Adaptación Rav Gabriel Guiber
La Hoja

El gran poder La Hoja Kedoshim

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BS”D

EL GRAN PODER      

 … y no mentirán, un hombre con su compañero (Vaikra 19,11) 

Mi padre ztz”l, me dijo a mí y a mis hermanos: con la primera mentira que descubra entre ustedes, el castigo será muy severo, porque con la primera de las mentiras, yo no los veré como mentirosos, sino ¡como asesinos!… 

Y les voy a explicar mis palabras: el asesino no comenzó asesinando, él comenzó mintiendo. Después de la mentira, el paso siguiente es el robo, y poco a poco llega al asesinato… Si tropezaste, o hiciste algo no bueno, cuéntame, por favor… Soy tu padre, y tengo la obligación de sacarte del barro. Tú no eres un Angel…

Pero, Oi Vavoi para ustedes, si los descubro – Jalila – mintiendo… ¿Por qué una persona miente? [Ninguna persona que miente nos dará la respuesta… simplemente, obtendremos otra mentira ]

Nos sigue diciendo mi padre ztz”l – porque esta persona quiere escaparse, librarse de sus obligaciones. Pero esto no va a ayudarlo, porque – de una forma o de otra, antes o más tarde – el ladrón termina ahorcado.

Sin embargo, cuando nos conducimos con la verdad – podemos atravesar murallas, y paredes con puertas blindadas. Yo ya llevo unos cincuenta años rodando por el mundo, y puedo ser testigo de que esto funciona tan perfecto como un reloj…

Hay personas que piensan que por medio de la mentira pueden tener ganancias o ventajas, y no saben que sólo tendrán pérdidas… ¡Nosotros debemos conducirnos – solamente – con la verdad!

No es necesario hablar y hablar, y contar cosas que no nos han preguntado – en mucha gente se descubre su mentira porque habla de más – pero, cuando estamos obligados a responder, y tenemos la posibilidad de mentir, o decir la verdad, estamos obligados a responder con la verdad, y con esto, jamás vamos a perder…

Cuentan sobre un joven – dice el rab hagaon Arieh Shejter ztz”l – que tropezó, robando el dinero de su compañero, una y otra vez. Fue a ver a su rabino, y le dijo: rabi, yo quiero mejorar mis caminos, arrepentirme de mis pecados… Pero, para mí, se me hace muy difícil hacerlo mediante sufrimientos… es demasiado pesado y no creo poder lograrlo… En cambio, si el rabino me dirige por un camino más simple, estoy dispuesto a llegar al arrepentimiento completo… (Hay gente, que para retornar al buen camino, necesita hacerse sufrir, no por ser masoquistas, sino para intentar entender algo sobre el castigo que podrían llegar a recibir como consecuencia de sus pecados… de otra forma, no podrían retornar…

Entre estos autocastigos, encontramos los golpes – le piden a una persona de confianza que le dé golpes con las manos o con un cinturón – en la espalda – para hacerlo sufrir, o el “guilgulei sheleg” – rodar en la nieve en los días de invierno sin mucho abrigo, o sufrir por medio de ayunos.

De esta forma, logran concientizarse, pero, otra vez, seguramente, el mejor método será arrepentirse por amor a Hashem, aunque no todos pueden alcanzar – así – el arrepentimiento, al estar atrapados por el Ietzer Hara)

El rabino le respondió: muy bien, si estrechamos nuestras manos, y tú te comprometes – de hoy en adelante – a no mentir, tendrás tu arrepentimiento, y Hashem perdonará el pecado.

El joven se alegró muchísimo: ¿qué?, ¿de verdad?, ¿es tan fácil? (eso cree) Enseguida, estrecharon sus manos y el joven le aseguró al rabino: se terminó, desde hoy, ¡no habrá más mentiras! Pasó cierto tiempo, y una vecina viajó, dejando su casa sola. El entró a la casa, se llevó todos los objetos de plata de la vitrina, y también se llevó todos los objetos de oro, sin dejar ninguna huella. Escondió todo en su casa, “hasta que pase la tormenta”, y pensó: Cuando la vecina vuelva a su casa, yo seré el primer sospechoso, y me preguntarán sobre el robo. Pero yo no tengo ningún problema, yo puedo mentir sin – siquiera – parpadear, y aunque me pongan frente a un detector de mentiras, tampoco podrán descubrirme… ¡Un momento!… pero con el rabino estrechamos nuestras manos y le aseguré que no habría más mentiras, ¿qué haré con eso?

El joven volvió a la casa de la vecina, y devolvió todo lo que robó – en silencio – así como robó sin que lo vieran, devolvió sin que lo vieran…

En los días siguientes, una, dos, y tres veces, estuvo a punto de volver a tropezar con el robo, y cada vez – en el último momento – consiguió salvarse del pecado. Cuando recordaba que no podía mentir para ocultar sus malas acciones, entendía que no tenía alternativa: ¡no podía pecar!…

Con el tiempo, consiguió apartarse – completamente – del robo, comenzó a estudiar Tora con mayor continuidad, a rezar, hasta conseguir el arrepentimiento completo. Y todo, gracias al mérito de cuidarse de la mentira…

Conocí a un joven muy talentoso – sigue diciendo rabi Arieh ztz”l – proveniente de una familia observante, pero, que amaba la mentira…

Tenía un pasatiempo muy interesante: envolver a las personas con las extrañas historias que imaginaba. En todo lugar mentía, inventaba historias y cosas que jamás sucedieron ni sucederán. También cuando el ejército pretendió enrolarlo, mentía, hasta que lo atraparon y no tuvo alternativa, entró al ejército a los dieciocho años…

A los veinte años, ya profanaba el Shabat, públicamente – Hashem nos guarde… Y todo comenzó con la mentira…

Por eso, la Tora – no sólo nos ordena no mentir, sino que nos pide que nos alejemos de la posibilidad de caer (Shemot 23,7): de la mentira te alejarás…

La mentira nos aleja del Creador, porque Hakadosh Baruj Hu es Verdad y su firma es la Verdad. Si mientes, te alejas, Y Hashem nos asegura (Devarim 4,4): y ustedes se apegarán a Hashem, y todos estarán vivos, hoy… pero sólo con la verdad, podremos acercarnos a Hashem…

Arieh Shaag.

LEILUY NISHMAT

Israel Ben Shloime ztz”l

Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l

Shlomo Ben Simi ztz”l

Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l

 

Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom

Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom

Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom

Iemima Bat Abraham Avinu  Aleha Hashalom

Olga Bat Rosa Aleha Hashalom

Clara Bat Elías Aleha Hashalom

Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom