
Dijo Rav Shalom Arush que en el Sefer Jasidim está escrito, que la gente que se enoja mueren antes del tiempo que le corresponde.
Y la verdad es, que la gente que asiduamente se enoja, ¿qué clase de vida tiene?
En vida su vida ya no es vida, no puede disfrutar plenamente de nada, cualquier cosa sirve como "detonante" de su enojo, no pudiendo sentirse nunca verdaderamente plena y feliz ...
Además, el enojo provoca tensión en el sistema nervioso, tensión que naturalmente fluye hacia el resto de las partes del cuerpo, generando -no sobre nosotros- enfermedades, que pueden llegar a acelerar el abandona-miento de éste mundo ...
Dijo el Rav: Lo que la persona no sabe, es que el agradecimiento proyecta mucha más abundancia de luz y bendición que todos sus ruegos y pedidos ...
Y esto es algo simple de entender, pues al agradecer, con ello la persona demuestra la alegría de recibir, motivando a Aquel que le dá, para que continúe dándole ...
Y si bien en lo que atañe al agradecimiento a nuestros semejantes, así como no hay que exagerar en nada,
tampoco hay que exagerar en agradecimientos, el agradecimiento dicho de una manera agradable y en la justa medida, llena de felicidad el corazón de quién lo recibe, ensanchando el recipiente de recepción de bendiciones de aquel que lo dá.
Y cuanto más agradecemos, más aumenta nuestra capacidad de valorar aquello que tenemos, y más felices consiguientemente podremos ser ...
Y tambien dijo que la persona creyente siempre puede agradecer por todo, pues confía que todo es para su bien, para así acercarlo a poder cumplir con su propósito existencial.
Y de momento que uno entiende que no hay "casualidades" sino "causalidades", y que todo tiene una causa y una razón de ser, cuando nos suceden cosas que nosotros no tenemos la capacidad de poder influir sobre ellas o entenderlas, debemos de saber que ellas nos fueron enviadas desde el "Cielo", para poder corregir algo que nuestra alma tenía que corregir, para así ayudarnos a cumplir con nuestra misión.
Empero, también es importante aclarar, que sólo la persona que actúa correctamente y no de manera negligente, tiene derecho a poder siempre decir que todo es para bien, pues la persona que hace las cosas mal no "haciendo los deberes correctamente", no tiene derecho a "meter a D-s en el asunto", pasándole luego la "boleta" por sus fracasos ...
Y nunca es tarde para corregir, tanto en lo que se refiere a agradecer constantemente a Hashem por todo lo que nos sucede (pues el secreto de la felicidad es tener un corazón agradecido), como para decidir tomar responsabilidad sobre nuestra vida, esforzándonos y haciendo aquello que es correcto, para así ameritar que la ayuda divina tenga un "recipiente" hacia el cual fluir
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