
CABEZA DE TORA
Si se conducen en Mis Decretos… (Vaikra 26,3)
Explica Rashi: si se conducen en Mis Decretos – ¿tal vez esto sea el cumplimiento de los preceptos?, no, no puede ser, porque el versículo continua, diciendo: y guardarán Mis Preceptos – esto sí se refiere a su cumplimiento, entonces, ¿cuál es la intención de conducirnos en Sus Decretos?… que nos esforcemos en (el estudio de) la Tora…
Una persona que se esfuerza en la Tora, se hace merecedora de recibir una cabeza de Tora – dice el rab hagaon Arieh Shejter ztz”l – y sus pensamientos, serán pensamientos de Tora…
En el extremo opuesto, el que no se esfuerza en la Tora – también cuando estudie un poco por aquí y otro poco por allí, se quedará con una cabeza, que no es una cabeza de Tora, como dijo el Maaril Vail ztz”l, que el pensamiento de todos (los que no se esfuerzan en la Tora) es inverso al pensamiento de la Tora…
Cuentan – un poco en broma, pero muy en serio – que uno de esos días, discutían rabi Jaim Mibrisk y el Rogaachover, sobre un tema del Talmud, muy complicado. Cuando vieron que no llegaban a un acuerdo, se dijeron uno a otro: nuestros sabios – los Rishonim (primeros) – establecieron que la opinión de la gente (en general) es contraria al pensamiento de la Tora… Por favor, vamos a la calle, nos encontramos con la primera persona, le presentamos nuestras diferencias y le preguntamos su opinión… Cuando él acepte la posición de uno de nosotros, sabremos que la razón la tiene el otro
Era un día viernes, cuando todo el pueblo salía a las calles, para realizar las compras para el Shabat Kodesh, y ellos explicaron su discusión, delante del primer hombre que apareció en su camino… Este hombre aceptó la postura de rabi Jaim Mibrisk, lo que deja claro que la razón está del lado del Rogaachover. Sin embargo, rabi Jaim se negó a recibir la resolución en su contra, y le dijo a su amigo “Grande”: mira, hoy es viernes, y toda la gente está ocupada con los preparativos del Shabat, con lo cual, tienen la cabeza revuelta (al revés), por eso, esta situación es distinta a lo de siempre, y la palabra de esta persona es correcta, y refleja la verdad absoluta…
De paso, este relato nos muestra, qué nivel tenía la gente “común” de esos tiempos, en los que cualquier persona podía entender los pormenores de una discusión entre dos de los grandes rabinos de la generación… Entonces, ¿cómo es posible decir sobre gente como ésta, que sus pensamientos son opuestos al pensamiento de la Tora?
La respuesta: Cuando un hombre comienza a estudiar cierto tema de la Guemara, comienza su estudio con las palabras de la Mishna. Pero, como la Mishna viene “cerrada”, seguirá con la Guemara, que busca encontrar la explicación de dicha Mishna. La Guemara nos trae lo que puede llamarse, la primera opinión (u opción), y con una mirada superficial parece excelente: hemos conseguido explicar y entender la Mishna… ¿Puede ser tan simple?
Enseguida, al profundizar un poco, descubrimos un pequeño agujero en esa explicación, que nos obliga a buscar otra explicación…
Baruj Hashem, apareció la explicación y logramos cerrar el agujero, con lo que podremos dormir tranquilos, cuando llegue la noche… Sin embargo, cuando estamos juntando todas las pruebas que nos dicen que estamos en lo cierto, descubrimos un agujerito nuevo… Y así seguimos…
Cada explicación que suponemos verdadera, nos trae un cambio en los detalles de la Halaja (Ley), en la vida real. No se verá una Halaja que se estableció con la primera explicación y que se mantuvo firme, como se verá otra Halaja que surgió de la segunda, tercera o… de la explicación que consideremos necesaria. Todas las diferencias entre las distintas explicaciones, son el producto de nuestro esfuerzo en el estudio de la Tora. Y con este esfuerzo podemos encontrar la verdad, sin agujeros…
¡Así se busca la verdad!, así enderezamos la cabeza para adquirir el pensamiento de la Tora… ¿Y cómo es la cabeza de la calle? Alcanza con que una persona – solamente – tuerza la nariz, y ya te convenció sobre alguna cosa negativa. Alcanza una pequeña señal de negación, para convencer a otra persona con lo que yo quiera. Y si alguien mueve su cabeza en señal de afirmación, el tema en cuestión se considera verdadero. Así se establece la verdad en la calle.
No resulta asombroso – entonces – que ciertas Halajot, en el Shuljan Aruj, no son aceptadas cuando vienen de una cabeza que no se esfuerza en el estudio de la Tora, porque esa cabeza no se considera una cabeza de Tora. Veamos algún ejemplo: La Tora ordena a una persona adquirir un esclavo hebreo (Devarim 15,16): porque estará bien contigo… y dijeron nuestros sabios, en el tratado de Kidushin (hoja 20a): contigo en la comida, contigo en la bebida, que tú comas un pan limpio y él coma un pan viejo, que tú tomes un vino añejo y él tome un vino nuevo (de menor calidad), tú duermes sobre un cómodo colchón y él duerme en el piso, sobre la paja… Por eso dijeron, todo el que adquiere un esclavo hebreo, es como si compra un patrón para sí mismo…
Y escribieron los Tosafot en el Talmud Ierushalmi, que cuando el patrón tiene una sola almohada, si la usa y no le da a su esclavo, entonces no cumple con porque estará bien contigo… Y si dice, yo no me acuesto con la almohada y el esclavo tampoco, está comportándose con las costumbres de Sedom… A la fuerza, deberá darle la almohada al esclavo… y la cabeza de la calle, ¿puede entender esto?… esto es algo que, solamente se puede entender con cabeza de Tora…
Arieh Shaag.
LEILUY NISHMAT
Israel Ben Shloime ztz”l
Daniel Israel Ben Iehuda ztz”l
Shlomo Ben Simi ztz”l
Rab Itzkaj Ben rabi Shalom Mordejai Shevadron ztz”l
Lea (Luisa) Bat Rosa Aleha Hashalom
Leah Guitel Bat Rajel Aleha Hashalom
Sofía Bat Baruj Aleha Hashalom
Iemima Bat Abraham Avinu Aleha Hashalom
Olga Bat Rosa Aleha Hashalom
Clara Bat Elías Aleha Hashalom
Rivka Bat Mordejai Jaim Aleha Hashalom
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