
BS”D
CUIDADO…
Si una persona tuviera una erupción… o una mancha… (Vaikra 13,2)
En la Tora encontramos varias clases de manchas, pero todas tienen – aparte de su nombre particular – un nombre en común: “Tzaraat”, y sobre ellas fuimos ordenados (Devarim 24,8): se cuidarán de la mancha Tzaarat.
Es muy conveniente – dice el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l – que estudiemos juntos, las palabras del Rambam, en la última Halaja de las leyes de impurezas en las manchas: La Tzaraat es el nombre que se dio en asociación, que incluye muchos tipos de manchas, que no son comparables, unos con los otros…
Hay manchas en la piel, manchas en las vestimentas… sarpullidos, quemaduras… y algunas provocan cambios en las vestimentas y en las casas, y la Tora sigue llamándolas Tzaraat, también cuando no resulta ser como la costumbre del mundo (llamémosla naturaleza), sino una señal maravillosa en Israel, para advertirnos sobre el Lashon Hara (maledicencia) – una cosa especial, por sobre la naturaleza, que hace Hakadosh Baruj Hu…
La Tora comienza, hablando sobre las manchas en la piel, sigue con las manchas en las vestimentas, y finalmente, sobre las manchas en las paredes de las casas.
Pero, el Rambam dice que el orden es inverso, y nos aclara: el que habla Lashon Hara provoca un cambio en las paredes de su casa – el castigo no llega al hombre – Jas Veshalom – sino sólo a las paredes de su casa.
Si se mantiene con su pecado (no se arrepiente), hasta que se hace necesario destruir toda su casa, comienzan a cambiar los objetos de cuero de la casa – donde se sienta o se acuesta – el daño todavía no llega a sus vestimentas ni a su cuerpo, sólo a los objetos de cuero de la casa…
Si se arrepiente, las cosas impuras se purifican, pero si se mantiene firme hasta que se queman todos los objetos de cuero, ahora sí, el daño llega a las ropas que viste – porque no le alcanzó con la casa ni con los objetos de cuero…
Tiene otra oportunidad para arrepentirse y que se purifiquen sus vestimentas, pero, si no la aprovecha, su piel comienza a cambiar – no hay alternativa – las manchas de lepra sobre su cuerpo se hacen públicas y lo separan de la sociedad, hasta que deje de ocuparse en conversaciones con malvados, burlas y maledicencia – y seguramente, si queda solo, no podrá ocuparse de esas cosas que lo llevaron a esta situación.
Sigue diciendo el Rambam: sobre todo este asunto nos advirtió la Tora, diciendo: se cuidarán de la mancha de la lepra… Lo simple que entendemos de estas palabras: si una persona ve que le aparecen dos pelos blancos – símbolo de la impureza – que no los arranque, y lo mismo con otras señales de impureza (que no las quite) – pero el Rambam nos trae otra explicación – que se cuide de no hablar maledicencia, para que de esos pelos o alguna otra señal, no lo hagan llegar a la mancha de lepra…
Cuentan sobre un cochero (conductor de una carreta), muy antiguo y experto en su profesión, que se dedicaba a enseñar y formar en el trabajo, a los nuevos cocheros.
Después del estudio y la práctica, llegaba el momento – para los aspirantes – del examen final. En uno de los exámenes, preguntó a uno de los jóvenes: ¿qué harías si tus caballos entran y se atascan en el barro?
Respondió: tomo un trozo de madera, lo coloco bajo la rueda de la carreta, y hago que los caballos tiren, hasta sacar la carreta del barro…
-¿Y si no tienes éxito en este intento? – preguntó el cochero experto.
Buscaría una idea mejor, así y así… Dijo el cochero anciano: tú no serás un cochero exitoso. ¿Y por qué lo digo?, porque un buen cochero conduce a sus caballos y los cuida para que no se metan en el barro…
¡Cuídate de la mancha de lepra!, estarás prevenido para no hablar Lashon Hara, te cuidarás para no entrar en el barro de las manchas de lepra.
El Rambam trae una advertencia adicional: recuerda lo que Hashem, Tu D-s, le hizo a Miriam, en el camino. Es decir, piensa qué le pasó a Miriam, la profetiza, que habló de su hermano, ella era mayor en edad, lo crio sobre sus rodillas, y hasta puso en peligro su vida para salvarlo de las aguas de río… ella no habló con desprecio, sino que comparó sus palabras como las del resto de los profetas – sin saber que Moshe era más grande en profecía…
Y Moshe, no se molestó ante las palabras de su hermana, como está escrito: y el hombre Moshe era muy humilde… y a pesar de todo, al momento fue castigada con las manchas de lepra – también cuando el pecado fue tan pequeño…
Dice el Rambam: más y más para las personas malvadas y tontas, que dicen cosas “grandes” y asombrosas (sobre sus semejantes).
Por eso, es muy digno, para quien quiere orientar (correctamente) sus caminos, alejarse de los lugares donde la gente se sienta (simplemente) para hablar, para no quedar atrapado entre sus redes…
No le alcanzó al Rambam con todo esto, y sigue con sus consejos y reproches: ésta es la forma de operar de los burladores y malvados: primero, hablan tonteras, sin sentido… a continuación, hablan con desprecio sobre los justos, como está escrito (Tehilim 31,19): enmudecen los labios que mienten y hablan mal del justo… y así, será fácil hablar sobre los profetas tratando de anular sus palabras, como está escrito en Divre Iamim: se burlarán de los Angeles de Hashem, y despreciarán sus palabras y las profecías.
Por ese camino, terminan hablando mal – directamente, lo alenu – de Hashem y renegando a Sus Palabras, como está escrito en el libro de los Reyes: y los hijos de Israel hicieron cosas impropias para Hashem, y agregó (Tehilim 73,9): ponen sus bocas contra el Cielo, y sus lenguas van por la tierra.
¿Quién provocó poner sus bocas contra el Cielo? – las lenguas que anduvieron primero por la tierra. Primero hablando tonteras, después hablando sobre las personas justas, siguiendo con los profetas, y finalmente ¡sobre Hakadosh Baruj Hu!
Este es el sistema de los malvados, hacer que la gente se siente a conversar sin sentido o en reuniones de ignorantes…
Finaliza el Rambam: pero las conversaciones de los Kshrei Israel, los ¡iehudim aptos! (así dice el Rambam) – son palabras de Tora y sabiduría, por eso, Hashem los ayuda y los purifica: así hablan los temerosos… y Hashem los escucha… y los inscribe en el Libro de los Recuerdos…
Ieji Reuben.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Shlomo Ben Simi ztz”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom
Inscribite
Contactanos