

En este día, Rosh HaShana un gran shofar será tocado, anunciando la coronación del Rey de Reyes.
“Y un gran shofar será tocado, y un sonido calmo y delicado será escuchado. Los ángeles se apresurarán; temblor y estremecimiento se apoderará de ellos, y dirán: “He aquí el Día del Juicio, para reunirse con el 'ejército celestial' para el juicio! " … Y todos los creados pasarán ante Ti como miembros de un rebaño… Como el pastor pastando su rebaño, haciendo que las ovejas pasen bajo su vara, así Tú harás pasar, contarás, calcularás y recordarás el alma de todos los vivientes, y decidirás la asignación para todos Tus creados y escribirás su veredicto”. (de la plegaria Unetane Tokef)
En pocos días todo Am Israel estará en los respectivos Beit HaKneset, cada uno en su comunidad, vertiendo sus corazones, pidiéndole al Creador del Mundo que tenga misericordia y perdone a todos sus hijos.
En este día tan solemne y vital, el día del Gran Juicio, le oraremos y Le pedimos al Rey que acepte nuestro arrepentimiento y que podamos comenzar el año con buenas acciones, purificando nuestros corazones para poder hacer Su voluntad.
En Rosh Hashaná celebramos el aniversario de la creación del ser humano, por cuanto Adam y Java fueron “creados” en este día. El mundo fue creado antes, el 25 de Elul, y solo en el sexto día de la creación, cuando todo estaba preparado, como enseñan nuestros sabios “la mesa estaba servida”, HaShem creó del polvo de la Tierra de Israel a Adam y luego de su costilla a Java.
Rosh HaShana no solo es un día de juicio general de todo el mundo, y particularmente de Am Israel. Un día de reflexión y retorno. Rosh HaShana está destinado a enfocar nuestras vidas al cumplimiento de las mitzvot que se nos fueron entregadas en la Tora, y podemos definir nuestra meta el tratar de mejorar nuestras relaciones tanto con nuestros prójimos como con nuestro Creador.
Nos apoyamos en las cualidades de nuestros patriarcas y pedimos: “…en virtud de nuestros padres que confiaron en Ti y a quien les enseñaste los estatutos de vida, que así mismo nos concedas gracia y nos los enseñes a nosotros. Padre misericordioso que tienes piedad, apiádate de nosotros, e implanta en nuestro corazón inteligencia para comprender, clarificar, escuchar, aprender y enseñar, guardar, realizar y preservar todas las palabras de Tora con amor… ” (Tefila matutina)
Rosh HaShana es un día en que nos unimos a nuestros patriarcas y pedimos ir en el camino que ellos nos marcaron y nos enseñaron. Avraham en el aspecto de Jesed, la misericordia; Yitzjak en el aspecto de virtud la Guevura, la fuerza, el heroísmo y Yaacov en la virtud del Emet, la verdad, pero por sobre todo con Ahava, con amor.
Rosh HaShana no es solo la celebración de lo que llamamos el “año nuevo”, es cierto que comenzamos otro año y es un Yom tov en el cual hay comidas festivas, pero el espíritu de esta fiesta es distinto. Debe ser representado por una alegría reverencial, la alegría de saber que El Rey de Reyes en este día nos está ofreciendo el perdón y nosotros queremos aceptarlo con arrepentimiento y alegría.
Pero por el otro lado como vemos, es un momento de juicio, en el que HaShem evalúa las acciones de cada uno de nosotros en el presente, pasado y también Mira el futuro, y decide el destino para el año entrante. Por ende no es un momento de celebración neto, es un día de introspección y retorno, nos detenemos en la rutina diaria para retomar, mejorar nuestros actos y aceptar nuevos desafíos espirituales que nos lleven por el camino del bien. Rosh Hashana es una brecha en el camino de la vida que nos permite mirar nuestro entorno y ver como podemos ayudar y mejorarnos para lograr un mundo mejor.
Les deseamos ktiva ve jatima tova, que sean inscriptos y sellados en el libro de la vida, con salud, bienestar, y sobre todo Shalom!!!