

EL HUEVO O LA GALLINA
...temerás a Hashem, Tu D-s... (Devarim 6,13)
Rabi Jaim Mivoloshin ztz”l pregunta sobre una contradicción en las palabras de la Guemara, en el tratado de Berajot:
En la hoja 8, está escrito: desde el día en que se destruyó el Beit Hamikdash, no hay para Hakadosh Baruj Hu en su mundo, sino los cuatro codos de la Halaja, solamente.
Y en la hoja 33, encontramos: no tiene Hakadosh Baruj Hu en sus depósitos sino un tesoro de temor al Cielo.
¿Acaso tiene una cosa y también la otra, o sólo una de ellas? – pregunta el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l.
De paso, vamos a entrar en detalle, con las palabras de la Guemara. ¿Cuál es la intención al decir que Hashem no tiene “sino los cuatro codos de la Halaja, solamente”?, si ya escribió sino, ¿para qué tiene que escribir solamente?
Pensé – y si mi pensamiento es válido, será algo grande – que solamente no se relaciona con lo que Hakadosh Baruj Hu tiene en su mundo, sino viene a explicar, ¿tú sabes cuáles son los cuatro codos de la Halaja que quiere Hashem?... son los cuatro codos donde hay solamente Halaja... ¡limpios!
Explica rabi Jaim ztz”l, que cuando decimos que para Hakadosh Baruj Hu hay solamente cuatro codos de la Halaja, todo está bien, pero es necesario un recipiente que contenga la Halaja.
El temor al Cielo es el tesoro, el recipiente que en su interior se depositan los cuatro codos de la Halaja.
Esto es lo que nos dicen nuestros sabios, también en el tratado de Berajot, en la hoja 55a: Hakadosh Baruj Hu no le da sabiduría sino al que tiene sabiduría... como está escrito (Shemot 31,6): y a todos los hombres de corazón sabio, di sabiduría...
Y todos preguntan, si Hakadosh Baruj Hu da sabiduría sólo al que ya tiene sabiduría, ¿de dónde surgirá la primera sabiduría?
Y justamente – así son las cosas: el temor al Cielo es la primera sabiduría (y a la vez, el recipiente que contendrá la sabiduría que nos dé el Creador), como está escrito (Iov 28,28): el temor al Cielo es la sabiduría...
El temor al Cielo es el recipiente que contiene a la sabiduría, como está escrito en la Guemara, en el tratado de Shabat (hoja 31b): hay llaves exteriores, que cierran y abren el recipiente de la sabiduría, y también hay llaves interiores, donde está la sabiduría. Pero, el que no tiene las llaves externas, no tendrá la posibilidad de entrar al interior sólo con las llaves internas...
Algo más dijo rabi Jaim en su libro Ruaj Jaim, sobre el Pirke Avot. Algo impresionante... y si no estamos aquí sólo para leerlo – ¡Dayenu!, alcanza... Y no hace falta escribir más... terminamos aquí la hoja...
Escribió el profeta (Ieshaiahu 11,9): porque la tierra se llenó del conocimiento de Hashem, como el agua que cubre el mar...
Todo el que fue al mar, sabe que al comienzo, en la orilla, junto a la playa, no hay mucha agua, porque la tierra está bien alta. Y a medida que entramos, se va haciendo más profundo y la tierra va bajando, con lo cual va aumentando la cantidad de agua.
Y la tierra se llenó del conocimiento de Hashem – ¿tú sabes cómo?, como el agua que cubre el mar...
Cuando la persona resulta ser más baja, también cuando sabe doblar más las rodillas, así entra en ella más Tora. Si la persona es más alta – la Tora no entra, es como la tierra que está más alta en la orilla y hay poca agua... Y como sabemos, ¡la Tora se comparó con el agua! Asombroso...
Y sigue diciendo rabi Jaim: si hubiera en nuestra generación un hombre humilde como Moshe Rabenu, podría hacerse merecedor de la Tora con toda la integridad...
¿Qué significa lo escrito en el Shir Hashirim (7,2) Jamuke Ierejaij?, ¿por qué la Tora fue comparada con la rodilla (Ierej)?, así como la rodilla está oculta, también las palabras de Tora están ocultas...
Es decir, todo lo que la persona hace (estudio de Tora, preceptos y buenas acciones), debe hacerlo en secreto... sin publicidad ni propaganda...
Preguntó rabi Shalom Shevadron ztz”l: ¿qué sucede si cumplimos preceptos contando a todo el mundo lo que hacemos?, ¿acaso si hacemos así, los preceptos tendrán menos valor?
Y respondió: las palabras de Tora fueron comparadas con la rodilla. ¿Y qué pasa cuando un hombre descubre su rodilla?, ¿solamente diremos que es menos recatado?
Está claro que la persona que va a todas partes con su rodilla descubierta – no diremos que sólo hay una falta de recato, sino que será algo despreciable (en ciertos lugares). Así también, quien publica sus buenas acciones, no sólo tendrá una falla en su nivel espiritual, sino que será algo despreciable...
Contó rabi Jaim Brim ztz”l, que una vez estudió junto con el “Jazon Ish” ztz”l un tema, siguiendo las palabras de rabi Akiva Iguer, y el “Jazon Ish” hizo algo fuera de lo común – tanto fue su asombro con el estudio: nosotros no podemos entender la grandeza de rabi Akiva Iguer, ¿y tú sabes cómo llegó a merecer un nivel tan alto en el estudio y el conocimiento de la Tora?... gracias a su humildad...
Contaron que una vez, llegó rabi Akiva Iguer al Beit Hamidrash, junto a rabi Iaacov Milisa.
Cuando llamaron a subir al Sefer Tora, el encargado de la sinagoga honró a rabi Akiva Iguer con la tercera Alia (Shelishi, la lectura correspondiente a un Israel, después del Cohen y el Levi).
Aunque él no quería ser honrado, no tenía alternativa, una vez que lo llamaron, no puede negarse. Fue caminando rumbo a la “Bima” (donde se lee), pero, justo antes de llegar – cayó y se desmayó.
Todo el Beit Hamidrash se llenó de rumores, todo el mundo hablaba, sin saber qué pasaba... pero alguien sí lo sabía...
Rabi Iaacov Milisa se acercó a rabi Akiva Iguer, y le dijo al oído: la ciudad de Ponza – donde rabi Akiva Iguer ejerce como rabino – es más grande que la ciudad de Lisa – la ciudad donde ejerce como rabino rabi Iaacov.
Quiso decirle, que el motivo por el cual rabi Akiva Iguer recibió la Alia Shelishi, no fue porque es más grande y sabio que rabi Iaacov Milisa, sino porque la ciudad donde ejerce como rabino, es más grande...
Cuando rabi Akiva Iguer escuchó esto, abrió los ojos y se levantó...
Dijo el “Jazon Ish”: escuchamos muchas cosas sobre los grandes sabios del mundo – que en todos ellos se destaca la cualidad de la humildad, pero que alguno se desmaye por esto – ya es una humildad asombrosa. Por esto, rabi Akiva Iguer alcanzó un nivel tan alto de Tora, como el agua que cubre el mar...
Como dijimos al comienzo, es cierto que para Hakadosh Baruj Hu no hay como los cuatro codos de la Halaja, pero el temor al Cielo es quien la contiene. ¿Qué es la Irat Shamaim?
Hay un precepto en la Tora (Devarim 6,13): temerás a Hashem, Tu D-s...
Dijo Rabenu Iona en el Shaarei Teshuva (Las Puertas del Arrepentimiento 3,12): y al cumplimiento de los preceptos se lo llama temor al Cielo, como también, el cuidarnos de las prohibiciones.
Y trae una prueba de esto – como está escrito (Vaikra 19,32): te levantarás ante el sabio, y honrarás la presencia del anciano, y temerás a Tu D-s, Yo Soy Hashem...
Y escribió David Hamelej (Tehilim 34,12): les enseñaré sobre el temor a Hashem... y más adelante dice (34,15): te apartarás del mal y harás el bien, buscarás la paz y la perseguirás...
De aquí aprendemos que la persona que – lo alenu – no se ocupa de hacer el bien y buscar la paz, anula el temor al Cielo, y se contará entre los malvados, porque no tiene temor a Hashem.
Esto no resulta nada simple. Para lograr cumplir los preceptos, necesitamos el temor al Cielo, que permitirán que los cumplamos con todo el corazón y la cabeza, y no – simplemente – como de costumbre.
Pensé – dice rabi Reuben – para mí, que pronto se reconstruirá el Beit Hamikdash, y comenzarán a acercarse las ofrendas. La primera familia de Cohanim (Mishmeret) que hará el servicio, cumplirá el precepto de recibir la sangre del sacrificio. El Cohen pronunciará la bendición con emoción, como si fuera él mismo un fuego sagrado, por haber sido merecedor de ser el primero en cumplir este precepto tan elevado.
¿Acaso, cuando cumplimos cualquier precepto, no deberíamos sentir algo parecido? Tanto sea un precepto de la Tora o de los sabios, nosotros somos los sirvientes de Hashem Itbaraj, y tenemos el gran mérito de cumplir Sus Preceptos, y podemos hacerlo con toda nuestra fuerza y santidad. Y así, conseguir la tan ansiada Irat Shamaim. Y no hay nada más simple.
Rabi Eliahu Lupian ztz”l nos trajo algo asombroso: si nos preguntan quién es el malvado, con seguridad contestaremos que es alguien que vive pecando y no cumple los preceptos.
Pero, Rabenu Iona dijo otra cosa (2,18): el alma del malvado, el que todo su deseo se dirige a las adquisiciones del cuerpo. No habla de pecadores ni de hombres justos, sino de los deseos hacia las cosas materiales, del cuerpo... la comida, la bebida, el dinero... y los deseos lo separan del servicio al Creador – cuando tiene que servir a Hashem, lo hace, reza, estudia, cumple preceptos... pero sin deseo, porque el deseo va hacia otra parte. Se pone los Tefilin sin deseo, bendice el Bircat Hamazon sin deseo, y así con todos los preceptos... Viene Rabenu Iona y proclama: un hombre que no tiene el deseo de cumplir preceptos, ¡es un malvado (Rasha)!...
Ieji Reuben.
Leiluy Nishmat
Israel Ben Shloime ztz”l
Shlomo Ben Simi z”l
Rab Itzjak Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom