Adaptación Rav Gabriel Guiber
La Hoja

La Fuerza

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LA FUERZA

y Hashem recordó a Abraham y sacó a Lot... (Bereshit 19,29)

 

Pregunta Rashi: ¿qué significa el recuerdo de Abraham sobre Lot?, y responde: recordó que Lot sabía que Sara era la esposa de Abraham, y escuchó lo que Abraham dijo en Egipto sobre Sara, que era su hermana... y no reveló la verdad – cuando pudo haberlo hecho, porque se preocupó por Abraham – por eso, Hakadosh Baruj Hu se preocupa por Lot...

Esto viene a enseñarnos – dice el rab hagaon Arieh Shejter ztz”l – que una vez, Lot no habló Lashon Hara (maledicencia) sobre Abraham, y se hizo merecedor de una recompensa tan alta, salvándose de la destrucción...

Sin lugar a dudas, esto necesita fortalecernos, para detener nuestras lenguas y santificarlas, prestando una gran atención a lo que sale de nuestras bocas.

Lamentablemente, hay algo que nos rodea – nos envuelve – inclusive en los lugares más sagrados, como en las Ieshivot Hakedoshot... muchos jóvenes se ven quebrantados... ¿por qué?

Porque – tal vez – alguien en la casa donde creció, o en el lugar donde estudia, lo destruyó con su boca no tan limpia, lanzándole palabras inadecuadas... o puede ser que lo hayan etiquetado negativamente...

Y frente a esta situación, podemos palpar, hasta dónde pueden llegar las palabras buenas para incentivar y elevar a estos jóvenes...

Esta situación puede manifestarse en cualquier parte, no sólo donde estudian, sino también en una familia, entre amigos, en el trabajo...

Las palabras de aliento son siempre necesarias y no tienen por qué ser mentiras, alcanza con tomar una lupa para aumentar las palabras positivas. Y todo esto es correcto entre un hombre y su compañero o entre un hombre y su esposa...

Si has visto sólo un cinco por ciento de cosas buenas, está permitido “inflar” y hablar como si fuera un veinte por ciento más... y con esto, ellos podrán alcanzar ese veinte por ciento. Y cuando hayas logrado que mejoren y lleguen al veinte por ciento, podrás alabarlos hasta el cincuenta por ciento...

De esta forma, podemos conseguir la mejoría de la persona que tengamos enfrente, tanto sea mi compañero de estudio, de trabajo, esposa o esposo, o también alguien que nos comenta su situación algo desmejorada. Utilizando esa lupa para incentivar, podemos hacerlos mejorar hasta alcanzar ese esperado ciento por ciento...

En cambio, cuando nosotros identificamos en cierta persona una conducta inadecuada, y la enfocamos con esa lupa, mostrando hasta dónde puede llegar de esa forma, no lograremos nada, sólo el efecto contrario...

Está escrito (Mishle 9,8): no reproches al burlador porque te odiará, reprocha al sabio, y te amará...

Explica el Shlah Hakadosh (tal vez no como lo entendimos): si vamos con una persona y le decimos: ¿por qué te comportas con burlas y sin seriedad?, él te odiará, y no recibirá el reproche, porque por naturaleza, a la persona no le gusta recibir críticas... Pero si vamos con sabiduría, y le decimos: mira, tú eres una persona tan sabia, y a un sabio como tú, no le calza ese comportamiento... ahora, él te amará y recibirá tus palabras...

Con la ayuda de palabras buenas, es posible hacer maravillas... revivir almas, elevar las almas, y todo lo que florezca y crezca como consecuencia de esas palabras, será para el mérito de quien pronunció esas palabras buenas, como dijeron nuestros sabios, en el tratado de Ketuvot (hoja 111b): es preferible emblanquecer los dientes del compañero, antes que darle leche para beber...

Ocurrió con un iehudi, residente en Londres, que concretó un negocio millonario, de ciento ochenta y cinco mil libras esterlinas (un cuarto de millón de dólares, unos cincuenta años atrás) y llevaba ese dinero consigo, en efectivo... Cuando baja a la calle, se topa con un enmascarado ! que le dice con dureza:¡dame el dinero!

El iehudi pensó: no tengo nada que perder... Y se dirigió al ladrón, con delicadeza: a mí me parece que tú eres un hombre tan bueno, se te ve como una persona positiva, emprendedora, ¿para qué necesitas el dinero?

-¡Yo quiero tomar cerveza!

El iehudi, sacó un billete de diez libras de su bolsillo, se lo dio al hombre, y le dijo – también con un tono agradable: aquí tienes, tómalo, por favor, y ve a tomar tu cerveza... Y el hombre se fue, con sus diez libras...

Al otro día, en la mañana, ese hombre entró al Beit Hakneset, buscando al hombre de negocios...

Desde luego, entró enmascarado, todos se asustaron al ver a un gigante, y le preguntaron – con gran temor – qué buscaba...

El hombre respondió: ayer recibí de uno de ustedes un billete de diez libras para comprar una cerveza, y lo estoy buscando... porque la cerveza costaba sólo cinco libras, y vine a traerle el cambio…

El iehudi se acercó al hombre – emocionado – y le preguntó: dime la verdad,¿acaso ayer sabías que yo llevaba una cantidad enorme de dinero, para concretar un negocio? El hombre respondió afirmativamente...

Y el iehudi volvió a preguntar, lleno de asombro: entonces, ¿cómo te conformaste con sólo diez libras esterlinas?

Respondió con toda honestidad: durante toda mi vida, siempre me han disminuido y criticado, siempre me dijeron que soy un cero a la izquierda y que no sirvo para nada... Tú fuiste el primer hombre en todo el mundo, que me dijo que soy un hombre bueno y positivo, por eso, no pude robarte...

Si un ladrón puede transformarse de semejante forma con unas buenas palabras, vamos a pensar lo que podemos lograr con nuestros compañeros, dentro de nuestras familias o con cualquier otra persona...

Como dijimos, alcanza con buscar una buena cualidad y aumentarla un poquito, y los resultados pueden sorprendernos... y no sólo eso, sino que, con seguridad, vale la pena intentarlo...

Arieh Shaag.

Leiluy Nishmat

Israel Ben Shloime ztz”l

Daniel Israel Ben Iehuda ztz"l

Shlomo Ben Simi z”l

Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l

 

Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom

Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom

Clara Bat Elías Aleha Hashalom

Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom