

BS”D
SE HABLA EN SHABAT
Seis días se hará el trabajo… (Vaikra 23,3)
Además de la prohibición de realizar trabajos en Shabat, hay un pasuk del profeta, que nos indica ser muy cuidadosos – (Ieshaiahu 58,13): y serán honorables tus acciones y tus caminos… y hablarás tus palabras… como disertaron nuestros sabios, en el tratado de Shabat (hoja 113b): y hablarás tus palabras – que tus palabras de Shabat no sean como tus palabras de los días de la semana…
Nuestros sabios pusieron una atención especial en este punto – dice el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l – y dijeron, en el Talmud Ierushalmi: con mucha dificultad, se permitió saludar – decir “Shalom” – en Shabat, pero hablar palabras que utilizamos en los días de la semana – con absoluta seguridad, está prohibido…
En el mundo (en nuestro mundo) aparece un permiso tonto, conocido como el permiso de rab Huna (desde luego, que no se trata – exactamente – del mismo permiso, ya que jamás podríamos decir algo así sobre rab Huna, un emora): cuando una persona pasa por una prohibición, y vuelve a hacer esa misma cosa prohibida – se convierte, para esta persona, en algo permitido…
Estas fueron las palabras de rab Huna, ¿y cuál es el permiso tonto? La gente habla – en Shabat – todo tipo de cosas prohibidas, y cuando terminan, agregan: no se habla sobre esto en Shabat…
Un iehudi, un Shabat por la mañana, camina hacia el Beit Hakneset, envuelto en su Talit (parece un Angel caminando) y en el camino se encuentra con uno de sus amigos. Le dice: tu automóvil – no se habla sobre esto en Shabat – pero, ¿tú quieres vender tu automóvil?, ¿cuánto quieres por él? Responde el compañero: no se habla esto en Shabat – sí, quiero venderlo, y por él quiero nueve mil shekalim… Dice el primero: no se habla sobre esto en Shabat – pero voy a pensarlo… Llega la hora de la oración de la tarde y vuelven a encontrarse en la calle: -Moshe – no se habla sobre esto en Shabat – pero, acepto lo que pides y quiero comprar tu automóvil… Y el otro responde: no se habla sobre esto en Shabat – ya lo vendí… Compran y venden, ¡en Shabat!, hacen lo que quieren – solamente agregan: no se habla sobre esto en Shabat…
Nosotros debemos saber que esto está prohibido, con palabras agregadas o sin palabras. Tal cual como si alguien dijera: no se habla sobre esto en Shabat, pero él es igual a un no iehudi… de la misma forma, cuando programamos o realizamos – con palabras – estas cosas en Shabat, y sólo agregamos que de esto no se habla… pero, acabamos de decirlo, ¿qué ganamos al decir que de esto no se puede hablar?
Más escribieron nuestros sabios: tal vez, los pensamientos están permitidos, pero, si queremos ser sinceros con nosotros mismos, lo mejor será tampoco pensar en las cosas de la semana. Que podamos sentir y vivir, como si todo nuestro trabajo se realizó.
La Guemara nos cuenta sobre un piadoso que pasó por su campo y pensó, que finalizado el Shabat construiría un cerco para tapar un agujero… Enseguida se arrepintió: ¿qué es esto de pensar en trabajos durante el día de Shabat. ¡No lo voy a arreglar! Cuentan nuestros sabios que se realizó un milagro, floreció un árbol con espinas filosas que tapó el agujero… Todo esto con el pensamiento – que está permitido – pero la palabra (de trabajo) seguro está prohibida… para aumentar la santidad de nuestro Shabat…
El sacrificio del Omer, se conoce como “movimiento del Omer”, no por la expresión de la ofrenda en sí, lo que nos dice que ese movimiento, es la parte principal del sacrificio. Y es necesario entender: Esta ofrenda, se acerca sobre el Altar, pero, tenemos una ley adicional, que antes de acercar la ofrenda, hay que mecerla.
Hay otros sacrificios que también van acompañados por los movimientos, pero ellos no son llamados por el movimiento… en cambio, aquí, resulta asombroso, que no sólo el nombre, sino que todo se “mueve” alrededor de esos movimientos.
También encontramos en las palabras de la Guemara que lo llama el día del movimiento – y nuestros sabios pusieron énfasis al respecto. Y la pregunta es inmediata: ¿por qué los sabios no pusieron el acento en la acción de acercar la ofrenda?
Del Mishle – de Shlomo Hamelej – aprendemos que siempre, nuestros pasos deben estar dirigidos hacia arriba – hay que elevarse – para evitar las caídas, como con el ejemplo conocido de la bicicleta, que si no nos esforzamos, si la bicicleta se mueve sola, significa que estamos descendiendo… y si no viajamos y adelantamos – caemos…
Así también, en el servicio al Creador: tenemos que subir – para no caer…
Sobre el movimiento del Omer, hay algo muy interesante – dice rabi Reuben: Durante cuarenta años, el pueblo de Israel se alimentó con el Man, la comida espiritual que comen los Angeles – como dice el Tehilim (78,25): Lejem Avirim (comida sin desperdicios, que el cuerpo aprovecha completamente), el brillo de la Divinidad que se materializa… El Man que comían purificaba el alma y el cuerpo, y permitía que vieran milagros, porque su naturaleza era puramente espiritual…
La comida espiritual, eleva a la persona. En cambio, la comida material, por su naturaleza, molesta, impide la elevación.
Podemos preguntar, ¿por qué la ingesta de alimentos prohibidos es tan despreciable?, a tal punto, que dijeron nuestros sabios, en el tratado de Guitin (hoja 7a): Hakadosh Baruj Hu no pone tropiezos a los justos (y los Tosafot aclaran que esta afirmación se refiere a los alimentos prohibidos, no sobre otros tropiezos).
Escribió el Ramban: porque la comida entra dentro del cuerpo, la comida se transforma en sangre, y “la sangre es el alma”.
Cuando alguien come cosas prohibidas – lo alenu – el cuerpo se impurifica, y la misma persona se convierte en Terefa…
El Man hacía lo contrario, purificaba la sangre y el alma – podían estudiar Tora y profundizar, como está escrito: no se dio la Tora sino a los que comían Man.
Ieji Reuben.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Shlomo Ben Simi ztz”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom