Rav Moshe Wolfson ztl
Purim y el mes de Adar

Mes patas para arriba

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Extractos de las Fiestas de la Fe - Adar y Purim

Ningún Yom Tov es tan incomprendido como Purim. Algunos creen que Purim es --l'havdil—guardándole el respeto a Purim, un Halloween judío. Otros, al descubrir que Purim es un día muy sublime, desean dedicarlo a la oración y el estudio intensos. Para comprender cómo Purim puede ser a la vez sublime y lebedig, sagrado, feliz, y exaltado pero alegre e incluso divertido, se requiere una comprensión profunda y precisa de lo que es este día. Por lo tanto, le daremos a Purim una ventaja.

Adar y sus almas

En un destello de revelación cegadora, el año judío comienza con el mes de Nisán, un mes de milagros maravillosos que demuestran la presencia, el poder y el amor de Hashem a Am Israel. La brillante luz de Nisán resplandece durante todo el año, iluminando a los meses de Iyar, Siván, etc. Pero a medida que la luz se aleja de su fuente, se debilita cada vez más.

Finalmente, llegamos a Adar, el último mes. ADAR es similar a la palabra ADERET, que significa manto. Para cuando la luz de Nisán llega a Adar, ella es prácticamente invisible. Por consiguiente, no hay milagros revelados. Hashem está encubierto, oculto e invisible bajo el velo de la naturaleza.

Si hay un tiempo que yace en el fondo del año, olvidado y en la oscuridad, también hay personas que yacen en el fondo, olvidadas y en la oscuridad. Estas son las almas más bajas las que apenas funcionan espiritualmente, si es que lo hacen.

Y en el ciclo más amplio de la historia, estas almas inferiores nacen al final, durante la ikvesa de meshijá—el talón del Meshiaj, al fin de los días. Similar a la anatomía humana, el pueblo judío comienza con la generación de la cabeza, que recibió la Torá, desciende a la generación del corazón, que construyó el Beit Hamikdash—el Templo Sagrado, y continúa su desarrollo hacia los demás órganos corporales.

En el fondo se encuentran las almas, ubicadas en las plantas de los pies, los akeivayim los de los talones. Las últimas generaciones anteriores al Mashíaj vivieron en un ambiente de gran hester panim--ocultamiento del rostro de Hashem. Por eso, la mayoría de los judíos de hoy ni siquiera saben que existe un Dios, y mucho menos perciben su presencia.

Pero Adar no es solo el mes en el que cae la festividad de Purim. Lo que le pasó a Purim también le pasó a Adar. ¿Y qué pasó con Purim? “VE NAHAFOJU, todo se dio vuelta, Se transformó” de un día en el que los enemigos de los judíos debían gobernarlos a un día en el que los judíos gobernaron a sus enemigos. De igual manera, VE HAJODESH HAZE NEHEFAJ?, Este mes se transformó, se dio vuelta”. Todo se puso “patas para arriba”. Lo que siempre está abajo, está en Adar arriba.

Las plantas de los pies siempre están al ras del suelo, en la parte inferior y en la oscuridad. Pero ¿qué sucede si una persona se pone cabeza abajo? ¿Qué sucede si la anatomía humana de las almas se transforma de una línea que comienza arriba y desciende hasta abajo en un círculo cuya base se encuentra con la cima, creando una maravillosa igualdad entre todas las almas? ¿Qué sucede si, en lugar de que Adar esté doce meses después de Nisán, nos damos cuenta de que en realidad se da la mano con Nisán, y el año se completa? ¿Qué sucede si la generación de Ikvesa de Meshijá se convierte en la generación del Mashíaj, como la generación de la historia de Purim que construyó el Segundo Beit Hamikdash?

En la maravilla de la transformación de Adar, nos damos cuenta de que ALEF-DAR Hashem, el Único, quiere habitar entre nosotros. Él niega enérgicamente la acusación de Tziyon de que se olvidó de ella?, Si una mujer olvidara a su bebé… Yo nunca te olvidaré” (Yeshayahu-Isaias 49/15). El mes de Adar ha pasado de estar encubierto y olvidado a días, recordados y celebrados”.

Y así, nos regocijamos en Adar. Ya MI SHE NIJNAS ADAR, cuando sentimos las reverberaciones de la llegada de Adar, MARBIM BE SIMJA, nuestra alegría aumenta. Y quienes pueden dar volteretas, se paran cabeza abajo, agitando los pies en el aire para simbolizar la impresionante transformación que sufrió Adar y sus almas.