Rav Moshe Wolfson ztl
Para Reflexionar Juntos

Una capsula para la divinidad

First slide

Estudiamos la Torá entendiéndola como enseñanzas morales e instrucciones para una conducta apropiada. Pero la Torá es mucho, muchísimo más que eso.

Hashem quiere unirse con nosotros y El quiere que nos unamos a Él. Pero Él es un Creador infinito, es un fuego consumidor, nosotros seríamos aniquilados por la intensa santidad de Su luz. Entonces ¿Cómo podemos unirnos a Él?

HaShem se nos entregó, por así decirlo, a través de un receptáculo. Asi como un transformador reduce el voltaje, HaShem se redujo (TZIMZUM) a sí mismo, y luego redujo aún más Su luz, hasta que pudo entrar en las letras, palabras y versículos de la Torá, adoptando una forma comprensible para la mente humana. Así, cuando aprendemos y comprendemos la Torá, absorbemos a HaShem mismo en nuestro interior.

Acaso ¿Lo sentimos?, ¿Entendemos cómo funciona? Te pregunto: Cuando tomas una cápsula, ¿sientes cómo el antibiótico entra en tu cuerpo? ¿Entiendes cómo mata al patógeno? No necesitamos sentir ni comprender cómo la Torá es como una cápsula de Elokut –de Divinidad para que al estudiarla, seamos infundidos y envueltos en la Divinidad.

 

Torá de Halajot, Torá de Avot--nuestros patriarcas

Hashem se ha reducido a tal punto que Su Divinidad abarca incluso las leyes que tratan asuntos materiales. Grandes volúmenes repletos de textos explican los versículos, derivando la aplicación de las leyes de la Torá incluso respecto a las relaciones entre los humanos, leyes de compraventa, l sobreeyes que tratan los animales, las vacas, los bueyes y los campos. Y dado que estas y otras mas, leyes son cápsulas de la Divinidad, tienen la fuerza de transformar a quienes las estudian.

Pero en las luces de la Elokut—la Divinidad, existen distintos niveles. Hay un nivel demasiado elevado, cuya luz es demasiado intensa, que no puede ser restringido por leyes que traten sobre la realidad material.

Este nivel se encuentra en la Torá que precede a las secciones que tratan sobre las halajot--leyes, concretamente en las parashiyot de los Avot. Las vidas de Avraham, Yitzchak, Yaakov, Sara, Rebeca, Raquel, Lea y sus descendientes constituyen la Torá que contiene estas intensas luces divinas.

La Torá de los Avot es más profunda que la Torá que nos dice qué hacer. Las porciones de los Avot nos infunden alma, nuestra esencia, nos dan fe.

El Jatam Sofer afirmó que es imposible desarrollar la fe sin estudiar el Tanaj con Rashi y el Jumash con Ramban--Najmanides. Ramban ofrece un comentario más profundo, que algunos pueden encontrar demasiado difícil, pero el Jumash con Rashi es fundamental, especialmente para las parashiyot desde Lej Lejá hasta Yitró, cuando la Torá habla de los Avot y sus descendientes.

La luz celestial brilla por medio de la Tora, y profundizar en ella nos permite revelar nuevamente la Luz Oculta—el Or HaGanuz de los seis días de la creación.