
BS”D
SANTIDAD
…y tu campamento será santo (Devarim 23,15)
Es un tiempo de sufrimiento para Iaacov, cuando los pueblos del mundo pretenden que desaparezca el recuerdo del nombre de Israel sobre la tierra…
Si hoy tendríamos un profeta, al que podríamos preguntarle: “¿qué tenemos que hacer en estos momentos?”, ¿cuál sería su respuesta? – pregunta el rab hagaon Reuben Karelinstein ztz”l.
En verdad – como profeta no tenemos – jamás podríamos saber la respuesta, pero – de todas formas – buscaremos una aproximación…
En Januca, en la Tefila “Al Hanisim”, nosotros decimos: entregaste a los fuertes en manos de los débiles, a los muchos en manos de los pocos, a los impuros en manos de los puros, a los malvados en manos de los justos, a los arrogantes en manos de los que se ocupan de Tu Tora…
En nuestros libros sagrados, está escrito: si queremos que esta entrega (Hashem pone en nuestras manos a los enemigos) perdure hasta la eternidad, se nos exigen tres cosas: ser puros, justos y ocuparnos de Tu Tora.
¿Cuál es la intención de ser puros? Dicen los comentaristas, que la intención surge de lo que está escrito aquí, en el versículo: porque Hashem, Tu D-s, se conduce en medio de tu campamento, para entregar a tus enemigos frente a ti, y tu campamento será santo…
Si tú quieres que Hashem Itbaraj esté en el interior de tu campamento y ponga en tus manos a todos los enemigos… hay una condición: y tu campamento será santo…
Hashem no verá en ti nada que provoque vergüenza, para que no se aleje de ti…
La santidad y el recato de la congregación de Israel, son la condición para que Hashem nos cuide y nos salve, y que cualquier enemigo se rinda ante nuestras manos…
Lamentablemente, muchos de nuestros hermanos, hijos de Israel, son como bebés secuestrados, y no saben qué significa la santidad, qué significa el recato. Pero nosotros – los iehudim del Beit Hamidrash – tenemos que fortalecernos en santidad y recato, y con eso, seremos el ejemplo para los que no tuvieron el mérito de saberlo.
Escuché, una vez, del rabino principal de la ciudad de Rejovot, rabi Simja Hacohen Kuk Shlita, que trajo las palabras del Ramban, que en el futuro, cuando una persona se presente frente al Tribunal Celestial, y le pregunten: ¿por qué hiciste tal cosa y por qué te comportaste de esa forma?… contestará: ¿acaso yo solo hice esta cosa?, ¿acaso no todos hicieron lo mismo?, ¿por qué yo tengo que rendir cuentas por las cosas en que todos alivianaron y no se preocuparon por cumplir?
Dice el Ramban: el hombre piensa que esta excusa provocará que se le quite gran parte de (o toda) su culpabilidad en el Juicio… se equivoca, y mucho… Todo lo contrario: esta excusa sólo va a agravar su Juicio. Así le dirán en el Beit Din Shel Maala: si lo que tú hiciste fue algo particular, que sólo tú caíste en ese pecado, podrías exponer en el Tribunal Celestial que no se te ocurrió pensar que el instinto del mal te hizo caer en algo inesperado, algo en que el resto de la gente, no cayó. Pero cuando tú ves, que caíste en algo en que muchos cayeron – antes que tú – entonces, sí sabías que el Ietzer Hara se fortaleció y dominó a tanta gente, haciéndola caer… entonces, debiste tomar muchas más precauciones para no caer tú también…Y, ¿por qué no te cuidaste, sabiendo que él (el Ietzer Hara) pretende que tú también caigas en el mismo pecado?
Estaba en los Estados Unidos, cuando se realizó una charla de fortalecimiento – para mujeres – sobre el recato, y me pidieron que pronuncie unas palabras. Ese mismo día, me encontré con uno de los grandes sabios de la generación, que sabiendo que yo iba a hablar, me preguntó qué diría. Le dije que es imposible hablar sobre el recato en particular, por eso, hablaría generalizando. Me dijo: si esa es tu intención, mejor que te quedes en tu casa y no hables…
El recato – prosiguió – es la base de una “hija de Israel”, el fundamento de la casa iehudi, y quienes no se conducen con recato, hacen pecar a muchas personas. Si hablas en forma general, cada una explicará el tema según su voluntad, y se dirán a sí mismas, que no caben dudas que debemos conducirnos con recato, ¿acaso nosotras somos como las mujeres de otros pueblos?, ¿acaso nosotras somos como los animales de la calle?, Jas Vejalila. Con seguridad que nosotras somos recatadas… así dirán, porque no saben qué es el recato…
Le pregunté: entonces, ¿qué debo hacer? Y él me contó un hecho sobre un “rebe” del Talmud Tora, que enseñaba a los niños que pronto llegarían a la edad de “Bar Mitzva”, y su intención era que lleguen a ese momento con santidad. Les habló sobre el deseo por la comida, y sobre la necesidad de pensar – antes de comer – que comemos en Nombre del Cielo (para estar fuertes y poder servir al Creador), y qué importante es saber que la “mesa” de la comida, está siempre frente a Hashem… Esa noche, era el Bar Mitzva de uno de los niños, y antes de ir a la fiesta, el rebe preguntó si recordaban lo que habían estudiado ese día. Uno de los alumnos respondió: ¡seguro!, el rebe nos habló sobre los postres, allí debemos cuidarnos del deseo de comer…
Si no se habla con claridad, cada uno escucha – sólo – lo que quiere escuchar, y nosotros, nos apoyamos en las palabras de nuestros grandes sabios, que escribieron todo al detalle, y dijeron cómo debe conducirse una Bat Israel, porque aunque toda Bat Israel sabe muy bien, qué es recatado y qué no es recatado, el instinto del mal sabe cómo hacer caer a muchos, torciendo las mentes…
Una vez hubo una reunión para hombres, sobre el recato. Y el Maran, rabi Iosef Shalom Eliashiv ztz”l – que estaba muy anciano y tenía muchas dificultades para movilizarse – llegó a la reunión, para darle más fuerza e importancia. Le preguntaban por qué era necesario hablar del recato a los hombres, y su respuesta fue clara: en ciertas ocasiones, el problema lo causan los hombres, y a veces, ellos no reprochan a sus esposas, o inclusive les dan incentivos para que se conduzcan sin el recato suficiente. En una casa normal, la mujer quiere que su esposo esté conforme, y cuando compra algo inadecuado, le alcanza con ver que el esposo, no la felicita por su compra, o a veces, lo contrario…
Ieji Reuben.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Shlomo Ben Simi ztz”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom
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