Adam y Java
No hay en este mundo un animal más bestial y salvaje en su comportamiento que el hombre decepcionado. Cuando se trata de asuntos de negocios, todavía puede que la solución sea fácil, sobre todo si la persona afectada está dispuesta a prescindir de cosas materiales. Pero si se trata de una vida matrimonial decepcionante donde después de haber pronunciado la frase "Me quedas consagrada" en público con todo el boato, la situación llega adonde llega y la única solución es el divorcio con los siete tipos de infierno que esto acarrea en forma de insultos, ya que cada cual dice lo que le viene a la cabeza expresándolo con palabras de menosprecio y humillaciones, entonces el asunto es setenta veces peor y más amargo.
Y después de todo este proceso, todavía no sabe la persona cómo le irán las cosas en un segundo matrimonio. Es mejor, por lo tanto, pensarlo detenidamente por adelantado, hablarlo y pedir consejo a personas con experiencia de la vida, y no a hombres o mujeres jóvenes cuyas opiniones dependen de su estado de ánimo en un momento dado y pueden cambiar, o de su carácter que todavía no está asentado.
Lo mejor y primero que hay que hacer es rezar de todo corazón al Creador que sabe la verdad más profunda y guía los pasos del hombre (en el Séfer Kedushá, capítulo 2, hay una oración para pedir una pareja adecuada y casher y para que todo se desarrolle como debe ser y de acuerdo a la voluntad de D-s).
En segundo lugar, la persona no puede confiar en sí misma incluso aunque sea inteligente, porque la inteligencia sin experiencia se queda a mitad de camino. Incluso si ya tiene experiencia, tiene que poner toda su confianza en el Santo, bendito sea, tal como se nos ordenó en Proverbios 3,5: "Confía en el Eterno con todo tu corazón, no tomes reposo en tu inteligencia".
En tercer lugar, cuando la persona va a encontrarse con una posible pareja, no debe adornarse demasiado ni en lo exterior ni en lo interior, sino comportarse con normalidad. No dejarse deslumbrar por una conversación agradable y llena de palabras modernas e inteligentes, preguntas y conceptos foráneos al judaísmo. Tampoco hay que dejarse influir por un mobiliario bonito ni por alfombras espectaculares (que pueden haber sido compradas con dinero prestado) cuando encima los futuros parientes políticos se justifican diciendo que eso no es todo y que faltan todavía cosas para que todo esté listo.
Así mismo, no debe permitir que le influyan los retratos impresionantes de los antepasados de la familia. Estos dicen algo del abuelo o de la abuela, pero no es con ellos con quienes va a casarse el candidato. Cuando dos posibles futuros prometidos se reúnen, tienen que calibrarse únicamente a sí mismos y ni siquiera esto en exceso. Tienen que dilucidar ante sí mismos de la forma más clara posible cuál es su voluntad y a qué aspiran. Porque un zapato demasiado grande, puede producir un sufrimiento no menor que uno excesivamente estrecho.
Hay que preguntar por las características del candidato o de la candidata ateniéndose a la forma que se especifica detalladamente en las leyes sobre la prohibición de la maledicencia.
El ser humano se compara al oro sin refinar que está mezclado con impurezas y hay que refinado y limpiarlo.
Hay que investigar también hasta qué punto la persona de que se trate se ha esforzado en purificarse y refinarse, cuánto trabajo invirtieron sus padres y sus maestros en educarlo y hasta qué punto aceptó e hizo suyo lo que le enseñaron. De esa forma, el pretendiente no podrá equivocarse ni sufrir desengaños. Porque el que se esfuerza en mejorar, está siempre ocupado. No le queda tiempo para pensar mal de los demás. Ha tomado la firme decisión de ser un ser humano digno de ese nombre.
...e insufló en su nariz un alma de vida!!
En el libro sagrado Zohar está escrito que el Creador, bendito sea, implantó en el hombre todas las características salvajes y negativas de los animales. El papel de aquél consiste en convertir el zoológico que hay en su interior, en un lugar cultivado, encauzar sus instintos y dirigirlos por el camino correcto. (De Noé sabemos que preparaba a cada animal el alimento apropiado y se lo daba en la hora adecuada para él. Cuando, en una ocasión, olvidó dar al león la comida a su hora, este último lo atacó y lo dejó inválido).
Cuando busques las virtudes de tu futuro cónyuge, tienes también que mirar, en primer lugar, hasta qué punto te has refinado y purificado a ti mismo. No te fijes de lo que digan tus padres de ti. Ten presente que tienes que iniciar una vida conjunta con una persona que te es extraña, y los extraños no perdonan todos los defectos que no han sido enmendados como es debido. Sólo los rasgos de carácter enmendados y refinados adecuadamente reciben su aprobación. Al igual que sucede con la piel de un animal, que cuando se curte correctamente hay que meterla en distintos productos químicos, quitarle el pelo y someterla a otros procesos, y sólo entonces se convierte en pergamino sobre el que se puede escribir un libro de la Torá, que es lo más alto y lo más sagrado que tiene el pueblo judío.
Cuando un dentista tiene que tratar una muela enferma, en primer lugar la limpia y la cura y sólo después le pone el relleno, porque si pone este último en el diente antes de que haya sanado, al paciente se le producirá una hinchazón en la cara y todo su cuerpo estará en peligro.
¡Amigo querido! esfuérzate en curar tu alma y la de tu hijo de forma real y verdadera, no sólo para cubrir las apariencias. En caso contrario, no lograrás engañar a nadie más que a ti mismo y a tu hijo.
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