

¿ VIENTO o HURACAN ?
Reuben, el primogénito de Israel...
(Bamidvar 26,5)
El mentiroso cuenta sus historias imaginarias, como si fueran la realidad absoluta. Desde luego, sin decir que se trata de mentiras, y todos centras sus esperanzas en esas palabras.
Por esto – dice el rab hagaon Shlomo Levinstein Shlita – el viento del norte es el símbolo de los mentirosos...
Dijeron – en nombre del “Jafetz Jaim”, que la naturaleza del mundo, es que todos exageran las cosas al contarlas, para llamar más la atención, y la mayoría, acostumbra a mentir...
La Guemara señala esta situación, y nos dice: el viento del norte sopla – siempre – junto a los demás... si no fuera así, el mundo no podría mantenerse ni por un momento...
Entonces – escribió el “Ben Ish Jai”, el Creador hizo con nosotros un milagro muy grande, al hacernos saber esto, ya que, si así no fuera, creeríamos a todas las palabras que la gente nos hiciera escuchar.
Cuentan, sobre una persona que llegó al Beit Hakneset, muy asustado, y dijo: por favor, necesito un “Sidur”, debo recitar la bendición “Hagomel” (la bendición que recitamos, en el momento de la lectura del Sefer Tora, después de habernos salvado de una situación peligrosa).
-¿Qué pasó? – lo rodearon – de inmediato – montones de curiosos.
-Ahora mismo, acabo de escapar del bosque – dijo entre gemidos, ahogándose – cien lobos cayeron sobre mí, y salí de allí con vida...
-¿Quéeeee? ¿Cien lobos?... ¡Bendice, bendice rápido!
Mirando de reojo, este hombre tan valiente, percibe, entre los presentes, a un “fe pequeña”, parado a un costado y pensando. Se acerca y le dice: dime...¿estás seguro de que eran cien lobos?
-¡Oy!, que Hashem te dé mucha salud... no eran cien, ¿cincuenta está bien para ti?, ¿y si eran veinte, no es un milagro?
-Tú tienes razón, veinte también es un milagro, desde luego, pero – ¿contaste veinte lobos?
-¿Sabes qué?, para ti, que sean dos. ¿Y si fuera sólo uno, no es un milagro?
-Seguro, un milagro, ¿y viste uno?
Estoy seguro de que era uno, si no fuera así, ¿qué eran los ruidos que se escuchaban atrás del árbol?
Esto es – la mayoría miente y todos exageran...
Sigue relatando rabi Shlomo: mi madre – Aleha Hashalom – acostumbraba decir: cierta vez, un hombre se encontró con su compañero, y le dijo:
¿escuchaste?, Iankel ganó un millón de dólares...
Le respondió el compañero: lo que tú me cuentas es correcto, pero... no es exacto.
-¿En qué no es exacto?
-Te diré, antes que nada, todo esto no pasó con Iankel, sino con Berl. Segundo, no fue un millón sino dos millones. Y si con eso no alcanza, no los ganó, sino que los perdió...
En verdad, es correcto, aunque no muy exacto... Un relato más, sobre el mismo tema:
El rabino de una ciudad, debía estar fuera de la ciudad en Shabat, y le pidió a su hijo que diga algunas palabras de Tora – en la tercera comida de Shabat – para reemplazarlo en su ausencia. El domingo, cuando regresa a la ciudad, escucha que la gente murmura: ¡el hijo del rabino robó libros de Tora!
El asombro del rabino llegó hasta lo más profundo de su alma, y, de inmediato, decidió investigar el asunto. Primero buscó el origen de los rumores, y cuando escuchó que Moshe era el “orador” principal, solicita que lo llamen.
-¿Has dicho así, Moshe?, ¿has visto con tus propios ojos que mi hijo robó?
-No, no lo vi, sólo lo escuché – aclara Moshe, más exactamente.
-¿Y de quién lo escuchaste?
-De Reuben.
Viene Reuben y se presenta frente al rabino.
-¿Tú has dicho que mi hijo robó libros de Tora?
-No.
-Y entonces, ¿qué has dicho?
-Dije que él robó un libro de Tora.
-¿Tú lo has visto?
-No, seguro que no. Lo escuché de Shimon.
Ahora es el turno de Shimon, que se presenta frente al rabino.
-¿Tú has dicho que mi hijo robó un libro de Tora?
-No.
-¿Entonces, qué?
-Dije que robó un libro, y eso lo escuché de Levi.
También Levi niega firmemente haber dicho eso: sólo dije que las palabras de Tora que habló su hijo en Shabat, no fueron elaboradas por él, sino que las robó de un libro...
No en vano, reconoce el “Ben Ish Jai”, el gran milagro que hizo el Creador con nosotros, al hacernos saber que no podemos apoyarnos en las cosas que escuchamos sin verificarlas, porque pueden ser correctas pero no exactas...
Sabemos sobre la enorme fuerza del “Lashon Hara” (maledicencia), que mata a tres personas: al que habla “Lashon Hara”, al que escucha, y a la persona de la que se está hablando...
Como sucedió cuando “Doeg Haadomi”, que habló “Lashon Hara” sobre David y Ajimelej, en los oídos del rey Shaul. Y finalmente, mueren Ajimelej, el rey Shaul y Doeg Haadomi.
Debido a que la palabra “Daromit” (??????) – (del sur), incluye a las palabras “Dar Mavet” (??? ??) – (un sobrenombre que se le da a las personas, tal vez a los doctores, o a las cosas que provocan la muerte), nos señala al viento que viene del sur, relacionándolo con las personas que hablan o escuchan “Lashon Hara” y “Rejilut” (chismes).
Continua la Guemara, y nos dice, que el viento del sur es el más peligroso de todos – cuando vemos que el “Lashon Hara” y todos los pecados relacionados con el habla, tienen la fuerza para matar a las personas...
Umatok Haor.
Leiluy Nishmat
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz"l
Shlomo Ben Simi z”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom