Adaptación Rav Gabriel Guiber
La Hoja

La Hoja Nitzavim - Vayelej-2

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BS”D

NO ES NECESARIO 

Ustedes están parados, hoy, todos, frente a Hashem… (Devarim 29,9) 

Escribió Rashi: ¿por qué esta perasha está junto a la perasha de las maldiciones? y responde: porque Israel escuchó cien maldiciones, menos dos, además de las cuarenta y nueve del libro de Vaikra… entraron en pánico y dijeron: ¿quién puede pararse frente a esto?… y vino Moshe a traerles consuelo: ustedes están parados, hoy – hicieron enojar mucho al Creador y El no los exterminó… pueden comprobarlo, ya que ustedes están hoy aquí, frente a El… ¿Qué pasa aquí?, ¿en lugar de reprocharles, Moshe les trae consuelo?

Dijo rabi Eliahu Lupian ztz”l, en nombre de sus maestros: en verdad, Hakadosh Baruj Hu es Bueno y hace el Bien, es un Padre Piadoso. Y entonces, ¿para qué son necesarias tantas maldiciones?, ¿acaso no alcanzaría con unas pocas maldiciones?

La respuesta: es muy simple, y justamente, porque Hashem es un Padre Piadoso, que está lleno de Piedad, como recitamos en las oraciones: el amor del mundo, la Casa de Israel, Tu Pueblo, al que amas… por esto le dio a Israel tantas maldiciones, porque debido al mismo temor por las maldiciones, ellos evitarán acciones de pecado, que son más graves que todas las maldiciones juntas…

Encontramos, entonces, que el reproche (llamemos maldiciones) viene para que no sea necesario el reproche (después del pecado).

Cuando Moshe Rabenu ve que sus rostros cambian – debido al miedo – resulta ser que el reproche alcanzó su finalidad, por eso – ya no será necesario el reproche…

Dicen nuestros sabios, que no se interrumpe el reproche, es decir, cuando leemos en la Tora la perasha del reproche, se hace subir a la Tora a una sola persona durante toda la perasha, sin interrumpir en medio. ¿Y por qué hacemos así?, ¿acaso no sería mejor repartir la perasha del reproche entre varias personas?

Dijeron nuestros sabios, en el Midrash: dijo Hakadosh Baruj Hu: les di la Tora no para vuestro mal, sino para vuestro bien, para que reciban recompensa con su cumplimiento.

¿Cuál es la intención de estas palabras? El Maguid Midubna ztz”l, trae un ejemplo para abrirnos los ojos:

Un rey, tenía a su hijo enfermo, con problemas en los intestinos. Trajeron un profesor, especialista, que revisó al niño, y su diagnóstico fue, que la única forma de curarlo, era provocar que vomite diez veces. Pero, ¿cómo se puede provocar diez vómitos en un niño? Dijo el profesor: le daré unas medicinas que provocarán los vómitos. El rey le dijo al doctor: debo explicarte con quién estás tratando. Este niño es el hijo del rey, muy, pero muy mimado. El come sólo alimentos bien preparados, para la mesa de un rey… y estoy seguro que no aceptará tomar ningún medicamento, por eso, mi pedido, es que trates de disminuir la cantidad de medicinas que quieres hacerle ingerir…

El doctor calmó al rey, y le dijo que no tiene de qué preocuparse, él ya sabe cómo “manejar” a esta clase de niños…

Sacó un papel en blanco y comenzó a escribir la lista de medicamentos que necesitaban comprar. El doctor escribía y escribía… y el padre, el rey, miraba con preocupación lo que parecía una Meguila completa. Pero era lo que el doctor pedía. Enviaron a una persona a la farmacia del reino, que regresó con un paquete gigante de medicinas…

El rey pensó: ¡Hashem nos guarde!, el niño puede morirse, sólo, por las medicinas. Pero el doctor mantenía su posición: no hay otro camino para curar al niño…

Sacó a todos fuera del cuarto y se quedó a solas con su paciente. Cerró puertas y ventanas, se sentó junto a una mesa pequeña, y comenzó a triturar las medicinas. En el cuarto se esparció el olor terrible de las medicinas, y el niño comenzó a vomitar. El doctor continuó con la trituración, una y otra medicina, y cuanto más trituraba, el niño volvía a vomitar. Cuando terminó de triturar, el niño ya había vomitado diez veces… El doctor llamó al padre y le dijo: tu hijo ya está fuera de peligro, va en camino a la curación completa…

Preguntó el rey: ¿acaso mi hijo se tragó todas las medicinas que compramos? ¡No!, para nada – respondió el doctor. Tu hijo no tomó – ni siquiera – una de las medicinas, pero necesitaba una cantidad tan grande, para que el niño vomite sólo por el olor, sin necesidad de que las tome…

Así dijo Hakadosh Baruj Hu a la congregación de Israel: Yo no quiero que ustedes reciban – ni siquiera – una de las maldiciones, pero si escuchan tantas maldiciones, será suficiente para Mí, solamente el miedo que provocarán, para que este miedo les impida llegar al pecado… y no habrá necesidad de traer a ustedes, ni una maldición, ni media maldición…

Entonces, en el momento en que Moshe Rabenu ve cómo cambian los rostros, a causa del miedo, supo que el reproche cumplió con su función…

Y ahora, podemos entender – dice el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l – por qué no interrumpimos en la lectura de las maldiciones. Si repartimos las maldiciones entre varias personas, cuando a una de ellas le leen sólo una parte, dirá: ¡no es tan grave!, podemos seguir, a pesar de todo esto. Pero, cuando todas las maldiciones llegan juntas – sin interrupciones – una tras otra, entonces, llega el temor, y alcanzamos la finalidad del reproche.

Por eso, continua la Tora, y dice: tal vez haya entre ustedes un hombre o una mujer… y cuando oiga las palabras de este juramento, sentirá la bendición en el corazón y dirá: “la paz sea conmigo” – escucha el reproche y no se asombra, el reproche (la maldición) no le provoca ningún temor, y dice que estará en paz, todo estará bien, porque sigue el camino de su corazón, hace todo según su propia voluntad, sin ningún temor…

Entonces, Hashem no está dispuesto a perdonar a esta persona que no siente temor ante las maldiciones… y como no recibe el perdón de parte del Creador, ahora, deberá pasar por todas “estas maldiciones que están escritas en este Libro”, necesita sentirlas en la práctica – lo alenu.

Pero, ustedes están parados hoy, si sienten temor por los reproches y esto evita el pecado, no tendrán necesidad de vivir con esas maldiciones…

Ieji Reuben.

LEILUY NISHMAT

Israel Ben Shloime ztz”l

Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l

Shlomo Ben Simi ztz”l

Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l

 

Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom

Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom

Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom

Iemima Bat Abraham Avinu  Aleha Hashalom

Olga Bat Rosa Aleha Hashalom

Clara Bat Elías Aleha Hashalom

Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom