Mijael Polaj
Tu Bishvat

Agradeciendo por las frutas

Tu Bishvat es uno de los comienzos de año mencionados en la primera Mishná del tratado de Rosh HaShanaá, y su fijación corresponde a las fechas en el año del ciclo agrícola.  Debemos saber cuándo fueron plantados los arboles, en que año
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Tu Bishvat es uno de los comienzos de año mencionados en la primera Mishná del tratado de Rosh HaShanaá, y su fijación corresponde a las fechas en el año del ciclo agrícola. 

Debemos saber cuándo fueron plantados los arboles, en que años tenemos que abstenernos de consumir sus frutos por orla (los 3 primeros años después de que fue plantado el árbol, sus frutos están prohibidos). Cuando debemos cumplir con las mitzvot que dependen de la Tierra de Israel como trumot y maaser (las ofrendas de los frutos a los Cohanim, Leviim, y a los pobres); y así también otras leyes agrícolas, como los frutos del séptimo año, Shemita. 

Las frutas que consumimos provienen de diferentes tipos de plantas.

Algunas frutas, como la pera, la cereza, la manzana, las aceitunas, las paltas, las naranjas y cítricos en general, crecen en árboles y la aparición de ellas en el mercado van a depender de la estación del año. Es muy interesante que los cítricos, por lo general, son frutos de invierno, una época en que tenemos que incrementar el consumo de vitamina C, que estos frutos proveen en abundancia. 

Otras frutas crecen en arbustos, y la forma del cultivo muestra el propósito de la fruta. El ejemplo clásico es la uva, que se cultiva en parrones o parras para comer o se cultiva en espalderas para la producción de vino. Hay que destacar que la forma de cultivo va a definir como el sol influye sobre el fruto. 

Por todos los frutos del árbol, antes de comerlos decimos la siguiente bendición “Baruj Ata HaShem Elokeinu Melej Haolam Boré pri Ha Etz” Bendito seas HaShem Nuestro Di-s que Creas el fruto del árbol.

El vino es un producto de la uva, sin embargo nuestros jajamim - sabios, por la importancia de este brebaje, le adjudicaron una brajá especial, y antes de ingerirlo debemos bendecir “Baruj Ata HaShem Elokeinu Melej Haolam Boré pri Ha Gefen” Bendito seas HaShem Nuestro Di-s que Creas el fruto de la vid.

El vino es un brebaje muy especial, su poder de embriagar tiene por decir “dos caras”, puede ayudarnos un poco a subir nuestro estado de ánimo, y puede meternos en problemas cuando se toma en demasía, provocando la pérdida de control. 

Hay una sola  ocasión en que se nos encomendó “perfumarnos” un poco, tomar un poco mas de lo común, y esto es en Purim, en que se nos ordenó llegar a un nivel mas alto de alegría por medio del vino. 

Nuestros jajamim le dieron al vino un espacio especial, cada ocasión alegre, como en el Kidush de Shabat y Yom Tov, el Brit Milá, y los casamientos, siempre las bendiciones están “acompañados” por una copa de vino. 

No solo por la copa sino por el vino tinto (preferentemente) y los sabios de la cabalá enseñan que la copa, preferentemente debe ser de plata, dado que la plata simboliza el Jesed, la misericordia Divina, y el vino tinto la Gevurá y Dinim—el juicio. A este vino le agregamos 3 gotas de agua, que nuevamente simbolizan el Jesed, la misericordia y con esto endulzamos el juicio celestial, "amtakat hadinim" que es un nivel mas alto de misericordia mas que el Jesed por si solo.     

Volviendo a nuestras frutas, hay frutos que son cultivos de plantas, como los tomates, los pimientos, los pepinos, y el plátano. También encontramos frutas, que crecen en vides y sus semillas están dentro, sin embargo las fresas y las frutillas que crecen en la tierra tiene las semillas por fuera de la fruta. 

Los melones y sandías son también frutos de “la tierra” y por eso cuando bendecimos decimos “Baruj Ata HaShem Elokeinu Melej Haolam Boré pri Haadama” Bendito seas HaShem Nuestro Di-s que Creas el fruto de la tierra” 

También es muy interesante que las sandías y melones, por lo general son frutos de verano, y la gran cantidad de líquido que acumulan, nos ayudan en las épocas calurosas a mantener el cuerpo hidratado. 

Ma Rabu Maaseja HaShem, Kulam Be Jojmá Asita Malha HaAretz Kinyanejá (tehilim 104 -24)

 Cuán grandes son Tus obras, HaShem! Tú las has hecho a todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de Tus posesiones.



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