

PLATA Y ORO
porque yo sé que a quien bendice... y a quien maldice...
(Bamidvar 22,6)
¿Por qué, la bendición está escrita en tiempo presente, y – en el mismo versículo – la maldición en futuro? – pregunta el rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita.
Esto y más:
¿Por qué Balak le pide a Bilaam maldecir a Israel y no piensa en en algo más positivo: la posibilidad de bendecir a Moav?, ¿acaso no es preferible bendecir en lugar de maldecir?
Hay una realidad, Balak conoce las fuerzas de Bilaam: no es capaz de bendecir... Bilaam tiene “mal ojo”, y una persona así, sólo ve las cosas malas de sus semejantes, y no está dispuesto a ver algo bueno... Y si no puede ver cosas buenas en los demás, lo más difícil para él será bendecir para que otras personas tengan un bien... porque si llegara a bendecir y su bendición se cumple, no podrá soportarlo, y hasta puede provocarle un ataque al corazón...
Por eso, estamos obligados a decir, que si Bilaam – con su mal ojo – pronuncia una bendición y ésta se cumple, será, que quien recibió la bendición, ya había sido bendecido anteriormente, por otra persona...
Así explicamos “a quien bendice – está bendecido”, es decir, ya recibió – antes – la bendición de otra persona, y no de Bilaam...
En cambio, con respecto a la maldición – ésta es su especialidad... y cuando maldice – en el futuro, recaerá la maldición. El “mal ojo” de Bilaam, lo encontramos a cada paso...
Cuando van a buscarlo los ministros de Balak, está escrito (22,13): y se levantó Bilaam, en la mañana, y dijo a los ministros de Balak: vuelvan a vuestra tierra...
Pregunta el “Or Hajaim” Hakadosh:
¿Cuál es la prisa de Bilaam, para levantarse temprano y enviar a los ministros?, ¿qué lo apura tanto? Bilaam tiene miedo: si los ministros de Moav le piden el desayuno... esto no está en los cálculos ni caerá en gracia a los ojos de semejante avaro y maldito, por eso se apura a levantarlos en la madrugada, y enviarlos a casa – el desayuno podrán comerlo en una “parada” a mitad de camino, no aquí...
El “Or Hajaim” califica a Bilaam como la “fuente del mal ojo”, es decir: como una persona que tiene un gran comercio de telas, y se describe como la “casan de las telas”, o la “casa de la carne”.
Así, Bilaam es la “casa mundial del mal ojo”, y toda persona con mal ojo y miserable, se contará entre sus alumnos.
Como sabemos, ésta es sólo una de las tres malas cualidades de Bilaam, como dice la Mishna (Pirke Avot 5,19): todo el que tiene estas tres cosas, es alumno de Abraham Avinu, y el que tiene otras tres cosas, alumno de Bilaam Harasha...
Mal ojo, espíritu alto y alma amplia, son las cualidades de los alumnos de Bilaam Harasha (y las explicaremos en detalle).
Bilaam tiene el espíritu alto, que se explica: altanería, orgullo o soberbia. Por eso, exige a Balak que envíe a buscarlo con ministros más honorables, acorde a su jerarquía. Cuando llega el primer grupo de ministros, Bilaam les dice (22,8): duerman aquí esta noche, y en la mañana les responderé...
Cuando Bilaam pregunta, Hashem le responde (22,12): no irás con ellos, no maldecirás al pueblo, porque es bendito... Al parecer, el contenido de la respuesta es muy claro: Hakadosh Baruj Hu le prohíbe ir a maldecir, pero...
De toda la Palabra de Hashem, Bilaam retiene sólo dos palabras: no irá “con ellos”
De aquí, el mensaje que le envía a Balak:
Hashem no acepta que yo vaya con personas tan poco honorables, envíame ministros con una categoría más alta, dignos para que me acompañen, y entonces, podremos comenzar a hablar...
Y, en efecto, los ministros vuelven con Balak y le dicen (22,14): Bilaam se negó a venir con nosotros... Y Balak envía a ministros más importantes...
Además, cuando habla sobre Israel, dice (24,4): la palabra del que escucha las Palabras de Hashem, y que ve la Visión de Hashem...
No se conforma, en decir sobre sí mismo, todas las alabanzas posibles, y – con facilidad – podemos entender, que éstas son sólo algunas de sus grandes condiciones, las que podría seguir enumerando...
Tambien tiene “alma amplia”, como explica Rashi, sobre lo que responde a los enviados de Balak (22,13): si Balak me diera toda su casa llena de plata y oro, no podría pasar por la Palabra de Hashem – lo que nos habla de la amplitud de su alma, que desea el dinero de los demás...
Y resulta difícil: ¿De qué está hablando Bilaam?... Hasta el momento, nadie le habló de plata y oro, y menos, sobre el palacio de Balak lleno de plata y oro.
Al parecer, no era necesario hablar sobre algo tan claro y simple, que está sobreentendido, al menos para Bilaam...
Cualquiera debería comprender, (cualquiera que sólo piensa en el dinero) que si le piden que pronuncie ciertas maldiciones, tendrán que pagar como corresponde, y en especial, cuando sin esa maldición, Balak se vería obligado a pagar mucho dinero para alquilar un ejército de mercenarios, que puedan enfrentar en una guerra al pueblo de Israel.
Esto representaría una inversión muy importante, por eso, a Bilaam, sólo hay que darle las gracias, ya que se conforma, sólo con su casa llena de plata y oro – y no pide más...
Y no solamente esto, sino que Bilaam desea el dinero de los demás, el patrimonio de los demás lo considera – automáticamente – como propio, y como también encontramos en el Pirke Avot: lo mío y lo tuyo – es mío, y aunque el patrimonio de Balak no le pertenece, él ya lo puso a su nombre, y cree que es digno de recibirlo...
Frente a estas malas cualidades de Bilaam, encontramos a Abraham Avinu, que muestra todo lo contrario, en la continuación de la Mishna, en el Pirke Avot:
Buen ojo, espíritu pequeño, y alma baja o caída (que también explicaremos), son las cualidades de los alumnos de Abraham Avinu. Cuando Abraham Avinu ve que su compañero tiene éxito – también será bueno para él, y cuando entiende que otra persona está por recibir un castigo o un sufrimiento, intentará salvarlo, inclusive cuando se trata de gente no buena, como la gente de Sedom.
Además del “buen ojo” que acabamos de describir, tiene “alma caída o baja”, hablando de sus pretensiones. (no sabemos si es la traducción correcta, algo “Shafel” es algo caído o bajo, por eso lo explicamos). Se trata de una persona que no tiene grandes exigencias, lo contrario a quien siempre desea más y más.
Durante setenta años (o tal vez más), Abraham Avinu vivió con Sarah Imenu, que era una de las mujeres más bellas del mundo (tratado de Meguila, hoja 15a), y sólo después de todos esos años de matrimonio, Abraham le dice a Sarah (Bereshit 12,11): ahora supe, que tú eres una bella mujer... Lo que nos revela que hasta ahora, nunca la había observado...
Y ahora podemos ver, que cuando Hashem le asegura a Abraham que tendrá un hijo, ¿cuál es su reacción? Está escrito (Bereshit 15,6): y creyó en Hashem y lo consideró “caridad”. Y – realmente – nos sorprende.
Explica el “Ramban”: Abraham cree en la Palabra de Hashem y en lo que le garantiza, que le dará un hijo, pero considera que tal vez, no lo merece, y es como si fuera un acto de caridad, de parte de Hashem. Abraham Avinu enseña a todo el mundo lo que significa tener fe en la existencia y la supervisión particular de Hakadosh Baruj Hu... Es el primero en descubrirlo...
Y para mostrar a todos que su creencia es correcta – contra toda la idolatría que reinaba en el mundo – se arroja al horno de fuego, entregando su vida al Servicio del Creador...
Recorre la tierra de Israel, de un extremo al otro, y Hakadosh Baruj Hu lo pone a prueba diez veces...
Finalmente, Hashem le garantiza que tendrá un hijo, con Sarah Imenu... y Abraham no entiende cuáles son los méritos para recibir semejante regalo, ¿Por qué se hace merecedor?, ¿acaso le corresponde?... Este es el espíritu pequeño, lo contrario a la soberbia y la arrogancia de Bilaam, que le hace suponer que todo le corresponde, lo merece, y por eso, exige más y más...
Lo contrario de Abraham Avinu, que a pesar de todos los méritos que acabamos de enumerar, todavía piensa que no merece recompensa... Algo parecido encontramos con Iaacov Avinu, cuando viene a pedirle a Hashem, y ésta es su oración (Bereshit 28,20):
Si Hashem estará junto a mí, y me cuida en este camino, que yo estoy recorriendo, y me da pan para comer y la ropa para vestir... Iaacov Avinu no pide placeres ni riquezas, sino pan para comer y ropa para vestir – un alma baja, que no busca demasiadas cosas, sino que se conforma con lo mínimo indispensable...
Umatok Haor.
Leiluy Nishmat
Israel Ben Shloime ztz”l
Shlomo Ben Simi z”l
Rab Itzjak Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom HY"D
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom