones de hacerlo, teniendo a su vez las posiblidades reales de poder concretarlo.

De lo contrario, es mejor que directamente nos abstengamos de realizar dicha promesa, evitando tener dicho pecado sobre nosotros...

Y todas aquellas personas que realizan toda clase de promesas y ofrecen todo tipo de ayudas generando gratuitamente falsas expectativas (quizás con la intención de asi sentirse generosos o quizás con la intención de querer mostrarse generosos a los ojos de los demás), de no cumplir con sus compromisos, cuando lleguen al Cielo le pasarán la cuenta por todos sus compromisos inclumplidos; pues desde el punto de vista espiritual, la palabra dicha en términos de promesa es considerada cien por ciento como si se tratase de una acción de carácter real...

Y no en vano en hebreo se utiliza el mismo término para decir "palabra" que para decir "cosa" ("davar"), pues espiritualmente son consideradas tan concretas la una como la otra... (y Hashem creó al mundo con el poder de la palabra...).


"Cuando un hombre tome una mujer nueva, no ira al ejercito y no se le ocupara en labor militar alguna, sino que ha de quedar libre en su casa para contentar a la mujer que tomo" (Dvarim 24, 5).

Y si bien el sentido primario es que goce de tiempo libre para poder estar junto a su mujer y poder contentarla, existe un motivo secundario y es que el hombre pueda acostumbrarse al marco del hogar que habrá de compartir con su esposa (y viceversa) por el resto de sus vidas.

Y cuando la persona va al ejército, allí existe otro tipo de disciplina y otro tipo de marco, que no es paralelo al tipo de marco y de atmósfera que debemos de aspirar que se genere en nuestros hogares.

Y en este sentido, es sumamente importante, que en el primer año de la vida de casados, tanto el hombre como la mujer se dediquen mucho tiempo libre el uno al otro, no permitiendo que el trabajo u otro tipo de ocupaciones dominen sus vidas y se adueñen de este tan preciado y singular tiempo ..

Y lo que la pareja logra positivamente en su primer año de casados, es un tesoro que los habrá de acompañar por el resto de sus vidas, siendo realmente invaluable su importancia y su valor!


"Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos y Hashem los dé en tu mano y tomes prisioneros" (Dvarim 21, 10).

Si bien la parashá menciona una situación real de guerra en la cual se toman prisioneros, toda situación en la vida es directa o indirectamente una situación de "lucha" y de "guerra", y en toda situación de vida podemos temporalmente perder, y en toda situación de vida podemos inclusive tomar "prisioneros" y ganar...

¿Y qué son estos prisioneros?

Son fuerzas que se encuentran en estado latente, materia prima para poder eventualmente llegar a hacer algo nuevo, nuevas oportunidades en las cuales algo importante podemos llegar a ganar...

Y si sabemos utilizar correctamente estos "prisioneros", ellos pueden servir para elevarnos y crecer más aún a partir de ellos y si no los sabemos utilizar correctamente, ellos pueden distraernos y desviarnos de nuestros objetivos, haciendo que terminemos siendo cautivados negativamente por las fuerzas que dichos "prisioneros" pueden llegar a manejar, transformándonos nosotros en cautivos de ellos.

Es por eso, que la Torá viene y nos indica detalladamente como actuar ante este tipo de situaciones, de modo tal que podamos cuidarnos de ser nosotros quienes dominemos a la situación y a nuestros deseos, impidiendo que sean nuestros deseos quienes nos dominen a nosotros...


"Cuando prestes a tu prójimo prenda alguna, no irás a su casa a tomar la prenda" (Dvarim 24, 10).

Es decir, que si una persona le presta algo a otra o da una prenda de garantía a cambio de un préstamo, tiene prohibido entrar en su casa para tomar la prenda que prestó, teniendo la obligación de esperarla afuera hasta que esta se la traiga.

Esta prohibición de la Torá, tiene que ver con el respecto de la dignidad del otro ser humano, la cual no puede depender de relaciones de dependencia, de quien trabaja para quien o quien le debe a quien.

Y si bien esta ley es mencionada en relación a esta situación particular, toda la Torá no son sino principios espirituales que debemos de ser capaces de extrapolar para aplicarlos en toda situación donde ello sea lo adecuado, alineados con la ética de la Torá, siendo sensibles y sabios en el trato con nuestros semejantes!


"No tendrás en tu bolsillo una pesa y otra pesa, una grande y otra chica" (Dvarim 25, 13)

Es decir, que la Torá establece aquí la prohibición de engañar comercialmente, teniendo una pesa verdadera y una falsa, pesando un kilo cuando en realidad hay 900 gramos, o midiendo un metro cuando en realidad son 90 centímetros.

Empero, cabe preguntar ¿por qué la Torá tiene que dar ejemplos concretos? y no nos dice simplemente que debemos ser justos y éticos en nuestros negocios.

La respuesta es que, justamente, se tienen que dar ejemplos concretos para que entendamos que la rectitud no es algo abstracto y étereo que uno puede modificar "a la hora de la hora", sino que es algo que se reviste de manera totalmente concreta, siendo necesario justamente traer un ejemplo claro y concreto!


La Buena Acción del Día

Mirar a nuestro alrededor y ver quién necesita ayuda.

Hoy en día las personas están muy centradas en sus pantallas, en sus celulares, en sus computadoras, sus televisiones, etc. viendo el mundo desde una distancia muy cercana a sí mismos ... costándoles mirar y enfocar sus ojos en lo que les sucede a aquellos que están incluso muy cercanos a su alrededor ...

Es por eso, que es un buen ejercicio mirar un poco más hacia afuera, en lo que pasa y le pasa a la gente que nos rodea, ya sea en el círculo más cercano a nosotros y sobre todo en el más lejano,, prestándoles más atención, siendo más empático y en la medida de lo posible -ayudándolos!

Pedir perdón a través de demostrar un cambio en nuestras acciones y no solamente con nuestras palabras!

En español solemos decir que "a las palabras se las lleva el viento".

Podemos -y seguramente debe-mos- pedir perdón cuando eventualmente actuamos mal, pero tan o más importante que ello es el cambio en nuestras acciones, actuando "opuesta-mente" bien.

Es decir por el mal que eventualmente hicimos, genera-mos o provocamos, indemnizar "opuestamente" pero en positivo!

Y esto es lo que demuestra el verdadero arrepentimiento y sinceridad en el pedido de perdón, mucho más que cualquier palabra ...