

La "cadena" de eventos y la providencia Divina en los milagros que sucedieron en el vuelo entre Dubái a Tel Aviv atacado por un terrorista de Oman.
El avión del vuelo Flydubai FZ1073 que iba de Dubai a Tel Aviv cayó en picada durante aproximadamente 1 a 2 minutos, con un descenso drástico inicial registrado de 14,000 a 17,400 pies en un rango de 29 segundos a poco menos de dos minutos antes de que se lograra estabilizar la aeronave.
La causa: El descenso abrupto ocurrió tras un ataque de un terrorista en la cabina donde el copiloto hirió con un arma blanca al comandante con el proposito de raptar la nave y hacerla explotar o en Tel Aviv o en el aeropuerto internacional de Israel.
Cuantan los pasajeros: En un instante todo se dio vuelta, el avion con sus 174 pasajeros cayeron en picada "libre". El avión sobrevivió a una caída que desafió las leyes de la física, todavia no se entiende como no explotó por el roce a esa velocidad o por lo menos porque no perdió sus alas. El terrorista fue neutralizado segundos antes del accidente y la milagrosa presencia de los pilotos, que estaban de "vacaciones", permitió el aterrizaje. La cadena de milagros y la Divina providencia fue la que salvó a 174 pasajeros de una muerte segura.
El dramático incidente ocurrido en el vuelo de FlyDubai de Dubái a Tel Aviv es descrito unánimemente por profesionales, expertos en aviación y pasajeros como un desastre que se evitó milagrosamente.
Más allá de la valiente actuación de los pasajeros y la tripulación, el análisis de la trayectoria de vuelo, la estructura física de la aeronave y la sincronización crítica indican una cadena de milagros evidentes e increíbles que impidieron una catástrofe colosal.
1. El milagro estructural: la resistencia del avión a cargas imposibles
Los aviones de pasajeros civiles no están construidos con la misma estructura física que los cazas de guerra, ni están diseñados para soportar maniobras agresivas y picados bruscos. Durante el incidente, el avión descendió en poco tiempo desde una altitud de 34.000 pies hasta unos 14.000 pies a una velocidad vertiginosa que superó los 30.000 pies por minuto, llegando incluso a alcanzar velocidades extremas que pusieron en peligro la integridad de la estructura (cercanas a la velocidad del sonido). Expertos en aviación y avironautica, y técnicos de caza bombarderos señalaron que, además de que la cola y el estabilizador del avión resultaron dañados por los impactos y la extrema presión aerodinámica, el hecho de que las alas no se desprendieran, que el fuselaje no se desintegrara en el aire debido a la enorme presión y que mantuviera su capacidad de dirección y aerodinámica básicas hasta el aterrizaje constituye un milagro visible y físicamente inexplicable.
2. El milagro de la sincronización: 45 segundos que salvaron vidas
Según el análisis de los datos de vuelo y descenso, si el terrorista hubiera continuado el descenso durante tan solo 45 segundos más sin interrupción, el avión se habría estrellado a gran velocidad contra el suelo y se habría hecho añicos. La precisión con la que los pasajeros y la tripulación lograron entrar en la cabina, neutralizar al terrorista y detener el peligroso descenso fue extrema, salvando así la vida de todos los pasajeros y tripulantes.
3. La presencia de pilotos profesionales en el lugar adecuado y en el momento adecuado.
Otra bendición divina que salvó la situación fue la presencia de dos pasajeros que eran pilotos comerciales que viajaban como civiles. En el momento crítico en que la cabina se convirtió en un campo de batalla y los dos pilotos originales resultaron heridos, estos dos pilotos que viajaban como civiles supieron exactamente adónde ir, cómo operar los sistemas y tomar el control de la situación en estrecha colaboración con los pasajeros, evitando así la pérdida total del control de la aeronave.
4. El milagro de las lesiones de los pilotos y el aterrizaje del avión
A pesar de la extrema violencia y el ataque al piloto con un cuchillo y un hacha de emergencia, y a pesar de la gran cantidad de sangre y las graves heridas que el terrorista le ocaciono en la cabina al piloto, la Divina Providencia "puso" en el vuelo personal medico que ayudó a parar la emorragia de las graves punciones que habia sufrido el capitan de la nave. Tambien con la ayuda de la tripulación adicional y los pasajeros que protegían la puerta, el piloto logró mantenerse lo suficientemente consciente para recuperar el control y estabilizar el avión para conducirlo a un aterrizaje de emergencia completamente seguro en suelo saudí.
5. La paz y la salud de todos los pasajeros
El hecho de que un incidente terrorista tan grave, que incluyó apuñalamientos, una escena sangrienta, una caída libre desde gran altura y un aterrizaje de emergencia en terreno hostil y peligroso, termino con los 174 pasajeros incluidos 27 niños, que salieron ilesos, sin víctimas mortales ni heridos graves, esto considerado por los supervivientes como mas que un logro verdaderamente extraordinario, es un inmenso milagro que hizo HaShem.
«Esto no se ve todos los días, mejor dicho...nunca se ha visto», testificaron los pasajeros al llegar salvos a tierra. Esta cadena de milagros —desde la solidez estructural del avión, que no se desintegró, pasando por la neutralización del terrorista en el último minuto, hasta el rescate de la vida de todos los pasajeros— deja a los supervivientes con un profundo sentimiento de gratitud y un canto de «Gracias a Dios, porque todo salió bien».
Otro pasajero describió la angustia en el punto mismo de la caída, gritando y rezando el "Shema Israel" del fondo de su corazon.
"El avión dejó de caer y girar cuando tomaron el control. Tardaron dos o tres minutos, pero sentimos que el 11 de septiembre estaba volviendo", dijo. " En eso miré por la ventana, y vi un desierto, lo primero que pensé fue que nos estaban secuestrando y llevando el avión a Irán. En cuanto se cerró la puerta de la cabina, el piloto de relevo explicó que estábamos a punto de aterrizar, y solo entonces comprendimos realmente lo que habíamos vivido, y mas aun cuando vimos el estado en que quedo el avion, otro gran milagro, pudimos aterrizar sin... !el timon de cola!".
Hashem nos mostró una vez mas Quien está a cargo de este "viaje por la vida", y que dependemos totalmente de Sus designios.
Quiera Su voluntad que nos siga cuidando y protegiendo de todos nuestros enemigos.
Am Israel Jai!