Rav Yehuda Levi
Januca

Una Perspectiva Histórica

Al estudiar la historia de esta fiesta, nos damos cuenta de que Januká no puede ser vista como una antigua versión de la lucha entre Israel y los árabes, cambiando a los árabes por los griegos. Los judíos no pelearon con los griegos por una independencia polí
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Al estudiar la historia de esta fiesta, nos damos cuenta de que Januká no puede ser vista como una antigua versión de la lucha entre Israel y los árabes, cambiando a los árabes por los griegos. Los judíos no pelearon con los griegos por una independencia política. Januká conmemora la lucha por una libertad religiosa.

Judíos vs. Griegos  -  Los Macabeos  -  La Victoria

 

La Época

Después de la muerte de Alejandro Magno (323 a.e.c.), los principales generales macedonios inmediatamente comenzaron a pelearse por el gobierno de diversas partes del imperio y varios de ellos trataron de establecerse como reyes. Se fundaron tres dinastías principales: la de Ptolomeo en Egipto, la de Seleuco en Asia y la de Antígono en Macedonia y Grecia.

La Seléucida, fue una dinastía siria fundada por Seleuco I Nicátor quién gobernó entre el año 303 y el 281 a.e.c. Algunos años más tarde gobernó Antíoco III Megas (entre el año 223 y el 187 a.e.c). Él conquistó la tierra de Israel y la anexó a su imperio. Antíoco IV Epifanes - rey de Siria entre 175 y 164 a.e.c. - intentó helenizar a la tierra de Israel. Para darles una idea de la naturaleza de Antíoco podemos decir que él agregó el título de Epifanes a su nombre porque significaba "D'os hizo manifestación". En otras palabras, Antíoco no sólo pensaba que él era "un regalo de D'os para los hombres", sino que pensaba que él era D'os!

Los griegos eran buenos gobernantes brindando civilización y progreso a todo lugar que conquistaban. La cultura griega se expandió bajo el disfraz de "iluminismo". Ellos eran ecuménicos y tolerantes, y nunca intentaban interferir con el servicio religioso de la población local. Los griegos estaban más que contentos en incluir a todos los dioses posibles dentro de su panteón!

Su única demanda hacia los pueblos conquistados por ellos era la desculturización de sus propias culturas para fusionarlas en una sola cultura junto con la religión y cultura griega.

 

Judíos vs. Griegos

¿Por qué era para los judíos tan difícil mantener y defender la filosofía griega?

La respuesta es clara: Los griegos defendían la supremacía y la primacía del hombre. Status! Deportes! Filosofía! Grecia dominaba el mundo y su actitud era reflejada en cada campo de los talentos del hombre: arte, literatura, música, ciencia, arquitectura, belleza. Aristóteles y Platón cambiaron la visión filosófica - y mediante eso, moldearon a la civilización occidental.

El judío, sin embargo, defendía la supremacía de D'os. La grandeza del hombre es participar en la Creación como un socio de D'os. Su grandeza es mirar a D'os como una autoridad moral más elevada, algo más grandioso que los dictámenes de su propia conciencia moral. Para el judío, el hombre fue creado a imagen de D'os. Para los griegos, D'os es creado a imagen del hombre; ellos eran superhombres que podían comer, beber y complacer en exceso todos sus deseos físicos.

La persecución de los griegos a los judíos no fue nada más ni nada menos que una guerra entre dos culturas. Los griegos estaban decididos a imponer su dominio cultural y convencer a los judíos de la superioridad del pensamiento griego. ¿Su táctica? Prohibir cosas claves de la observancia judía. Los griegos quisieron anular cinco específicas áreas de nuestra religión: el estudio de la Torá, la observancia del Shabat, el berit milá (circuncisión), la santidad del matrimonio y el calendario judío.

 

Los Macabeos

La comunidad judía estaba dividida respecto de ese llamado a la asimilación. Algunos vieron la asimilación como una influencia positiva y modernista y la recibieron bien. En general, hubo una polarización: por un lado estaban los judíos que querían asimilarse (llamados 'helenistas'), y por el otro, la devota comunidad observante.

El problema llegó a su cúspide en una pequeña ciudad llamada Modiín, no lejos de Jerusalem. Los soldados griegos llegaron un día y ordenaron que los judíos sacrifiquen un porcino al dios pagano. Al comienzo, nadie se ofreció, y los judíos se revelaron orgullosamente en contra de sus opresores paganos. Pero luego, un judío helenista se ofreció voluntariamente a hacer este sacrificio.

Furioso por esta atrocidad, un judío llamado Matitiahu, de la familia de los sacerdotes Jasmonaítas, mató al hombre en ese mismo momento y luego a los soldados que estaban allí presentes. Matitiahu y sus cinco hijos se escaparon a unas cuevas cercanas y se convirtieron en el centro de una unidad revolucionaria. Liderados por Matitiahu hijo de Iojanán el Sumo Sacerdote, estaban preparados para pelear y morir para preservar el judaísmo, luchando contra los griegos no sólo militarmente, sino que también religiosamente.

Notemos que el nombre de la familia de Matitiahu e Iehudá (Jashmonai) puede insinuar mediante sus letras que ellos tenían la fuerza para anular los cinco malvados decretos de los griegos:

Ja - Jumash (el estudio de la Torá)

Sh - Shabat (la observancia del Shabat)

Mo - Milá (la circuncisión)

Na - Nashim (las novias judías)

I - Iaréaj (la luna nueva)

 

La Victoria

Después de tres años de luchas, los judíos capturaron Jerusalem y reinauguraron el Templo. Ellos encontraron sólo un frasco de aceite para encender la menorá, el cual alcanzaba para un solo día, pero el aceite que tendría que haber durado un día, duró ocho. Esto atestiguó que nuestra determinación fue realzada por un poder indescriptible que acompañaba a nuestro esfuerzo con trascendente poder y brillo.

Un año más tarde, en conmemoración del milagro, los Sabios del pueblo de Israel instituyeron la fiesta de Januká en nuestro calendario. Pero, ¿por qué estos días se llaman Januká?

La palabra hebrea janú significa "descansaron" y el valor numérico de las letras kaf y he suma 25 (ya que en hebreo cada letra tiene un valor numérico, la letra kaf, 20 y la he, 5). Esta fiesta se llama Januká pues ellos descansaron (janú) después de mucho tiempo de batallas contra el enemigo, en el día 25 (ka) del mes de Kislev.

Además, esta fiesta se llama Januká, porque en estos días ellos hicieron una reinauguración del Templo de Ierushalaim (janukat habait), que los enemigos habían impurificado.

Januká es un tiempo para que todos los judíos despierten su compromiso con la Torá, así como el pueblo judío lo hizo tiempo atrás. Fue su dedicación a D'os y a la Torá la que los ayudó a recuperar el Templo y reencender las luces de la menorá (candelabro). En este Januká, reencendamos la llama de la Torá en nuestros corazones, y dejemos que la luz de la janukiá (el candelabro de Januká) llene nuestras almas con la luz y la belleza de D'os, nuestro Creador.



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