
BS”D
NUESTRA PAZ
Cuando tengas una aflicción… al final, regresarás a Hashem… (Devarim 4,30)
Son tiempos difíciles, como tantos otros, pero también, en medio de las tragedias, podemos ver los milagros – dice el rab hagaon Arieh Shejter ztz”l.
No gratuitamente, las letras que forman la palabra milagro (Nes), aparecen en la palabra tragedia (Ason).
El “Jazon Ish” ztz”l, escribió, en su libro Emuna Ubitajon, que confiar en Hashem no significa tener fe de que todo esté bien, porque nadie sabe lo que es bueno para uno, y qué hace Hashem por nuestro bien…
Por eso, tenemos que saber: también cuando ocurre algo trágico, es posible que ese mismo problema sea nuestra salvación, porque es imposible captar y entender los Juicios del Creador.
Por otra parte, en el Sefer Tehilim (81,8), encontramos que Hashem nos garantiza – y llega hasta nosotros en forma de profecía, escrita con todas sus letras – imposible que esté más claro – y nos da la posibilidad (o la obligación) de apoyarnos en esto en un ciento por ciento: en el sufrimiento me llamarás y te salvaré… – cuando el pueblo de Israel grita al Bore Olam en los momentos difíciles, El nos contesta…
Así fue en los tiempos de Guidon, antes de la guerra de los seis días, y durante los siete años de la intifada… El grito, y – en especial – el grito de mucha gente, no cae en el vacío.
En los días previos a la guerra de los seis días (allá por 1967), en todo el mundo se conocía la supremacía de los ejércitos árabes… pero cuando el pueblo de Israel gritó al Creador, se dio vuelta la bandeja y tuvimos el mérito de ver grandes milagros…
Dijo Hakadosh Baruj Hu (Tehilim 81,11): Yo Soy Hashem, vuestro D-s, que los hice subir de la tierra de Egipto… Piensen cuántos milagros hice para ustedes: los saqué de la casa de la esclavitud, les di la tierra y expulsé a los treinta y un reyes… ¿Y Yo qué les pido – solamente?, que se comporten con dignidad, en la tierra de Israel – el Palacio del Rey – y no tengan miedo de los pueblos que los rodean… Pero, el pueblo de Israel no escucha la Voz de Hashem – Mi Pueblo no escucha Mi Voz…
Hakadosh Baruj Hu sigue diciendo: si Mi Pueblo me escuchara y andaría por Mis Caminos, humillaría a sus enemigos y levantaría Mi Mano sobre ellos…
Los soldados creyeron, que podían limpiar el terreno de las amenazas. Superficialmente, todo se escucha muy bien. Entraron en el sur del Líbano y destruyeron las lanzadoras de misiles, y entonces – así pensaban – los terroristas no podrán seguir tirando… Pero, cuando profundizamos en los detalles, surge la pregunta: ¿Cómo – exactamente – ellos hicieron eso?
Y la pregunta se refuerza, ya que la información sobre la cantidad de misiles, en manos de los grupos terroristas escapa a los ojos del Shabak o el Shin Bet, incluso de los satélites, que tampoco pueden determinar las cantidades que se esconden bajo la tierra. Entonces, ¿cómo pueden afirmar que limpiaron el terreno?
Pero, el tiempo pasa, y las armas tienen – cada vez – un alcance mayor, una potencia mayor. En una primera etapa, desde Líbano, sólo el norte de Israel estaba en peligro… Años más tarde, alcanzaban el centro del país (hoy en día, desde cualquier punto – norte, sur o este – pueden llegar a cualquier parte), en lugar de jactarnos de la nada, mejor… ¡volvamos al Creador!
Al parecer, todavía no entendemos que existe una garantía: si Mi Pueblo me escuchara, si Israel iría por Mis Caminos, Yo humillaría a los enemigos…
Hakadosh Baruj Hu está esperando, que todo el pueblo sienta, que el sufrimiento no es sólo nuestro… cuando Israel sufre, también Hashem sufre… entonces, Hashem espera que nosotros supliquemos por la salvación… En lugar de eso, buscamos la forma de arreglarnos o acostumbrarnos…
Cuando la gente del norte corría un gran peligro, acomodamos a toda la población en el centro o en el sur de Israel… ¿eso es una solución? Y el que no vivía en el norte, o no tenía familiares en el norte que se acomoden en su casa – no sentía la amenaza. Si en lugar de pensar sólo en nosotros, podríamos abrir el corazón para pensar en nuestros semejantes, sentiríamos que la amenaza es para todos, y tal vez – podríamos rezar y hacer que tiemblen los Cielos con nuestra Tefila…
Hashem gobierna el mundo, y no necesita nuestros consejos para hacerlo.
Una mujer – muy sencilla e inocente – era muy pobre, y se paró para rezar, diciendo: ¡Señor del Mundo!, estoy muy necesitada de dinero, no tengo qué dar de comer a mis hijos. Yo te pido, que mañana en la mañana, cuando abra el armario de la cocina, encuentre allí, dinero, para comprar comida. Y si este consejo no cae en gracia a Tus Ojos, tengo otra idea: puedes poner el dinero en el armario de las vestimentas, sobre el estante más alto. Y si este lugar tampoco te parece bueno, te agradeceré que el dinero se deslice hasta el bolsillo derecho del vestido que está colgado de la puerta de mi cuarto… Esta fue la Tefila de esta mujer, dando cien consejos al Creador sobre lugares donde podía recibir el dinero… Pero, en la mañana, después de revisar en todos los lugares que aconsejó, no encontró – ni siquiera – una moneda. Con tristeza, la mujer volvió a “hablar” con Hashem: ¡Señor del Mundo!, te di tantas ideas, ¿ninguna te pareció buena? Elevé mis oraciones, que salieron de lo más profundo de mi corazón, ¿por qué no me has respondido? Con amargura en su corazón, la mujer recurrió a sus vecinos, juntando moneda sobre moneda. Después llegó a la tienda y compró un pan viejo – de varios días – porque las monedas no alcanzaban para comprar pan fresco. Llegó a la casa, tomó un cuchillo muy grande, porque el pan estaba duro, y, en la mitad del corte, el cuchillo no quería descender más. Algo, todavía más duro lo detenía. Abrió el pan con las manos, y se deslizaron varias monedas de oro… ¡Oi, Señor del Mundo!, te di tantas ideas, pero ésta, no la pensé…
El Bore Olam no necesita nuestros consejos, El sabe qué hacer en toda situación, para salvarnos. Cuatro pasos en Su Honor, que dio Nebujadnetzar, fueron suficientes para hacerlo gobernador del mundo… con seguridad, si aumentamos en méritos, Hashem nos dará lo mejor… aumentemos el honor del Shabat, aumentemos para dar Honor al Cielo… y veremos los milagros…
Arieh Shaag.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Shlomo Ben Simi ztz”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom
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